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Edicion 2017

 

Selección de textos y documentos:

Doralicia Carmona Dávila

 

© Derechos Reservados
ISBN 970-95193

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1994 Entrevista a Carlos Salinas de Gortari por Regino Díaz Redondo

15 de noviembre de 1994

A BORDO DEL AVION TP002 EN VUELO DE VILLAHERMOSA AL DISTRITO FEDERAL, 14 de noviembre.- No cabe duda que el Presidente tiene prisa, mucha prisa por cumplir con los últimos compromisos adquiridos con la gente. Sin embargo, apura las horas de cada día con una vertiginosa velocidad. Es por eso que viajamos con él, en su avión para completar la segunda parte de esta entrevista.

Al grano, dice el Mandatario: "La pobreza explica, en parte, el fenómeno de Chiapas, pero no es suficiente; hay ahí la acción de un grupo armado, específicamente entrenado y financiado por un objetivo político que cada día ser observa más; tal cosa tiene poco que ver con las reclamaciones sociales de los indígenas.

Ha demostrado que su interés era político y no social y que se aprovecharon las condiciones del problema de dichos grupos étnicos para promover compromisos políticos contrarios a las instituciones".


Ataviado con una chamarra color gris, Salinas de Gortari agrega que "tal fenómeno obedeció a una estrategia de solución negociada y no por adoptar actitudes extremistas, por lo que es más respetable y difícil obtener, hasta ahora, más y mejores resultados en las investigaciones".

Persiste en que "la ofensiva inicial del grupo armado era en realidad una trampa. Se buscaba crear la provocación que pretendiera desprestigiar a nuestras Fuerzas Armadas; una trampa con la que se pretendía generar intranquilidad en todo el país y afectar las elecciones federales de agosto pasado. Pero nada lograron, luego la decisión que tomamos fue acertada".

Insiste en que "si se hubiera actuado de otra manera hubiésemos podido hacer más y más profundas investigaciones, interrogatorios, detenidos y acciones severas de la autoridad contra los involucrados. Pero el Ejército apoyó la decisión de su comandante supremo en forma decidida, patriótica y apegado a la Constitución".

Todavía profundiza en el caso de Chiapas: "Hubo consenso en que Manuel Camacho Solís fuese el intermediario porque era un gente con cualidades de negociador y cumplió con su responsabilidad".

Resume que "hay gente honesta en todas partes que desea elevar el nivel de vida de los indígenas, pero hemos constatado que hay condiciones de inquietud, prueba de ello son los miles de desplazados que han salido de sus comunidades".

Entre otros problemas como el de Chihuahua afirma que "hay una especie de fundamentalismo entre algunos protagonistas en este asunto".

Algo importante deja también entrever con palabras precisas el Primer Mandatario: "En la medida en que el obispo Samuel Ruiz contribuya a realizar acciones para lograr la paz, bienvenido. Al subcomandante Marcos no lo conozco".

He aquí el diálogo efectuado en el avión:

PREGUNTA.- ¿Cómo ve la situación en estos momentos y cómo la ve usted en lo general, en el sentido de si podrá resolverse durante su sexenio, en las semanas que faltan o en el futuro próximo; o será una especie de foco permanente que estará presionando a los gobiernos estatal y federal?

CARLOS SALINAS.- Es difícil resolver en unos meses un problema generado a lo largo de años, sexenios y algunas causas que tienen siglos acumuladas en nuestro país. Sin embargo, yo he señalado que, reconociendo que no está resuelto el problema de Chiapas, sí está encauzado por la vía de una solución política, donde hemos demostrado las ventajas de las negociaciones por encima de las del enfrentamiento y creado condiciones precisamente para poder acometer la solución a este problema por esa vía.

Hasta el final de mi sexenio seguiré promoviendo y buscando cauces para una solución política al problema de Chiapas y alcanzar una paz digna.

PREGUNTA.- Yo tengo la impresión, señor Presidente, que el gobierno ha permitido que el EZLN aparezca enmascarado; cita a reuniones cuando le da la gana; el diálogo lo hace dentro de un templo y vota para ver si es cierto que las elecciones de 1994 fueron o no legítimas. A mí me parece esto verdaderamente inusitado. ¿Me puede comentar algo?

CARLOS SALINAS.- En el momento en que el conflicto estalló, hubo coincidencia a nivel nacional en que había que buscar vías de diálogo para una solución negociada, y no de una solución por la vía armada. La acción decidida, patriótica y apegada a la Constitución del Ejército mexicano, salvó vidas en el conflicto al contener la ofensiva del grupo armado y obligarlos a replegarse a la selva. Por eso he expresado mi reconocimiento pleno al Ejército mexicano.

Al mismo tiempo, esta acción del Ejército permitió la ofensiva política por parte del gobierno. Pocos conflictos como éste, en el ámbito internacional, han logrado en unas cuantas semanas sentar a quienes optan por esa vía en una mesa de negociaciones.

Sí, fue una circunstancia inédita el lugar y la forma como se dio el diálogo, pero decidimos privilegiar el diálogo en esa ocasión por encima de las formas, por la importancia de lo que estaba de fondo, que era evitar que continuara el enfrentamiento y lograr una solución negociada.

PREGUNTA.- Señor Presidente, pero cuando surgió el brote en Chiapas, hubo una declaración de guerra al gobierno de México. Entonces, el gobierno de México pudo haber contestado: está bien, si me declaras la guerra, pues vamos a la guerra.

Entonces, ¿su decisión de establecer el diálogo fue porque pensó que era gente que en un momento dado podría entender que mediante las conversaciones se pueden resolver los problemas, o porque quizá el problema iba a ser mucho más grande?

CARLOS SALINAS.- Sobre todo, porque yo estaba convencido que era mejor buscar una solución por la vía del diálogo que por la vía del enfrentamiento. En otras regiones, en otras épocas, se recurrió al exterminio de estos grupos y en algunos lugares ni siquiera durante decenios alcanzaron ese propósito.

Nosotros, sin embargo, a 10 días de iniciada la declaración de guerra que le hicieron al Ejército mexicano, logramos un cese del fuego que se mantiene hasta ahora, once meses después y que creó condiciones para el diálogo político. Fue una solución diferente porque también las condiciones y nuestras convicciones eran diferentes.

PREGUNTA.- Don Carlos, usted como Comandante en Jefe de las Fuerzas Armadas, ¿considera que el Ejército en general está conforme con lo que está haciendo en estos momentos en Chiapas o que se siente un poco molesto por el hecho de que al declararle la guerra no puede responder como podría hacerlo?

CARLOS SALINAS.- Respondió muy bien el Ejército mexicano, tan bien que precisamente permitió las condiciones para el diálogo político. Nuestras Fuerzas Armadas siempre cumplen las indicaciones de su comandante supremo y lo han hecho con la misma responsabilidad y lealtad que los ha caracterizado a lo largo de su historia.

Estoy muy orgulloso de las Fuerzas Armadas mexicanas. Al mismo tiempo hay un reconocimiento entre sus miembros, así me lo han expresado, de que esta ofensiva inicial del grupo armado era en realidad una trampa, con la cual se buscaba caer en una provocación que pretendía desprestigiar a nuestras Fuerzas Armadas; una trampa con la cual se quería generar una situación de intranquilidad en todo el país y buscaba como uno de sus resultados afectar la realización de las elecciones federales de agosto de este año.

Ninguno de sus propósitos se cumplió. Quiere decir que la decisión que tomamos fue acertada.

PREGUNTA.- ¿Podría darme nombres de quienes están atrás; qué grupos de poder pudieran apoyarlos y qué individuos?

CARLOS SALINAS.- Hemos dispuesto investigaciones, no tenemos información adicional a la que tiene la opinión pública, pero sí debo decir que en otras circunstancias, cuando se ha presentado un grupo así y se decide por su exterminio, las investigaciones permiten interrogatorios, detenciones, acciones severas de la autoridad sobre los implicados.

En la medida en que nosotros optamos por la vía del diálogo y la negociación, se hizo mucho muy difícil la investigación sobre este grupo y eso debe tomarse en cuenta cuando se dice: ¿Por qué no se sabe más? ¿O por qué no hay mayores resultados?

Pues es precisamente porque ante la estrategia de una solución negociada no se tienen los mismos márgenes de investigación que cuando se decide por el exterminio de un grupo así.

PREGUNTA.- Señor Presidente, por qué mandó usted como mediador para la paz en Chiapas al señor Manuel Camacho Solís; voy a continuar la pregunta. La actitud que asumió Manuel Camacho a la hora que se eligió al candidato del PRI a la Presidencia de la República fue entendida por mucha gente como una oposición intrínseca; sin embargo, usted lo puso nuevamente en el candelero político para que pudiese desahogar todos sus pensamientos en bien del país. ¿Usted cree que hizo las cosas adecuadamente, que cumplió?

CARLOS SALINAS.- Yo designé al licenciado Manuel Camacho como comisionado para la Paz y hubo consenso en que era una gente con las cualidades de negociador que lo hacían idóneo para este trabajo. He expuesto en diversas ocasiones que cumplió con su responsabilidad.

Ahora bien, hacia el mes de febrero, conforme se encauzaba el conflicto de Chiapas por la vía del diálogo, muchos comentarios políticos señalaban que el licenciado Camacho podía optar por alguna posibilidad político-electoral y esto tensó mucho al partido, al PRI.

Mi objetivo entonces se convirtió en evitar una escisión dentro del PRI y en consecuencia un desgajamiento de sus fuerzas. Por eso es que al apoyar el trabajo del licenciado Camacho en su responsabilidad como comisionado de la Paz, mi propósito también era evitar que llegara a una ruptura con el PRI y en consecuencia hubiera escisión en el partido.

Por eso es que busqué manejar esa situación política que se complicó durante ese tiempo y debo decirle que el resultado del trabajo hecho permitió precisamente que no hubiera escisión dentro del PRI y tampoco alguna ruptura habiendo llegado aquella declaración del licenciado Camacho en la que afirmaba que no sería candidato.

PREGUNTA.- ¿Por qué se retiró a Manuel Camacho de ser el mediador, el commpact-1, como dicen los del EZLN, y se puso a otra persona? ¿Existió una razón específica o fue que terminó su cometido?

CARLOS SALINAS.- Públicamente él dio las razones de esto al anunciar que había concluido su trabajo encomendado dadas las circunstancias de ese momento e inmediatamente designé un nuevo comisionado, para mostrar con ello que lo fundamental era precisamente tener un comisionado para la Paz, y el doctor Jorge Madrazo ha venido trabajando intensamente para contribuir a crear condiciones de paz y armonía en esa región de Chiapas.

La labor que el doctor Madrazo había desarrollado en la Comisión Nacional de Derechos Humanos, que le habían ganado el respeto y reconocimiento de los grupos plurales del país, lo hacían el más idóneo para esa responsabilidad.

PREGUNTA.- Déjeme serle franco señor Presidente: yo creo que las declaraciones hechas últimamente por el licenciado Camacho cuando dice: "Yo no voy a hablar de política hasta el día 2 de diciembre", quiere decir que tiene un programa elaborado.

¿No es esto un poco de deslealtad hacia el Presidente de la República que lo tuvo en puestos tan importantes como el de jefe del Departamento del Distrito Federal y secretario de Relaciones Exteriores?

CARLOS SALINAS.- El licenciado Camacho Solís es un ciudadano mexicano en pleno ejercicio de todos sus derechos, entre ellos los derechos políticos, y yo he expresado mi pleno respeto a que todo ciudadano ejerza a plenitud los derechos que la Constitución le concede. Así lo he hecho, lo he respetado a lo largo de mis seis años con todos los mexicanos.

PREGUNTA.- La pregunta que quiero reiterarle es: ¿Por qué tan elaborado? ¿Me voy, me retiro, me alejo y vengo al final de noviembre? ¿Qué le parece?

CARLOS SALINAS.- En una pregunta interesante, pero creo que en todo caso tendría que hacérsela usted a él. Yo no tengo la respuesta.

PREGUNTA.- ¿Siente usted que ha mermado su popularidad durante este año con motivo de todos los acontecimientos ocurridos en el país, desde el EZLN para acá?

CARLOS SALINAS.- Ha sido un año muy difícil, muy doloroso en muchos aspectos y muy alentador en otros. Lo dije en el Informe: 1994 ha sido un año de tragedia y de esperanza para nuestro México y estoy convencido que los aspectos de esperanza habrán de prevalecer sobre los que tanto daño causaron y tanto nos lastimaron.

PREGUNTA.- ¿Cree que todos los intermediarios han sido imparciales, que el señor Samuel Ruiz ha sido imparcial, que el señor Camacho Solís ha sido imparcial, que el señor Equis del EZLN ha sido imparcial como intermediario?

CARLOS SALINAS.- Los dos comisionados para la Paz que yo designé buscaron cumplir sus responsabilidades precisamente de acuerdo con la encomienda que se les hizo y en ese sentido puede hablarse de su imparcialidad.

Pero el comisionado para la Paz, más que ser imparcial, lo que tiene que hacer es precisamente buscar condiciones dentro de las instituciones y del estado de Derecho para arribar al diálogo y a la solución negociada.

PREGUNTA.- Señor, como el campo es el más afectado yo quiero insistir: ¿Usted considera que entre la gente del EZLN y otros partidos legales hay una especie de mesianismo o hay un sincero deseo de que los campesinos mejoren, tengan más comida, tengan casa, electricidad?

CARLOS SALINAS.- Estoy seguro que entre quienes participaron en este movimiento hay gente genuinamente interesada en el bienestar de los grupos indígenas; pero también lo hemos constatado, hay evidencias de intolerancia, prueba de ello los miles de desplazados que han salido de las comunidades que controla el EZLN hacia afuera de la zona del conflicto, porque les han quitado sus tierras, porque los han presionado, porque no han respetado sus libertades ni su sentimiento democrático. Hay una especie de fundamentalismo mexicano entre algunos participantes en este movimiento.

PREGUNTA.- Insisto sobre el EZLN: ¿No será que ya no quiere platicar con el actual gobierno, que desea establecer acuerdos con el próximo?

CARLOS SALINAS.- Esa es una posibilidad, pero desde mi responsabilidad yo seguiré buscando hasta el 30 de noviembre una opción de solución.

PREGUNTA.- ¿No hay ninguna posibilidad de diálogo próximo? ¿No lo intuye?

CARLOS SALINAS.- El comisionado para la Paz, el doctor Madrazo, ha insistido en ello y nosotros no cejaremos en eso.

PREGUNTA.- ¿Qué opina usted del subcomandante Marcos y de Samuel Ruiz?

CARLOS SALINAS.- He expresado que en la medida en que el obispo Samuel Ruiz contribuye a acciones de paz, su acción es bienvenida; por otra parte, del grupo armado yo he señalado permanentemente que el camino que escogieron de utilizar las armas y violentar el régimen institucional, no contribuye a propósitos de justicia social ni a erradicar la pobreza.

PREGUNTA.- ¿Usted cree que el subcomandante Marcos sea sincero?

CARLOS SALINAS.- No lo sé, porque no lo conozco.

PREGUNTA.- ¿Por los actos que ha efectuado?

CARLOS SALINAS.- A mí me hubiera gustado una mejor respuesta de su parte para que aumentaran las obras sociales, la atención médica, a la salud y a la educación que se estaban llevando a las comunidades donde ellos actúan. Pudieron haber operado con plena libertad, pero su acción ha impedido que llegue esta obra social para ellos.

PREGUNTA.- ¿No piensa usted que hay mucho protagonismo tanto de una parte como de la otra, sobre todo de parte de los intermediarios?

CARLOS SALINAS.- Me parece que independientemente de características personales, lo importante es determinar quién estaba en favor de la violencia. Nosotros hemos estado en favor de la paz.

PREGUNTA.- Pero insisto en esto: ¿No será que el EZLN está calando a su gobierno y poniéndole ciertas condiciones al próximo?

CARLOS SALINAS.- Nosotros ya mostramos nuestra firmeza en la acción militar, nuestra disposición al diálogo político y nuestro firme compromiso en el aspecto social.

Periódico EXCELSIOR
15 de noviembre de 1994
Entrevista al presidente
Carlos Salinas de Gortari
Por Regino Díaz Redondo
(Extractos)