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1993 Acuerdos paralelos del TLC. Carlos Salinas de Gortari.

Agosto 13 de 1993

 

Mensaje del Presidente de la República con motivo de la conclusión de las negociaciones de los Acuerdos Paralelos del Tratado de Libre Comercio, dirigido al pueblo de México en el Salón "Manuel Ávila Camacho" de la residencia oficial de Los Pinos. México D.F., 13 de agosto de 1993.

 

Acuerdos Paralelos del TLC

Carlos Salinas de Gortari

Compatriotas:

Ayer por la tarde concluyeron las negociaciones de los llamados  "Acuerdos Paralelos". Estos son en materia ecológica y laboral con los Estados Unidos y Canadá. Se suman al Tratado de Libre Comercio firmado por los tres Gobiernos en diciembre del año pasado.

Con los acuerdos damos un nuevo e importante paso adelante en la construcción de la zona de libre comercio más grande del mundo y en crear nuevas oportunidades, que es lo más importante, para los mexicanos.

Hoy, por eso, se abren mejores perspectivas para que nuestro crecimiento económico sea mayor, para atraer más inversión directa y, sobre todo, para generar más empleo y para incorporar incrementos de productividad. Con ello, fijaremos bases para una recuperación sostenida de los salarios y del bienestar.

El contenido de los "Acuerdos Paralelos”, se ajusta plenamente a los principios y lineamientos de nuestra Constitución y de la política gubernamental:

Primero. Respetan íntegramente la soberanía de México.

Segundo. Son plenamente compatibles con el Tratado de Libre Comercio, y

Tercero. No se constituyen en medios encubiertos de nuevas formas de proteccionismo.

Llegamos a estos acuerdos internacionales lo que es mandato de nuestras normas, que favorece el bienestar de los mexicanos y que, por eso, tenemos obligación de cumplir.

Ganamos, adicionalmente, mecanismos de cooperación en estas materias que promoverán los objetivos que nuestras normas internas ya han establecido.

El primer Acuerdo, el de Cooperación sobre el Medio Ambiente, busca promover la protección y el mejoramiento ecológico; el desarrollo sustentable en los tres países, y con ello, el bienestar de los pueblos; elevar la cooperación trilateral en la materia y favorecer la aplicación efectiva de las normas ambientales de cada país en su propio ámbito.

Este acuerdo, explícitamente, ratifica que el derecho de establecer y de aplicar las leyes ambientales corresponden exclusivamente a cada nación y no permite, en ningún caso, la aplicación extraterritorial de leyes, ni tampoco su verificación por instancias extranjeras.

Establece, asimismo, la compatibilidad del acuerdo con el Tratado de Libre Comercio, y no contiene cláusula alguna que desvirtúe la apertura de mercados.

El Acuerdo sobre Medio Ambiente, obliga a las partes a perseguir altos niveles de cumplimiento de las leyes por los propios gobiernos y, en su caso, acuerdos para remediar voluntariamente, o sancionar, violaciones. Asimismo, a informar, desarrollar planes de contingencia ambiental, promover la educación e investigación y evaluar, cuando proceda, el deterioro del medio ambiente.

Obliga también a mantener, como lo exigen nuestras leyes, procedimientos abiertos, justos y equitativos, para la aplicación de las normas ambientales.

Para administrar el acuerdo, se crea una Comisión Tripartita que promueve esa cooperación e intercambio y facilita, por medio de paneles de expertos, la resolución de controversias.

Establece, asimismo, la compatibilidad del acuerdo con el Tratado de Libre Comercio, y no contiene cláusula alguna que desvirtúe la apertura de mercados.

El Acuerdo sobre Cooperación Laboral busca contribuir al bienestar de los trabajadores en los tres países mediante la promoción de la aplicación efectiva de cada legislación, el intercambio de información y la elevación de la productividad, la calidad y la innovación.

La eficacia de la ley y la aplicación de laudos corresponden, exclusivamente, a cada gobierno en su territorio, como exige nuestro principio de soberanía.

Nos comprometemos a adoptar, domésticamente, prácticas para reforzar el cumplimiento, como inspecciones y comisiones mixtas y otras medidas previstas ya en nuestras leyes.

Igualmente establece una comisión tripartita para intercambiar información laboral, realizar consultas, resolver diferencias, respecto de la no aplicación sistemática de leyes similares, en empresas que comercien bienes entre los tres países.

El Acuerdo satisface, plenamente, los requisitos que nos fijamos desde el inicio, en especial la no intervención externa en asuntos laborales internos. Asimismo, en el marco de las negociaciones de los acuerdos, se establece un fondo de financiamiento para mejorar la infraestructura en la frontera que permitirá respuestas oportunas a condiciones de premura en esa zona de nuestros países. Con apego a nuestra Constitución y a nuestras leyes estos acuerdos promueven, de manera efectiva, el bienestar de los mexicanos; cumplen con lo que los mexicanos hemos decidido: crear más empleos, limpios y mejor remunerados con pleno respeto a nuestra soberanía.

Más cerca ya de la creación de la Zona de Libre Comercio de América del Norte podemos prever las mejores perspectivas y los nuevos beneficios que se derivarán para México. Estamos comprometidos con ampliar las oportunidades de empleo y elevar, permanentemente, los ingresos de la población. Por eso ha sido tan importante la lucha contra la inflación y realizarlos cambios estructurales que aseguren que el esfuerzo de cada mexicano no habrá de ser en vano, sino que dará ventajas efectivas para todos y muchos años en el futuro.

El gobierno, ustedes lo saben, asumió este compromiso de manera prioritaria y ha sido el principal objetivo de la modernización económica. Los resultados, los hechos mismos, son ya muy alentadores, la inflación anual es menor al 10%. Por eso ha sido posible que la productividad y los salarios promedio ya no estén estancados sino se hayan incrementado año con año. Desde luego -y como lo he reconocido en varias ocasiones- estos son incrementos a partir de niveles deteriorados por la crisis de la década pasada.

El compromiso es con la permanencia de la mejoría, a partir de bases sólidas de productividad que sostengan en el tiempo el fortalecimiento de los salarios. Estamos decididos a proteger empleos, crear nuevos y fortalecer el salario, a pesar de que no nos es propicio el bajo crecimiento de la economía internacional.

Ahora, al existir mayor certidumbre, la baja en las tasas de interés, observada en el último trimestre, es posible anticipar que se consolidará con la firma de estos acuerdos, lo que alentará un incremento en la actividad económica del país. Por eso, el Tratado que hemos firmado y los acuerdos que hemos hoy concluido, nos permitirán crecer más y avanzar en nuestros empeños; que los beneficios del cambio lleguen a toda la población y, principalmente, a las familias de los mexicanos más necesitados. Esta es, precisamente, la razón por la que concentramos nuestros esfuerzos en crear empleos y recuperar el salario, en particular, el salario mínimo. Debemos asegurar que se incrementen los salarios mínimos vinculados a los aumentos en la productividad. Así lo anuncié el 1º  de mayo pasado. Para que este objetivo se consiga debemos darle fuerza normativa.

Por eso he instruido al Secretario del Trabajo para que promueva ante la Comisión Nacional de Salarios Mínimos una resolución que establezca que los salarios mínimos crecerán, en términos reales, de manera directamente proporcional al crecimiento de la productividad promedio de la economía. Con esto estaremos asegurando una mejoría efectiva y permanente de los salarios mínimos ahora y para el futuro.

Mexicanos:

Estos acuerdos son verdaderos pioneros que, sin duda, serán guía para futuras negociaciones comerciales con otras regiones y a nivel global. Son un objetivo más que nos habíamos propuesto y que hoy, con el esfuerzo de todos, se ha cumplido.

Queda un paso importante hacia adelante: la ratificación del Tratado de Libre Comercio en las respectivas instancias legislativas. Ellas tendrán la responsabilidad histórica de consolidar esta nueva etapa de las relaciones entre nuestros países.

Quiero destacar que lo más significativo de este momento que vivimos es que los gobiernos de los tres países hemos concluido, total y definitivamente, nuestras negociaciones. Conversé con el Presidente Clinton, de los Estados Unidos, con la Primer Ministro Campbell, del Canadá, y los tres hemos compartido nuestro entusiasmo por la conclusión positiva de estos Acuerdos Paralelos. Hemos comprometido canalizar nuestra dedicación política para culminar con éxito la etapa final del Tratado.

Hoy, compatriotas, hemos terminado una negociación que muchos pensaban que era imposible; que otros trabajaron para que no fuera posible; pero que un grupo de mexicanos responsable y dedicado, recogiendo el sentir y las opiniones de la sociedad, lo ha hecho realidad. En este grupo, encabezado por Jaime Serra, Secretario de Comercio y Fomento Industrial, participaron un numeroso equipo de talentosos servidores públicos, dirigentes sindicales, empresariales y rurales, especialistas, tratadistas y abogados. Ellos supieron sumar su esfuerzo, nunca aflojaron el paso, cumplieron en las negociaciones con los principios fundamentales establecidos y que el interés nacional exigía, y por eso hoy estamos reunidos para compartir lo que ya es una realidad: un paso más en construir el instrumento adicional, adicional para promover nuestro crecimiento, que es el Tratado de Libre Comercio para América del Norte.

Nuevamente los mexicanos, contra viento y marea, hemos probado que cuando nos sumamos sí podemos, que unidos progresamos. Las perspectivas hacia adelante son buenas. Como siempre, esto dependerá del esfuerzo interno, por eso vamos a redoblarlo, pues nadie hará por México lo que nosotros no hagamos por nuestra nación.

¡Sigamos adelante, compatriotas! ¡Surgirán nuevos retos y sabremos convertirlos en oportunidades para bien de nuestros hijos y para orgullo de nuestra nación!