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1992 Renuncia al PAN de los miembros del Foro Doctrinario y Democrático.

Octubre 7 de 1992

 

 

Renuncia al PAN de los Miembros del Foro Doctrinario y Democrático

El 7 de octubre, los dirigentes del Foro Doctrinario y Democrática entre ellos dos Expresidentes nacionales, dos Exsecretarios Generales, un exintegrante y dos exdiputados panistas, anunciaron e hicieran público su retiro del PAN, deslindándose de la línea política de la directiva nacional. Ello sucedió después de celebrado el Consejo Nacional del PAN en donde, a juicio de estos dirigentes del Foro, se les había impedido analizar y discutir sus propuestas de reforma al partido Posteriormente, el 28 de octubre, Jorge Eugenio Ortiz Gallegos, uno de los dirigentes del Foro, dio a conocer la convocatoria para la Primera Convención Nacional de expanistas, que se realizó en la Ciudad de México, el 29 y 21 de noviembre, para discutir y aprobar "un proyecto de creación de un partido doctrinario, basado en principios éticos, en el respeto a los derechos humanos y en la búsqueda de Injusticia social".

Al Comité Ejecutivo Nacional;
A los militantes y simpatizantes del PAN;
A los mexicanos que buscan la democracia y a los que se
preocupan por el futuro de México:

Los suscritos hemos sido por mucho tiempo militantes del Partido Acción Nacional por convicción sustentada en la aceptación de los sólidos principios y de las prácticas democráticas de este partido.

Durante décadas nos pareció que el cumplimiento del deber de participar en política, y el cumplimiento de nuestra propia vocación personal para hacerlo, encontraban en el PAN espacio adecuado y propicio campo de acción. En el partido era posible participar en política con criterios, y bajo valores morales desconocidos en la política mexicana antes de la aparición de Acción Nacional.

Ahora vemos que el PAN ha entrado en una etapa de pragmatismo, de simbiosis con el sistema y de prácticas contrarias al espíritu de los fundadores y desprovistas de las motivaciones que han atraído y convencido a millares de militantes por muchos años. Esto, por una parte, nos impide mantenemos en su seno, y por otra, nos obliga a explicar públicamente a nuestros compañeros y a las demás personas que saben de nuestra militancia, o que han sido invitadas expresamente por nosotros para votar o participar en política, las razones por las que decidimos deslindarnos de la línea política que sigue la directiva nacional del PAN y expresar el por qué de este paso, para nosotros difícil y doloroso, dada nuestra larga militancia panista.

Reiterada y personalmente, ante el Presidente del Comité Nacional, después ante la Comisión Política y ante el mismo CEN, y finalmente ante el Consejo Nacional, intentamos evitar que la estrategia del partido quebrantara postulados doctrinarios, hiciera a un lado el estilo y congruencia histórica y, en ocasiones, la ética política que ha sido el sustento de Acción Nacional; sin embargo, no hemos sido escuchados y aun cuando ocasionalmente y en privado se nos daba la razón, las decisiones más importantes del partido, en los últimos años son, desde nuestro punto de vista, incompatibles con su tradición democrática, con su independencia ante los poderes político y económico y, a veces, con el espíritu de sus principios mismos.

Damos, pues, este paso, al ver agotadas las instancias internas para volver al rumbo inicial de Acción Nacional.

Las Líneas políticas que modifican el rumbo del PAN y que nos obligan a esta declaración son, en resumen, las siguientes:

I. Indebido y antidemocrático acercamiento con el Gobierno y apoyo abierto a la política estatal.

II. Injerencia creciente de las cúpulas empresariales en la vida del partido.

III. Autoritarismo interno, burocratización del partido e intransigencia con grupos y opiniones divergentes.

Los hechos que corroboran nuestra crítica son los siguientes:

1. Diálogo constante, y nunca explicado a los militantes, con altos funcionarios del Gobierno y, como consecuencia, arreglos cupulares en situaciones políticas difíciles, como es el caso de la Gubernatura de Guanajuato, en la que, de espaldas al voto de los guanajuatenses, se impuso a un Gobernador por el que no se votó y quien tiene que gobernar con un destacado priísta como Secretario de Gobierno.

Aceptación y voto favorable a la reforma constitucional en materia electoral, voto en favor del COFIPE, voto en favor de la reforma constitucional en materia de banca, sin las condiciones inicialmente expresadas, voto en favor de la quema de paquetes electorales, voto en favor de las reformas indebidas al Artículo 27 y voto en favor de otras decisiones oficiales. Elogios abiertos o velados a la política salinista, en boca de dirigentes destacados, candidatos y funcionarios de extracción panista.

Participación de un miembro del CEN en el Consejo de PRONASOL, con autorización del mismo CEN, a sabiendas de que éste es el programa populista que sostiene al régimen, con el que presiona para conseguir votos dados en vista de la necesidad de las clases desheredadas y de su miseria.

2. Los empresarios, que fueron siempre llamados por el PAN para que desde el seno de algún partido político, y en busca del bien común, hicieran política nacional y no simple política sectorial en beneficio de su sector, han ingresado en bloque al partido, tomando de la doctrina del PAN lo que les convino, y con recursos económicos abundantes y con sus empleados y funcionarios retribuidos, han desplazado a los verdaderos militantes del PAN, so pretexto de mayor eficacia y espíritu de triunfo.

La verdad es que los viejos cuadros panistas fueron y siguen hiendo eficaces, como lo prueban las campañas triunfadoras que se obtenían cada vez en mayor número, antes de la expropiación de la banca y con recursos primarios infinitamente menores. Prevalecía el espíritu de lucha, la entrega personal y la convicción.

En este momento, casi todos los candidatos a puestos importantes, de gobiernos estatales o de ciudades mayores, son empresarios. Los candidatos no empresarios o los que no son del agrado de la dirigencia reciben poca ayuda o ningún apoyo de las autoridades.

Corrobora esta afirmación que el PAN no haya hablado con claridad ante el proyecto liberal del Tratado de Libre Comercio, ni haya actuado en este campo con la energía que requiere la defensa de la soberanía política y económica del país.

3. Tanto dirigentes de primer nivel, como funcionarios públicos de extracción panista y candidatos, elogian sin freno ni medida la política salinista y han expresado su aprobación a la política económica del régimen y a su Programa de Solidaridad.

Se ha dicho, sin que esto sea del todo cierto, que el Presidente Salinas implementa la política panista, y el PAN se ha callado ante tales afirmaciones; se ha aceptado la intervención del ejército en materia política y se ha olvidado que ante el Gobierno somos oposición y no apoyo. Ante el Presidente, el partido ha actuado no como un partido opositor, sino como un sector más del sistema.

4. A quienes hemos criticado la política del Comité Nacional se nos ha desplazado; a quienes en provincia se han opuesto a la invasión atropellada de empresarios y sus empleados se les ha perseguido y expulsado del partido.

Caso típico es el de Puebla, donde no tenían los recién llegados el pretexto de la ineficacia de los cuadros del partido, porque en el estado los panistas habían obtenido triunfos reconocidos y mantenían una vigorosa organización. Sin embargo, con subterfugios, decisiones arbitrarias y presiones se acabó por suspender a todos los dirigentes tradicionales, entre ellos a los exdiputados Irma Temoltzin, Rosalía Ramírez, Jesús Bravo y Juan José Medrano, en forma por demás injusta y caprichosa.

Pero no es Puebla el único estado en el que han tenido lugar actos de injusticia en contra de panistas para imponer a dirigentes empresariales. Aguascalientes, Baja California, Campeche, Querétaro, Chiapas, Tlaxcala, Tabasco, Tamaulipas, Sonora y otros muchos estados están en estas condiciones.

En resumen, el PAN ya no es el partido de inspiración humanista que defendía los derechos humanos contra los abusos de la autoridad y que buscaba una justa distribución de la riqueza, que se oponía con valor y espíritu de libertad e independencia al régimen, y que movía voluntades con ideas, con principios y con programas propios, inspirados en su doctrina. Hoy el PAN es prosalinista, proliberal y pragmático.

Ante ello, no nos resta sino deslindamos apartándonos de esta línea equivocada y continuar nuestra lucha en el Foro Doctrinario y Democrático en el que nos agrupamos hace más de tres años y en movimientos cívicos que, con independencia de partidos, defienden la democracia, los derechos humanos y trabajan por la patria.

Lic. José González Torres; Lie. Jesús González Schmal; Lic. Jorge Eugenio Ortiz Gallegos; Lic. Abel Martínez Martínez; Sr. Arturo Ocampo Villalobos; Ing. Pablo Emilio Madero; Lic. Bernardo Bátiz V.; Sr. Alfonso Méndez Ramírez; Lic. Gaudencio Vera Vera. (firmas)

 

 

Fuente: Aguayo Quezada Sergio. La Transición en México. Una historia documental 1910- 2010. México. Fondo de Cultura Económica – Colegio de México. 725 pp.