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Edicion 2017

 

Selección de textos y documentos:

Doralicia Carmona Dávila

 

© Derechos Reservados
ISBN 970-95193

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1988 Plataforma común del Frente Democrático Nacional FDN.

Jalapa, Ver., 12 de enero de 1988
 

 

PLATAFORMA COMÚN DEL
FRENTE DEMOCRÁTICO NACIONAL

Jalapa, Ver., 12 de enero de 1988.

 

La nación mexicana se encuentra en un momento crucial de su historia, acosada por las presiones del exterior, agobiada por el enorme peso de sus deudas, injusticias y rezagos y urgida de un gran esfuerzo de reconstrucción democrática.

Durante los últimos cinco años el país ha sufrido las consecuencias de graves desviaciones del proceso revolucionario que conllevan el abandono del proyecto constitucional por parte de la clase gobernante y la creciente dependencia del extranjero en asuntos fundamentales de la vida nacional. El pueblo ha sido empobrecido de manera brutal y muchas de las garantías individuales y sociales han sido conculcadas en aras de la supeditación al imperialismo y de acuerdos pactados con los centros financieros internacionales.

El derecho de huelga ha sido sistemáticamente violado, así como las disposiciones constitucionales en materia de retribución al trabajo; derecho a la salud, al empleo y a la vivienda. Las libertades humanas han sido objeto de mengua considerable y los derechos políticos limitados por un creciente autoritarismo y la institucionalización del fraude electoral que desalienta la participación ciudadana y fomenta el abstencionismo. La facultad suprema de autodeterminación del pueblo mexicano, en lo interno y en lo externo, está siendo negada o puesta en entredicho.

La política economices y social del sexenio que termina va en sentido inverso de nuestras luchas históricas y conquistas revolucionarias. Se ha desmantelado implacablemente la empresa pública disminuyendo la base material de nuestra soberanía y cediendo decisiones fundamentales al interés extranjero. Se ha descargado sobre las clases trabajadoras todo el peso de la crisis, se ha fomentado la desnacionalización del aparato productivo y se ha reducido, junto con el mercado interno, el consumo de los mexicanos así como sus expectativas de una existencia decorosa.

La inflación ha crecido desorbitadamente disminuyendo todos los días el discurso gubernamental y los constantes incrementos en los precios de las mercancías conducen a la desesperación de los sectores mayoritarios. Una economía especulativa desalienta la inversión, concentra desproporcionalmente el ingreso y genera un agudo déficit del sector público que vanamente se intenta compensar con reducciones presupuestales que implican culpables desistimientos en las funciones básicas del Estado.

La acción gubernamental ha sido, en su conjunto, regresiva y antipatriótica. Ha interrumpido el proceso de integración nacional, precipitado nuestra incorporación al mercado norteamericano y lesionado severamente la industria mexicana, particularmente la mediana y la pequeña. El abaratamiento de la mano de obra y la apertura indiscriminada de la economía configuran un modelo neocolonial, que puede volverse irreversible, fundado en la entrega de nuestros recursos estratégicos y disponibilidades productivas a los intereses hegemónicos.

Se nos está convirtiendo en un país tributario. Mediante la explotaran inicua del trabajo humano y el deterioro de las condiciones de vida de la población se acumulan recursos para transferirlos al extranjero. La dependencia alimentarla se agudiza y la supeditación científica y tecnológica ahoga la creatividad de los mexicanos, mientras sus capacidades se degradan en las economías subterráneas y se acrecienta la migración en búsqueda de la supervivencia.

Presenciamos un proceso de degradación biológica del hombre y la naturaleza, los hacinamientos urbanos, el abandono del campo, la depredación de los recursos naturales y la contaminación del aire, las aguas y loes suelos son estimuladas por el profundo deterioro de los niveles de vida y la escasa participación del pueblo en la toma de decisiones.

El empecinamiento de servir una deuda impagable a costa del crecimiento económico y del bienestar popular ha hecho que los trabajadores mexicanos pierdan más de la mitad de su poder de compra en cinco años mientras un pequeño sector multiplica sus activos financieros ahondándose las desigualdades sociales en términos inadmisibles.

Se nos ha encadenado a una sucesión ilimitada de refinanciamientos para pagar los intereses de las deudas contraídas. Por ese camino el país se ha convertido en exportador neto de capital y ha venido aceptando condiciones cada vez más gravosas impuestas desde el exterior que hacen extremadamente vulnerable nuestra economía y comprometen nuestra independencia política.

Se pretende ahora consolidar y prolongar hacia el futuro la estrategia antipopular y el proceso de desnacionalización emprendidos por la presente administración. El candidato a la Presidencia de la República, escogido por el Ejecutivo, es el autor principal de la desastrosa política económica que ha lesionado en lo profundo a los grupos mayoritarios y socavado los fundamentos de la soberanía nacional. Su postulación encierra el propósito de consumar el asalto del poder político por un grupo esencialmente contrario a los ideales de la Revolución y de sepultar los principios por las que lucharon generaciones de mexicanos.

Ante la magnitud de ese desafío y la gravedad de la hora, los partidos y organizaciones políticas, patrióticas y progresistas que suscribimos el presente documento hemos decidido conformar un gran FRENTE DEMOCRÁTICO NACIONAL con vista a los comicios federales de 1988, a efecto de sostener la candidatura de CUAUHTÉMOC CÁRDENAS a la Presidencia de la República al pueblo de México una alternativa real de cambio por la vía constitucional que le restituya el pleno ejercicio de su soberanía y le permita rescatar el patrimonio de la nación.

Las fuerzas democráticas de México han sabido en su camino histórico unirse frente a la adversidad por encima de intereses menores y encabezar las luchas del pueblo por su libertad. Existen hoy las condiciones y la necesidad inaplazable para esfuerzo solidario de los mexicanos por la democratización y la reconstrucción del país, la recuperación de su proyecto de desarrollo independiente y la reconquista de la autonomía y de la identidad nacionales.

Tenemos el deber ineludible de integrar un frente común que movilice a millones de ciudadanos en el rescate de su propia dignidad e impida la perpetuación de camarillas contrarrevolucionarias en el ejercicio del poder público. Un frente que agrupe a los trabajadores del campo y de la ciudad, a las clases medias, a los jóvenes, a las mujeres y a todos los mexicanos de convicciones patrióticas y los lleve a formar un gobierno nacional y popular donde asuman la responsabilidad que les corresponde en la dirección política y económica del Estado y en la construcción de una sociedad libre, justa y productiva.

Un frente único que se convierta en valladar contra el avance de los sectores reaccionarios y las acechanzas del exterior y sea capaz de cambiar la correlación de fuerzas políticas y sociales para la conquista pacífica del gobierno nacional. Sólo así lograremos detener la política entreguista y antipopular que ha desarticulado las alianzas en que se fundaba la estabilidad y el progreso del país. Sólo así responderemos con hechos irrefutables a los principios que sustentamos y a los reclamos de la conciencia pública.

Los partidos y organizaciones políticas que asumimos esta tarea proponemos al pueblo de México la siguiente PLATAFORMA que contiene los compromisos esenciales del FRENTE DEMOCRÁTICO NACIONAL y de sus candidatos comunes a los diversos puestos de elección popular.

 

I.- FORMACIÓN DE UN GOBIERNO DEMOCRÁTICO

 

Los partidos y organizaciones políticas que suscriben este documento se comprometen al establecimiento de un gobierno nacionalista y democrático con el apoyo del pueblo. En su seno participarán representantes de los trabajadores, los campesinos y las clases medias progresistas e intelectuales, profesionistas y funcionarios de convicciones patrióticas y de probada honestidad, dispuestos a entregar su mejor esfuerzo por la salvación de México.

Un gobierno así constituido garantizará la genuina democratización del país y creará las condiciones para el desarrollo material y ascenso de los grupos mayoritarios, impulsará un programa concertado de recuperación económica, rescatará la soberanía de las decisiones nacionales y recuperará el proyecto de vida independiente por el que hemos combatido históricamente los mexicanos.

Para ellos nos proponemos:

1. Garantizar el pleno ejercicio de la soberanía popular así como el respeto irrestricto de la voluntad ciudadana expresada en las urnas, sin coacción de ninguna especie. Emprender las reformas legales y políticas que sean encasarías para promover la participación electoral y asegurar la plena efectividad del sufragio.

2.- Fortalecer la división de poderes incrementando las facultades y medios del Poder Legislativo para que tenga mayor competencia en la definición del orden jurídico, la planeación del desarrollo y la vigilancia de la administración, otorgando cabal autonomía al Poder Judicial de la Federación.

3.- Ampliar el sistema de representación proporcional en la integración de la Cántara de Diputados e instituirlo en la de Senadores, así como en las legislaturas locales y en los ayuntamientos municipales, buscando con ello que los partidos políticos estén representados según su fuerza electoral.

4.- Promover el cabal ejercicio de las garantías individuales y sociales, ofreciendo seguridades específicas a los derechos de asociación, de huelga. Abolir toda toma de represión a la actividad ciudadana, rendir cuentas sobre desaparecidos y asegurar en todos los órdenes la supremacía de la ley sobre las prácticas arbitrarias.

5.- Estimular la democratización de todas las organizaciones, eliminando la concentración indebida del poder y sobre cualquier forma de despotismo en su ejercicio. Alentar nuevas formas de representación social, promover la autogestión, y el ejerció de la democracia en los sindicatos, los ejidos y las cooperativas, y exigir respeto a la libre afiliación, individual y voluntaria, de los ciudadanos mexicanos.

6.- Robustecer constitucionalmente el régimen federal equilibrando el acceso a las fuentes de ingreso y proscribiendo toda injerencia indebida en la política interna de las entidades. Garantizar la plena autonomía del municipio mediante el manejo libre de su hacienda y de sus planes de desarrollo sin intervención de los poderes del Estado y con la mayor iniciativa y participación populares.

7.- Establecer plenos derechos democráticos para los habitantes del Distrito Federal restaurando el régimen municipal y procediendo a la creación del Estado de Anáhuac en su actual territorio. Determinar mediante amplia consulta la localización y los límites de la sede de los poderes federales, zona que se denominará Distrito Federal y proceder a una efectiva descentralización de la actividad nacional.

8.- Defender la igualdad de derechos y la organización autónoma de los grupos indígenas y hacer compatibles sus formas de gobierno con la localidad general de la República. Reconocer constitucionalmente la pluralidad de culturas que integran a la nación y reorientar en ese sentido los programas y las políticas de desarrollo.

 

II.- DETENER EL EMPOBRECIMIENTO Y SATISFACER LAS NECESIDADES DEL PUEBLO.

 

La más urgente tarea del nuevo gobierno será frenar el empobrecimiento de los grupos mayoritarios, mediante una política económica de emergencia que ponga un alto a la inflación, promueva el empleo y recupere el poder adquisitivo de los salarios y de los ingresos de los sectores populares; reactivando a un tiempo la producción.

Establecerá un nuevo orden de prioridades en la asignación de los recursos privilegiar la inversión social y atender las necesidades fundamentales de la población en materia de salud, nutrición, educación, cultura y vivienda, combatiendo la marginación y la miseria y promoviendo sistemáticamente la elevación de las condiciones de vida de los mexicanos.

Para ellos nos proponemos:

9.- Abatir la inflación mediante una política energética que aumente substancialmente la oferta de productos básicos, disminuya las tasas de interés, ponga freno a la elevación de los precios y tarifas del sector público y frene el deslizamiento del peso, con el fin de sustituir la actual economía especulativa y concentradora por otra productiva y ampliamente distributiva.

10.- Restablecer el control de precios de los bienes indispensables para la subsistencia e impedir toda práctica de acaparamiento, monopolio y reetiquetación que se haga con fines especulativos. Asegurar el abasto de los alimentos y medicamento; básicos y emprender una reforma profunda del sistema de comercialización que reduzca la intermediación y innecesaria y favorezca al productor y al consumidor.

11.- Fortalecer el ingreso y el consumo de los sectores mayoritarios elevando el poder adquisitivo del salario hasta su nivel histórico más alto (1976), estableciendo el ajuste automático de los salarios mínimos y de las pensiones por encima del aumento de los precio; y asegurando el carácter justo y remunerador de los ingresos de todos los trabajadores del campo y de la ciudad.

12.- Revisar los precios de garantía de los productos del campo para asegurar la justa retribución al esfuerzo de los ejidatarios, comuneros y pequeños propietarios. Reconstruir la economía ejidal, combatir la ineficiencia, el rentismo y el intermediarismo, dignificar la vida en el campo y promover la cooperación entre todos los productores.

13.- Fomentar el empleo de toda la fuerza de trabajo mediante programas específicos por rama de actividad económica que comprendan el apoyo a la pequeña y mediana empresa, la reorientación de la inversión pública, la capacitación intensiva, el desarrollo de la economía social, los trabajos comunitarios y la creación de talleres nacionales.

14. Eliminar las manifestaciones extremas de la miseria y reducir substancialmente la marginación mediante programas combinados de obras públicas, empelo, salud, educación y vivienda. Promover la cooperación ciudadana en la regulación de los fenómenos demográficos, fomentar la solidaridad, atacar las conductas antisociales y la degradación humana en sus diversas formas.

15. Mejorar considerablemente la nutrición popular en base a una política alimentaria que eleve el consumo de los sectores mayoritarios. Proteger integralmente a la niñez, garantizar a plena igualdad de la mujer, así como su acceso a la educación, al empleo y a los puestos de responsabilidad y promover el pleno ejercicio de los derechos de la juventud a participar en la vida política, económica y social del país.

16. Revalorar el papel del trabajo como fuente primordial de la riqueza el bienestar y la soberanía, en base a una reorganización del aparato productivo orientada hacia la plena ocupación, la dignificación y la justa retribución del esfuerzo humano. Extender los servicios de seguridad social a toda la población, garantizar la cobertura efectiva de los riesgos del trabajo y ofrecer a los jubilados nuevas oportunidades de cooperación.

 

III.- IMPULSAR EL DESARROLLO INDEPENDIENTE DEL PAÍS.

 

La recuperación del desarrollo nacional hoy abandonado por la entrega de los recursos del país a los centros financieros internacionales y por el privilegio de la especulación que ahoga la actividad económica será el empeño central del gobierno democrático que habremos de conformar.

Es menester modificar substancialmente nuestras relaciones económicas con el exterior, suspendiendo y ajustando el pago de la deuda y restableciendo nuestra decisión soberana sobre los procesos económicos para emprender la reconstrucción del país con criterios nacionalistas y populares, mediante el rescate y ampliación de la empresa pública y la concertación de los agentas productivos y los sectores sociales.

Para ello nos proponemos:

17. Suspender el pago del servicio de la deuda en tanto no se logren condiciones de equidad, reajustando el principal, disminuyendo las tasas de interés y limpiando los pagos a un reducido porcentaje de nuestros ingresos por exportaciones después de haber satisfecho las necesidades del desarrollo nacional. Proscribir nuevos endeudamientos para pagar antiguos créditos así como las cartas de intención y todo otro arreglo internacional lesivo para los intereses del país.

18. Recuperar plenamente nuestra soberanía económica por la aplicación rigurosa y la revisión en su caso de la ley de inversiones extranjeras. Reformar la legislación sobre patentes, marcas y transferencia de tecnología para asegurar el interés nacional, detener a venta de activos de empresas mexicanas a cambio de pasivos financieros y regular la venta de recursos naturales al exterior, para salvaguardar el patrimonio de las futuras generaciones, reduciendo drásticamente la exportación de petróleo, gas y otras materias primas.

19. Asegurar la intervención racional y responsable del Estado en el desarrollo, conforme a los principios de la Constitución. Reivindicar la propiedad nacional y reestructurar la economía pública como base material de la soberanía, fortaleciendo las áreas estratégicas y todas aquellas que son prioritarias para impulsar el crecimiento económico, asegurar la independencia del país y elevar el nivel de vida de la población.

20.- Emprender un programa de reconstrucción económica destinando un porcentaje del producto nacional a la inversión productiva y canalizando hacia el desarrollo los liberados por la disminución del pago de la externa. Reorientar la política económica según las prioridades de la integración nacional, el desarrollo social y la genuina modernización de todos los sectores y actividades nacionales para resolver las antiguas y las nuevas demandas del pueblo mexicano.

21.- Financiar el desarrollo primordialmente con recursos propios fomentando el ahorro nacional, gravando las ganancias especulativas, aumentando la equidad y la eficiencia del sistema fiscal, gravando las ganancias especulativas y la transferencia de capital al extranjero y asegurando altos rendimientos económicos y sociales de la empresa pública. Reconstruir el sistema bancario nacionalizado, devolviéndole todas sus facultades, regulando efectivamente el mercado de capitales y evitando la constitución de una banca paralela.

22.- Consumar la reforma agraria extirpando los latifundios y toda directa e indirecta de acaparamiento de la tierra y devolviendo al texto del artículo 27 Constitucional su esencia revolucionaria. Incorporar al reparto agrario las tierras ociosas e indebidamente acumuladas y regularizar la tenencia. Lograr en un plazo perentorio la suficiencia alimentaria impulsando decididamente la producción agropecuaria, pesquera y agroindustrial y mejorando constantemente sus rendimientos económicos y sociales.

23. Establecer un plan de desarrollo industrial en función de las necesidades y los recursos del país, que integre sus distintos componentes y disminuya la dependencia de insumos importados, satisfaga plenamente las necesidades del mercado interno y genere excedentes para la exportación. Hacer de la ciencia prioridad fundamental del país, desarrollar la investigación, alentar la innovación, elevar sistemáticamente la productividad y reducir la penetración de tecnologías extranjeras.

24. Emprender un combate a fondo contra la contaminación y proceder a la reconstrucción del medio físico procurando el aprovechamiento racional y la debida protección al suelo, el subsuelo, los bosques, las selvas tropicales, los mares, las aguas internas y demás riquezas naturales. Proscribir toda conducta atentatoria contra el ambiente, fomentar una cultura de respeto a la naturaleza y promover tanto la investigación tecnológica como la cooperación del individuo y la comunidad a favor del mejoramiento del entorno.

 

V. FORTALECER LA Soberanía Y LA IDENTIDAD NACIONALES.

 

A efecto de revertir toda política entreguista y restablecer el cabal ejercicio de la soberanía, es necesario que el gobierno democrático popular emprenda una firme estrategia orientada a la defensa de la integridad del país en todos los órdenes y al robustecimiento de los valores y potencialidades nacionales.

Es indispensable proseguir consistentemente la tarea histórica de nuestra descolonización y recuperar el papel de México como vanguardia internacional en defensa de la autodeterminación, la paz, el desarme, la no intervención y la cooperación entre los Estados independientemente de su sistema político y económico.

Para ello nos proponemos:

25.- Impulsar decididamente el fortalecimiento de la identidad nacional fomentando el desarrollo de nuestros talentos y la promoción de nuestros valores.

26,- Estimular la creación artística e intelectual así como la democratización de su disfrute, para fundar en una cultura plural y participativa el rescate de nuestra soberanía y la defensa contra la penetración extranjera.

27.- Emprender una profunda reforma de los contenidos, los métodos y la organización del la tema educativo, otorgando a esta tarea primera prioridad nacional. Alentar el desarrollo de una pedagogía nacional y la dignificación del magisterio, garantizar la educación básica de diez grados a todos los mexicanos, favorecer el ascenso democrático de los alumnos y fortalecer la educación técnica y superior con criterios de autonomía, eficiencia, responsabilidad social y apertura a los grupos mayoritarios.

28.- Garantizar la promoción de los principios nacionalistas y democráticos definidos por la Constitución en el uso de las concesiones de radio y televisión. Acrecentar la responsabilidad del Estado en la orientación de esos medios y asegurar la participación de los partidos políticos, las organizaciones gremiales, las instituciones educativas y las comunidades intelectuales, artísticas y científicas en su gestión y en la determinación de sus contenidos.

29.- Proteger decididamente los derechos humanos, laborales y culturales de los mexicanos en el extranjero y hacer efectivo el derecho a la participación política y al sufragio de todos los ciudadanos, donde quiera que residan. Fomentar vínculos estrechos de solidaridad y de cooperación entre nuestros compatriotas y los descendientes mexicanos así como el acercamiento y comprensión entre todas las comunidades de nuestro origen.

30.- Replantear nuestras relaciones exteriores, en particular con los Estados Unidos, sobre la base del pleno respeto al derecho internacional y a los principios, tratados y resoluciones que rigen la convivencia entre los Estados. Hacer valer nuestras propias posiciones e intereses históricos tanto en las relaciones derivadas de la vecindad como en el tratamiento de las cuestiones regionales y de los asuntos mundiales.

31.- Exigir la no intervención de manera irrestricta y solidarizarse cabalmente con los pueblos agredidos. Apoyar resueltamente el derecho de autodeterminación de Nicaragua y demandar el retiro de fuerzas extranjeras del istmo centroamericano. Promover la constitución de la comunidad latinoamericana, dotada de órganos ejecutivos y legislativos propios y propiciar la integración económica, social y cultural de nuestra región.

32.- Incorporar a México como miembro de pleno derecho del Movimiento de Países No Alineados. Ingresar en la Organización de países Exportadores de Petróleo y coordinar en todos los foros nuestros esfuerzos con países cuyos intereses sean semejantes o compatibles con los nuestros, como método para combatir el hegemonismo. Solidarizarnos plenamente con la lucha de los pueblos, por su liberación y desarrollo e intensificar nuestras a relaciones con diversos países y regiones independientemente de sus sistemas políticos.

33.- Pugnar sin desmayo por la defensa de la paz mundial, el fin de la carrera armamentista, la coexistencia pacífica y la distensión, el pleno respeto a la soberanía de todos los pueblos, la descolonización, la no injerencia absoluta en los asuntos internos de los Estados, el respeto a los derechos humanos fundamentales, la cooperación internacional y el establecimiento del Nuevo Orden Económico que resuelva en definitiva el problema de la deuda y promueva la expansión con criterios de equidad de beneficio mutuo.

MEXICANO:

Con tu voto y la dignidad de tu acción política llegaremos juntos al poder. Derrotaremos a los causantes de la peor catástrofe económica que el país ha conocido y restableceremos una auténtica estabilidad social fundada en la justicia, la libertad y el desarrollo económico compartido.

Es horade rescatar a la Nación y salvaguardar su Independencia por la defensa de nuestras riquezas y la revaloración de nuestro trabajo. Es tiempo de impulsar las fuerzas productivas y promover al mismo tiempo una equitativa distribución de los frutos del progreso.

Ha llegado el momento de hacer valer la voluntad ciudadana y construir mediante la participación de todos, un gobierno democrático, nacionalista y popular.

Esta plataforma consiga el compromiso básico de los partidos y fuerzas políticas que hemos decidido constituir el FRENTE DEMOCRÁTICO NACIONAL y de sus candidatos comunes.

Habremos de enriquecerla con el concurso del pueblo.

Tu determinación cívica y tu voto nos dará la victoria. Es por México. Venceremos.

Jalapa. Ver., 12 de enero de 1988.

PARTIDO AUTENTICO DE LA REVOLUCIÓN MEXICANA
PARTIDO DEL FRENTE CARDENISTA DE RECONSTRUCCIÓN NACIONAL
PARTIDO POPULAR SOCIALISTA
PARTIDO SOCIAL DEMÓCRATA
UNIDAD DEMOCRÁTICA
PARTIDO VERDE MEXICANO
CORRIENTE DEMOCRÁTICA PARTIDO SOCIALISTA REVOLUCIONARIO
PARTIDO NACIONAL DEL PUEBLO - COMITÉ de DEFENSA POPULAR
FUERZAS PROGRESISTAS DE MÉXICO
FEDERACIÓN de ORGANIZACIONES OBRERAS DEL DISTRITO FEDERAL.

 

Fuente: Revista de Estudios Políticos, nueva época, vol. 7, número 3, julio-septiembre de 1988, México, Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la UNAM.