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Selección de textos y documentos:

Doralicia Carmona Dávila

 
 
2017
 


1982 Miguel de la Madrid visto desde lejos

Revista Nexos, Diciembre de 1982

El antídoto ideal de López Portillo

Time, 5 de octubre de 1981. Aunque las elecciones presidenciales no se celebrarán hasta julio de 1982, el nombre del futuro presidente ha sido dado a conocer: Miguel de la Madrid Hurtado, 46 años, Secretario de Programación y Presupuesto del actual gobierno. Su selección por el monolítico Partido Revolucionario Institucional fue anunciada un mes antes de lo esperado, por el actual presidente José López Portillo.

A pesar de una economía en auge y de 72 mil millones de barriles de reservas de petróleo probadas, México ha estado gastando dinero tan rápidamente que el país enfrenta un déficit de su balanza de pagos de hasta 10,000 millones de dólares este año. En el frente diplomático, López Portillo irritó grandemente a la administración Reagan en agosto, cuando junto con Francia, reconoció a los insurgentes marxistas de El Salvador como una "fuerza política representativa" debilitando implícitamente el apoyo norteamericano para el régimen cívico militar de ese país.

En términos económicos y diplomáticos, De la Madrid es casi el antídoto ideal para los problemas de López Portillo. Educado en Harvard, es el autor principal del plan de desarrollo de México y está por lo tanto en una buena posición para examinar medidas de austeridad. Bien conocido y apreciado por la embajada de Estados Unidos en México, es poco probable que repita las recientes agitaciones diplomáticas de López Portillo.

Por fin un mexicano visiblemente europeo

The Washington Post 26 de septiembre de 1981. De la Madrid ha sido el candidato favorito de la comunidad bancaria y de negocios. Esto se reflejó en la bolsa de valores de esta mañana que subió 10 puntos cuando se dio la noticia, pero fue cerrada después de una hora de transacciones.

Nacidos en el pequeño estado occidental de Colima el 12 de diciembre de 1934, De la Madrid es descendiente de inmigrantes españoles y, a diferencia de la mayoría de los políticos mexicanos, que son mezcla de sangre española e indígena, parece visiblemente europeo.

De la Madrid habla inglés fluido y se dice que tiene una actitud más abierta hacia Estados Unidos que la mayoría del establishment político, hondamente nacionalista.

En una conversación privada dijo una vez que a México le convendría "tener una mejor comprensión de la sociedad y la política norteamericana".

La metamorfosis de un conservador

The New York Times 26 de septiembre de 1981. Una persona articulada y de hablar suave con grandes antecedentes de manejo económico y poca experiencia política previa, el Sr. De la Madrid es un cercano amigo del

Sr. López Portillo y, entre los aspirantes a la presidencia, era visto como el más proclive a continuar con las políticas de la actual administración.

Sus visiones en detalle de muchos asuntos claves no son aún conocidas, pero es popular en el sector privado y se dice que favorece las buenas relaciones con Estados Unidos.

Octubre 6. De hecho, ya la imagen del Sr. De la Madrid ha sufrido una metamorfosis. Como Secretario de Programación y Presupuesto tenía reputación de ser un burócrata conservador. Pero está emergiendo rápidamente como un político prometiendo completar un plan de redistribución de tierras "sin demagogia, falsedades ni corrupción", buscando afirmar su autoridad sobre el partido oficial y reafirmando el tradicional apoyo de México a causas izquierdistas en el exterior.

Tecnócrata que ha de mediar

The Wall Street Journal, 28 de septiembre de 1981. Mucha gente en México divide a los candidatos en dos grupos: los tecnócratas, que son los burócratas del sector económico y financiero, y los políticos, que son los hombres de partido que suben a través de sus filas. El Sr. López Portillo es considerado un tecnócrata y alguna gente en México sentía que era hora de que un político gobernara.

Sin embargo, el Sr. De la Madrid es también considerado un tecnócrata; nunca ha tenido un cargo de elección popular. Pero los problemas que se avecinan requieren las habilidades de un político.

Por ejemplo, la edad extrema del jefe de los sindicatos mexicanos, Fidel Velázquez, pronostica cambios en el liderazgo sindical, que podrían requerir que el presidente ayude a suavizar la transición y medie entre sindicatos y empresas. También el exceso de petróleo en el mundo está limitando las ventas de México y obligando a cortes en los gastos en momentos en que la izquierda exige aumentar los beneficios sociales.

Los de Harvard no son extravagantes, ¿ves?

Financial Times (Londres), 29 de septiembre de 1981. Había especulaciones de que el candidato podría ser una persona con mayores antecedentes políticos, ya que el sistema establecido de México enfrenta presiones.

El Sr. De la Madrid, que hizo estudios de post-grado en administración en Harvard, es visto como un tecnócrata y ha servido en áreas claves de la economía.

7 de octubre de 1981.. El Sr. De la Madrid lleva una vida austera. Se cree que se esforzara más que el Sr. López Portillo por racionalizar los subsidios, limitar las extravagancias, golpear a la corrupción galopante, aumentar los impuestos y promover la participación de México en el GATT.

Y dale con Harvard

Le Monde, 27-28 de septiembre de 1981. Tecnócrata formado en Harvard, el Sr. De la Madrid es un experto en reforma administrativa y desarrollo. Es uno de los colaboradores más cercanos del presidente López Portillo y se espera que siga su política. Pero la tradición es que el nuevo presidente no revele su verdadera personalidad sino una vez ascendido a la magistratura suprema. Todo indica, sin embargo, que por una vez la regla del péndulo no ha sido respetada. Si se cree en el principio según el cual el futuro presidente es elegido en función de su capacidad para enfrentar las dificultades, preservando el sistema, el Sr. De la Madrid debe su promoción tanto a sus competencias económicas como a su conocimiento profundo de Estados Unidos.

Austeridad, moralidad, buena vecindad

Latin America Weekly Report (Londres), 2 de octubre de 1981. Intentará una silenciosa "revolución modernizadora", de acuerdo a algunos de sus más cercanos colaboradores... Pero al hacerlo deberá enfrentar presiones crecientes, tanto de quienes resisten el cambio, como de quienes desean forzar el paso.

Las fuentes consultadas por LAWR delinean tres aspectos de sus posibles políticas:

-Economía. De la Madrid favorecerá políticas fiscales más duras, el corte del sistema de subsidios y el aumento de impuestos a los ricos. La inversión en infraestructura, especialmente en el atribulado sector de transportes, tendrá prioridad. También la tendrán las disparidades regionales. Comprensiblemente, sus allegados no adelantan sus intenciones en cuanto a la decisión económicamente crucial de los niveles de producción y exportación de petróleo.

-Corrupción. De la Madrid aparece comprometido con una limpieza de la administración pública, un área en que López Portillo no ha tenido mayor éxito. De acuerdo a una encuesta publicada esta semana el 70% de la población considera que la corrupción ha alcanzado niveles "gigantescos".

-Política Exterior. Las relaciones con Estados Unidos recibirán mayor atención que en el pasado. Pero el apoyo a gobiernos revolucionarios (De la Madrid visitó Cuba y Nicaragua este año) continuará, tal vez de modo menos estridente.

9 de octubre de 1981. Su debilidad y al mismo tiempo su fuerza está en el hecho de que no proviene de ninguno de los grupos de presión del PRI. Pero su problema es que necesita todo el apoyo del Partido si ha de alcanzar sus metas de "modernización". Un movimiento laboral alienado del proceso de selección podría plantear un serio problema. El énfasis de De la Madrid en medidas fiscales es contrario a la ortodoxia de la burocracia laboral. La asunción por parte de esa burocracia de una postura independiente -por conciliadora que ella fuera- significaría una ruptura en el sistema mexicano.

2. LA CAMPAÑA Y LO QUE LO ACOMPAÑA

El aprendizaje de un inexperto

New York Times, 25 de mayo de 1982.... como ha ocurrido con muchos de sus predecesores, la campaña ha comenzado a cambiar su imagen. Después de un comienzo pobre, provocado por la disidencia interna en el partido gobernante y por su propia inexperiencia, el Sr. De la Madrid parece haber ganado lentamente el establishment político, que a su vez ha seguido la tradición, organizando mitines de campesinos y trabajadores llevados en camión para aplaudir a "su" candidato. Además, el estar expuesto a los males sociales del país, parece haber transformado el contenido de su mensaje político, que ha pasado de uno de slogans revolucionarios pasados de moda a un análisis detallado de problemas como la inflación, la miseria urbana, la corrupción, la extrema pobreza y la injusticia. "Ha comenzado a ganar estatura", dice un político de izquierda. "Sus discursos ya no están llenos de frases vacías".

Sus primeros hombres

Latin America Weekly Report, 14 de mayo de 1982. De la Madrid dice que la meta de un plan nacional de desarrollo debe ser hacer de México, en una década difícil para la economía mundial, uno de los países que gane terreno, y que las ganancias sean transformables en niveles de vida más altos para la mayoría..Eso, dice "debe alcanzarse fortaleciendo nuestra independencia económica, pero también nuestra eficiencia y la competitividad de nuestra economía". Este énfasis en la eficiencia está detrás de los cortes en el gasto público anunciados por el ministro de finanzas Jesús Silva Herzog, y han sido complementados la semana pasado por el congelamiento de varios programas de obras públicas por el secretario de Programación y Presupuesto, Ramón Aguirre. Ambos hombres están cercanamente identificados con De la Madrid y son vistos como miembros de un equipo de transición, ahora responsable por el manejo de la crisis económica.

Muchos votos para empezar

Business Week, 5 de julio de 1982, (fecha efectiva la semana anterior). De la Madrid reconoce que necesita el apoyo de una gran cantidad de votantes el 4 de julio. Aún dentro del PRI, es visto como un candidato sin brillo y un técnocrata de sangre fría, y algunos tradicionalistas en el partido lo ven como un novato que nunca ha sido electo para un cargo. Necesita una votación sólida para respaldar las grandes reformas económicas estructurales que ha prometido -aún más controvertidas debido a los graves problemas económicos actuales.

3. DE LA ELECCIÓN A LA UNCIÓN

Lo bueno de Harvard es que los hace realistas

Le Monde, 6 de Julio. Sólido, serio, discreto, aparentemente hostil a todo exceso y a todo énfasis, joven aún sólo tiene 47 años -el Sr. Miguel de la Madrid, que sucederá el 1 de Diciembre de 1982 al Sr. José López

Portillo, tiene antes que nada la reputación de ser un experto en materias económicas y financieras. Hizo sus estudios en Harvard. Su primera originalidad es, por lo tanto, ser el primer presidente mexicano diplomado en una gran universidad norteamericana.

Es un signo de los tiempos. Aunque México, fiel a la línea "revolucionaria" impresa a comienzos de siglo continúa manifestando un nacionalismo quisquilloso frente al más poderoso vecino del norte, las relaciones profundas entre México y Estados Unidos son cada vez más sólidas.

México ha llegado a ser uno de los primeros socios económicos y comerciales de Estados Unidos y es también -récord poco envidiable- el país en vías de desarrollo más endeudado, superando a Brasil en este terreno.

Esa es una realidad que el Sr. De la Madrid tendrá que tener en cuenta. El plan económico de veintiocho puntos que él definió durante su campaña electoral en León, el 25 de Mayo, ilustra este objetivo.

"La estrategia de desarrollo que propongo, -precisó en esa ocasión-, abarcará un cambio, de estilo y dirección. Ella estará basada sobre el realismo con objetivos sociales". Ha subrayado la necesidad de un control reforzado sobre la deuda externa de su país, demasiado pesada a su entender, y modificará sin duda los objetivos de una "expansión a cualquier precio", características del sexenio de López Portillo, a cambio del beneficio de un mayor control de la inflación y de una reducción progresiva de los déficits presupuestarios.

... Todo indica, y el Sr. De la Madrid nos lo ha confirmado con fuerza, que no habrá cambios significativos en la política exterior mexicana durante su sexenio, aun cuando los litigios tradicionales con Estados Unidos (comercio derechos de pesca trabajadores ilegales) y la necesidad de tener en cuenta una mayor dependencia de México frente a Washington, deberían, también en este campo, constreñir al Sr. De la Madrid en la dirección del "realismo".

El nerviosismo clasemediero

The New York Times, 11 de Julio. Aunque oscurecida por la victoria aplastante del candidato del partido Oficial, Miguel de la Madrid Hurtado, el resultado de la elección presidencial mexicana del domingo pasado incluyó una advertencia al sistema político establecido del país: la clase media está crecientemente descontenta con el gobierno.

La cuestión ahora es si, mientras la inflación, continúa mordiendo el poder adquisitivo de las clases medias se puede esperar alguna nueva respuesta política. Ciertamente, un enfoque populista por la nueva administración de De la Madrid agravaría el nerviosismo de la clase media e impulsaría una nueva fuga de capitales del país.

La rectitud como moda, el prestigio como fin

Time, 12 de Julio. La rectitud es algo que De la Madrid quiere poner nuevamente de moda en México. El ha enfatizado constantemente el tema de la "renovación moral". De la Madrid dio el tono de su campana cuando descubrió que un trabajador del PRI tenía un Ferrari que le había sido obsequiado por el alcalde la Ciudad de México, Carlos Hank González. De la Madrid hizo despedir a esa persona y pidió su renuncia al Partido.

Tal clase de moralidad no va bien con la vieja maquinaria política que también resiente el hecho de que De la Madrid sea un tenócrata que siempre se ha mantenido alejado de los manejos de la política local. Hubo rumores de inquietud en el partido cuando la nominación de De la Madrid fue anunciada, particularmente cuando el entonces presidente del PRI, Javier García Paniagua, no fue informado de la elección de antemano.

Sin embargo, la fuerza de la lealtad partidaria, junto con algunas purgas selectivas, aparentemente han puesto en línea a los políticos de la maquinaria, aunque se dice que aún existen algunas pugnas fuertes de poder dentro del PRI.

La cuestión clave es si De la Madrid será capaz de manejar el Partido y el país, durante el necesario período de apriete del cinturón. En Washington, algunos expertos del Departamento de Estado son optimistas de que pueda tener éxito. Dice un oficial del gobierno, resumiendo la reacción de los empresarios y la banca: "Es el tipo perfecto para enfrentar los problemas económicos y de negocios". Si De la Madrid es o no capaz de restaurar el prestigio de la presidencia mexicana es otra cuestión. De la Madrid sólo dice: "Sé que mi entrada al gobierno no será fácil". Tendrá seis años para averiguar cuán difícil puede ser.

El silencio ritual

The New York Times, 29 de agosto. Por el momento, aunque el país permanece en calma el sistema político no puede responder. El discurso del Presidente López Portillo esta semana (se refiere al informe presidencial) será su canto del cisne y la atención se centrará en su sucesor, el Sr.De la Madrid, quien debe, por tradición, permanecer en silencio hasta el día de la inauguración. De esta forma puede preservar su rol como símbolo de esperanza.