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Edicion 2017

 

Selección de textos y documentos:

Doralicia Carmona Dávila

 

© Derechos Reservados
ISBN 970-95193

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1973 Ideario del Partido de los Pobres

Sierra del Estado de Guerrero, marzo de 1973.

 

Al pueblo de México, a todos los trabajadores.

El Partido de los Pobres, organismo que ha nacido de las entrañas más profundas del pueblo mexicano y que día a día se templa, se consolida y se desarrolla en la lucha y en la guerra revolucionaria armada de los explotados contra los explotadores, expone en forma general los principales objetivos esenciales que fundamentan su razón de ser, su conducta y su acción.
Nuestros principios y objetivos son:

l.-Luchar consecuentemente con las armas en la mano junto a todas las organizaciones revolucionarias armadas, junto a nuestro pueblo trabajador y hacer la revolución socialista, conquistar el poder político; destruir al estado burgués explotador y opresor; construir una nueva sociedad, sin explotados ni explotadores, sin oprimidos ni opresores.

2.-Destruir al sistema capitalista; abolir la propiedad privada, base y esencia de la explotación del hombre por el hombre; aniquilar a la burguesía como clase privilegiada, explotadora y opresora, ya que el capital y la riqueza acumulada y concentrada en su manos ha sido creada por el trabajo, el sudor y la sangre de la clase obrera, de los campesinos y de todos los trabajadores. Lo que ha sido creado por el trabajo y sacrificio del pueblo, debe pertenecer al pueblo...

3.-Consecuentemente, después del triunfo armado de la revolución socialista y de la toma del poder político por el pueblo, será destruida la estructura del sistema económico social explotador y conquistando el poder económico; para ello, serán expropiadas y socializadas las empresas industriales, comerciales, agrícolas y las instituciones financieras, etcétera, hoy en poder de la burguesía. Al ser expropiadas y socializadas las fábricas, los medíos de producción, los recursos naturales, los bancos, etcétera, serán administrados por los propios trabajadores y por el estado proletario. El comercio externo e interno estará bajo el control del Estado de todos los trabajadores, y las relaciones económicas, políticas y sociales con todos los países habrán de basarse en los intereses fundamentales de los pueblos en la igualdad de ayuda mutua.

4.-Se acabará con la explotación y la opresión en el campo; los latifundios, las haciendas y todas las propiedades de los capitalistas del campo serán expropiadas. La tierra será colectivizada y administrada por quienes la trabajan; el Estado de todos los trabajadores dotará a todo el campesinado de maquinaria, técnica, medios y recursos suficientes para elevar la producción y el nivel de vida de los campesinos; la tierra y la producción serán de quienes la trabajen.

5.-A lo grandes propietarios de viviendas les serán expropiadas y sólo se les permitirá lo necesario para vivir dignamente. las mansiones de lujo, los hoteles, los moteles y centros vacacionales, hoy en poder de la burguesía, pasarán a manos de los trabajadores.
6.-Los grandes sanatorios, consultorios, farmacias y laboratorios, así como los centros de salud y hospitales, serán expropiados y puestos al servicio del pueblo para garantizar la salud y evitar la mortalidad por falta de atención médica.

7.-El transporte aéreo, marítimo y terrestre; las telecomunicaciones: teléfono, telégrafo y correo, serán socializados y puestos al servicio de toda la sociedad.

8.-La cultura burguesa por ser contrarrevolucionaria e incompatible con los intereses de los trabajadores será destruida. El pueblo desarrollará y creará su propia cultura. La técnica y la ciencia que el Estado capitalista utiliza para aumentar la explotación, la opresión y la muerte de las masas trabajadoras, pasará al servicio del pueblo para transformar al país, elevar la producción y el nivel de vida de la sociedad; la educación, la cultura, la técnica y la ciencia perderán el carácter comercial en la nueva sociedad.

La educación será impartida y administrada por el Estado revolucionario a todo el pueblo a fin de acabar radicalmente con el analfabetismo, la ignorancia y el atraso cultural en que lo ha mantenido el régimen capitalista; la educación será científica, es decir, se basará estrictamente en la verdad, en la materialidad del universo, del mundo y la sociedad.

9.-Serán expropiadas la prensa, la radio y la t. v., ya que constituyen un instrumento más de poder de la burguesía para someter y enajenar al pueblo, deformar la verdad, crear falsos valores morales y culturales, para aumentar sus ganancias y riquezas. Al ser expropiadas la prensa, la radio y la televisión, el Estado y el gobierno revolucionarios se encargarán de transformar la orientación y el contenido de esos medios masivos de información y comunicación, cuyo fin fundamental será orientar, educar y elevar la conciencia y la moral revolucionarías del pueblo y ayudar a la formación del hombre nuevo.

10.-Las leyes y todo el sistema jurídico burgués, que garantizan la propiedad privada Y legalizan la explotación de la burguesía sobre los trabajadores, serán abolidos. El ejército y todas las corporaciones policíacas que forman la maquinaria represiva y criminal, defensoras y sostén fundamental del Estado y del orden burgués, serán destruidos. El Estado proletario creará sus leyes, principios y tribunales que expresen, representen y defiendan auténticamente los derechos e intereses de todos los trabajadores y de toda la sociedad, cuya base fundamental será la democracia socialista, que habrá de considerar a todos los trabajadores en plenitud de derechos y obligaciones y colocará a la mujer en un plano de igualdad ante el hombre, ante el trabajo, ante la sociedad. El Estado revolucionario consolidará y desarrollará su propio ejército y armará a todo el pueblo. La casa de cada trabajador será transformada en una trinchera de combate y cada trabajador se convertirá en un soldado revolucionario para defender al país de sus explotadores internos y externos. El pueblo no depondrá las armas hasta no acabar con el último reducto de explotación y con el último enemigo de la revolución.

11.-El trabajador estará exento de toda explotación y opresión; dejará de ser una mercancía y ya no podrá ser considerado como una maldición (el trabajo)*, ni como un castigo, sino como una actividad racional y fundamental del hombre encaminado a la superación infinita, a la transformación de la naturaIt7JI, a la creación de los valores morales y espirituales de la sociedad y la producción de bienes materiales. La producción y la riqueza serán distribuidas justamente, tomando en cuenta los intereses y necesidades fundamentales de todos los trabajadores.

12.-La lucha del pueblo mexicano por su plena emancipación, es parte integrante del movimiento revolucionario internacional por la liberación total de la humanidad; las fronteras artificiales instauradas e impuestas por los explotadores para separar a los pueblos, deben ser barridas por la lucha y por el internacionalismo revolucionario. Por ello, estamos plenamente identificados y soIidarizados con todos los pueblos explotados, con todos los hombres y mujeres que combaten consecuentemente en todo el mundo en contra del enemigo común: el capitalismo. Estamos profundamente hermanados con todos los pueblos que han logrado su emancipación política, económica y social y constituyen para nosotros un ejemplo revolucionario. Para alcanzar y lograr los objetivos señalados, los trabajadores tienen que librar inevitablemente una guerra a muerte e irreconciliable contra la burguesía, contra los capitalistas; se hace necesario desarrollar, profundizar y generalizar la guerra de movimientos y decisiones rápidas y extender la guerra de guerrillas a todo el país. La guerra de guerrillas llevará a todo el pueblo a formar organizaciones cada vez más superiores de lucha, hasta la insurrección general y la toma del poder, hasta destruir a la burguesía y sepultarla junto con el sistema.

Las condiciones históricas, económicas, políticas y sociales necesarias para organizar y desarrollar la revolución socialista de nuestro país, están dadas. La tarea inmediata de los explotados es agruparse en organizaciones clandestinas armadas y actuar. La teoría y práctica revolucionarias tendrán que generar la organización general revolucionaria de vanguardia, política y militarmente, capaz de dirigir la guerra y coordinar las acciones revolucionarias.

La práctica revolucionaria consecuente tendrá que definir a los revolucionarios y separarlos de los oportunistas, renegados, traidores y agentes de la burguesía en el seno del movimiento revolucionario.

Llamamos a todos los trabajadores a unirse, a organizarse, armarse y luchar contra la burguesía y contra todos los medios e instrumentos de que se valen para explotar y mantener su dominio. Llamamos a los obreros a liquidar política y físicamente al charrismo sindical, a tomar las fábricas, transformarlas en centros insurreccionales y luchar por sus objetivos históricos.

Llamamos al campesinado pobre a tomar por la fuerza de las armas las haciendas, las tierras en poder de los capitalistas del campo e integrarse consecuentemente a la lucha armada.
Llamamos al estudiantado combativo y a la intelectualidad revolucionaria a convertir las escuelas y centros de trabajo en trincheras de combate por la revolución socialista.

Llamamos a todo el pueblo a combatir a los ricos capitalistas, donde quiera que estos se encuentren, atacar sus riquezas y sus bienes y destrozar sus fuerzas policíaco-militares y su sistema explotador y opresor.

El deber de todo revolucionario es hacer la revolución con las armas en la mano: Vencer o Morir.

PARTIDO DE LOS POBRES

Sierra de Guerrero, marzo de 1973
Partido de los Pobres