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Edicion 2017

 

Selección de textos y documentos:

Doralicia Carmona Dávila

 

© Derechos Reservados
ISBN 970-95193

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1967 Lineamientos programáticos de la Asociación Cívica Guerrerense (A.C.G.) Genaro Vázquez Rojas.

Agosto 22 de 1967

 

 

LINEAMIENTOS PROGRAMÁTICOS DE LA A.C.G.

QUERIDOS COMPAÑEROS:

Nos reunimos bajo un clima de persecuciones, encarcelamientos, represiones, violencia y de crisis política en general, tanto en el País, como en Guerrero.

Nuestra reunión está contenida del propósito de crear las bases subjetivas para el desarrollo eficiente de las condiciones de lucha necesarias, para enfrentar airosamente la violencia y el terror a que somete a las grandes masas del pueblo y a los combatientes por la democracia en nuestra Patria, la oligarquía de capitalistas y terratenientes feudales pro-imperialistas que dominan y gobiernan al pueblo de México. En esta determinación, en consonancia con nuestra concepción política revolucionaria y guiados por la teoría del Marxismo-Leninismo, sabedores de que solo con dirección y organización revolucionaria las masas del pueblo trabajador puedan enfrentarse victoriosamente contra fuerzas que le oprimen y por el logro de su plena liberación; el núcleo partidiario de vanguardistas que nos dirige ha dispuesto sobre la base de la tesis política que sustentamos de DESARROLLAR Y CONSOLIDAR EL PARTIDO PROLETARIO DE VANGUARDIA EN EL COMBATE POLÍTICO ARMADO DE LAS MASAS; iniciar la reestructuración de las organizaciones populares que dirigimos en la lucha democrática de Guerrero, a efecto de acelerar la formación político-militar de nuestros combatientes y el impulso a la organización de partido que actualmente nos dirige. Hoy corresponde a la heroica agrupación popular nuestra, la Asociación Cívica Guerrerense, reestructurar su organización limitando selectivamente el número de sus miembros, implantando a sus miembros el intenso estudio de la teoría revolucionaria del Marxismo-Leninismo y método de análisis científico de la situación nacional, para aplicarlos y guiarlos con ellos en la práctica diaria del combate que sostienen nuestras fuerzas revolucionarias; convirtiendo formalmente a los miembros que resulten después de hecha la reestructuración (en la A.C.G) en CUADROS ASPIRANTES del núcleo de vanguardistas y a la A.C.G. en su conjunto, como agrupación popular de partido. Para el efecto de armar a los cuadros aspirantes de vanguardistas miembros de la A.C.G., de un conocimiento de la situación nacional e internacional indispensable para la diferenciación de las posiciones enemigas y del enemigo en particular en relación con los amigos y las propias fuerzas revolucionarias, el presente informe de la Comisión Política de la A.C.G. se entrañará de un análisis de la situación nacional e internacional, aunque ello sea en forma somera, así como de conformidad con las tesis políticas que sustentamos en la formulación de un plan de acción que responda, como llevamos dicho, a las necesidades de lucha y las fuerzas democráticas de México.

En el mundo contemporáneo se manifiestan fuertes antagonismos y contradicciones sociales, destacándose en forma principal, la contradicción entre el campo imperialista y el campo socialista; la existente internamente en el campo socialista; la existente internamente en el campo imperialista; entre los propios países imperialistas; entre el imperialismo y los países coloniales y dependientes; entre la burguesía y el proletariado, la contradicción interburguesa entre la alta burguesía y las capas medias de la misma, etc.

En lo interno, en lo nacional la contradicción fundamental se establece entre el imperialismo y las distintas clases oprimidas de la sociedad mexicana, entre la amplias masas y el régimen feudal, entre el proletariado y la burguesía, entre el campesinado y la pequeña burguesía urbana por un lado y la burguesía por el otro, entre las distintas capas reaccionarias dominantes, etc.

Guiados por el método de análisis del materialismo dialéctico, de la teoría científica e interpretación del mundo, el Marxismo-Leninismo; sabemos que todas las cosas en el universo en su conjunto se mueven y desarrollan en función de sus contradicciones internas, pues todas; las cosas se contienen de una estructura interna contradictoria. En la vía de realización de esta ley que rige el movimiento de las cosas, está la esencia y el secreto de transformación de las mismas. En la preocupación de nuestra fuerza dirigente, es norma, armar de un conocimiento objetivo de la realidad social, a nuestros combatientes, orientándolos al mejor y cabal cumplimiento de nuestro propósito en la lucha por la transformación política y social de nuestro País, que acabe con la explotación y opresión a que somete a los grandes masas de trabadores de la ciudad y el campo, la oligarquía pro-Imperialista que nos domina. A ese sentido, responde el esfuerzo de esquematizar incluso, hasta donde ha sido posible, las contradicciones sociales que a nuestro juicio se desenvuelven en el ámbito internacional y nacional, ello con el propósito, de que manejadas convenientemente por el movimiento revolucionario en nuestro país, se logre el desenlace de las fuerzas sociales favorablemente a nuestra proyección estratégica de Liberación Nacional, de implantamiento de un gobierno de democracia popular y de instauración del socialismo.

Llevada la explotación capitalista a sus últimas consecuencias, dicho sistema de producción desenvuelve la fase superior de su desarrollo, el imperialismo; en esta fase; los grandes capitalistas despliegan su explotación hacia el exterior, hacia otros países; exportando capitales, sea a través de préstamos o de inversiones directas destinadas a áreas nacionales extranjeras. Con esta situación de acumulación capitalista se crean las condiciones objetivas, para que la clase trabajadora mediante la lucha logre su liberación. Esta verdad fue formulada por Lenin quien la utilizó magistralmente en la Dirección del Proletariado ruso al llevarlo al triunfo de su revolución socialista. Sistema social de vida que acaba con la explotación del hombre por el hombre, con la existencia de opresores y oprimidos; que libera los medios de producción de entre los explotadores para ponerlos en manos de los trabajadores, que implanta el Poder de los Mayorías Populares Trabajadoras, quienes lo manejan mediante la Dictadura Proletaria; y que es el único sistema de vida que facilita el desarrollo integral del hombre y propicia la verdadera felicidad de los trabajadores y el pueblo.

A partir del triunfo del socialismo en Rusia y de sus grandes repercusiones en los pueblos del mundo y particularmente entre los trabajadores y las luchas por su liberación, irrumpe una nueva etapa de vida para los pueblos del planeta, la etapa de la Revolución Proletaria; un nuevo campo social hace su aparición en el mundo, el campo de la libertad, el bienestar y la felicidad de los trabajadores y el pueblo, el campo del socialismo; mismo que se ve ensanchado considerablemente con el triunfo, anti-fascista de los pueblos, en la Segunda Guerra Mundial; al alcanzar varios países su liberación, estableciendo gobiernos de democracia popular en los países de Europa Oriental y el gran Pueblo Chino, al triunfo de La Revolución de éste.

La presencia del campo socialista ha desatado una aguda lucha por parte del imperialismo cuyo contenido son los intereses de clase que a nivel internacional representa cada uno de dichos campos; intereses de libertad y progreso para los pueblos de parte del socialismo; explotación, represión y opresión por parte del imperialismo.

Tal lucha asume distintas formas: cerco, conspiración y agresión en contra de los países socialistas y pueblos poco desarrollados, dependientes y coloniales de parte de los imperialistas. Apoyo decidido a la lucha revolucionaria que libran el proletariado y los pueblos del mundo por la democracia y el socialismo, de parte de las fuerzas Marxistas-Leninistas y los países socialistas.

Manifestación objetiva del antagonismo anterior, son la intervención armada que realizan los imperialistas en 1919 en la nueva Rusia Socialista Soviética; la frustrada conjuración insurreccional de 1956 en Hungría Socialista, la agresión a los países del Sudeste Asiático, sobre todo la criminal y permanente agresión armada en el heroico pueblo de Viet-Nam y en que para sorpresa de los colosos opresores del mundo el aparentemente débil y pequeño pueblo vietnamita está haciéndolos que muerdan el polvo, esplendiendo la más grande lección de heroísmo para el mundo; la constante provocación a la República Popular China; la permanente amenaza y provocación a Cuba Socialista; el cerco con bases militares dotadas de armas coherentiles, atómicas, tendido en torno, tanto a la Unión Soviética, como contra China Socialista; el expansionismo opresivo del imperialismo, contra de los países que están en la llamada zona intermedia, es decir, en los pueblos que han logrado su Independencia Política, mismos a quienes mediante el chantaje económico y la agresión armada, tratan de someter a neocoloniaje, un ejemplo de esto es la reciente agresión a los pueblos árabes.

El desarrollo en los países del sistema capitalista en razón a las leyes que los rigen, se produce en forma dispareja, a ello se debe que con la fase imperialista, haya países de un desarrollo superior y otros de tipo medio, lo que origina la contradicción entre los mismos, manifestada en los hechos en la lucha de unos, para mantener sus posiciones; de otros, por el logro de nuevas áreas de influencia y por un nuevo reparto del mundo. En la actualidad los E.E.U.U. e Inglaterra mantienen posiciones de primacía; Francia, Alemania, Japón y otros, tienen posiciones medias en la carrera del dominio mundial imperialista.

La contradicción entre el imperialismo y los países coloniales y dependientes, desatan la más encarnizada y feroz represión en detrimento de estos últimos, mediante intervenciones y ocupaciones armadas del imperialismo, en cuya respuesta gran parte de los pueblos y países oprimidos, han emprendido en forma justa, enérgica y decidida el camino de la resistencia política y del combate armado, al saqueo y sometimiento oprobioso del imperialismo. Tal lucha de los numerosos pueblos oprimidos, por constituir la sustentación de vitales intereses del imperialismo, tienen un desenvolvimiento de gran trascendencia mundial.

Para calibrar la importancia de esta contradicción social del mundo contemporáneo, basta decir que gran parte de diez países de los tres continentes: América, África y Asia han iniciado ya su liberación armada contra la agresión imperialista y de las oligarquías internas en cada país.

La contradicción fundamental de clase entre la burguesía y el proletariado, es la expresión de la contradicción de las fuerzas productivas y de las relaciones de producción en la estructura económica del sistema capitalista; contradicción de carácter universal que adquiere su particularidad en el carácter social de la producción contrapuesta con el carácter privado de la propiedad de los medios de producción. En el mundo contemporáneo, esta contradicción, en los países que se desarrollan en el sistema capitalista, se resuelven a través de la Revolución Socialista, cuyas condiciones objetivas son visiblemente maduras, a partir de la socialización máxima de la producción y de la máxima concentración de la propiedad privada de los medios de producción, momentos en que las relaciones de producción son rotas por las desbordadas fuerzas productivas. Esta situación se ha presentado en varios países del sistema capitalista sobre todo en la Europa Occidental, Inglaterra y E.E.U.U., en que las fuerzas productivas están a punto de desbordarse y romper el cascarón de las viejas relaciones de producción. Clara expresión de ésto, son el potente movimiento democrático y socialista en los países, por la paz y contra el belicismo, en el grandioso movimiento de los negros afro-norteamericanos en el propio corazón del mis poderoso país imperialista de la Tierra, en los Estados Unidos de Norteamérica, sacuden al coloso con su potente movimiento democrático y revolucionario; de grandes manifestaciones de masas y de enfrentamiento armado.

Otras contradicciones se manifiestan internamente entre los propios países del sistema burgués capitalista; ello es reflejo de la libre competencia comercial y el desarrollo disparejo que caracteriza a dichos países, en su objetivo por lograr más ganancias. Esta contradicción se manifiesta el mundo de la actualidad, en la persistente formación de bloques comerciales en disputa de los mercados de los pueblos del globo.

En conjunto las contradicciones del mundo contemporáneo que reflejan todavía un predominio económico para el sistema capitalista, nos arroja de todas formas un saldo bastante favorable a las fuerzas del nuevo sistema de vida, al socialismo y a la revolución, ello se deduce de la descomposición y decadencia que acusa el sistema capitalista frente a un cada vez más potente campo socialista que ha llegado a contar con mil millones de seres en los países que se desarrollan en esa vía; además de las crecientes fuerzas que combaten por la democracia, el socialismo y por la paz, en las distintas latitudes del planeta. Lo anterior nos permite afirmar que en la arena mundial, las perspectivas favorecen a las fuerzas de la revolución, frente a las quebrantadas y decadentes fuerzas reaccionarias de los explotadores y opresores y enemigos del pueblo.

Nuestro País por la condición de su estructura social y política está entre los países poco desarrollados, semicoloniales, ello ha facilitado la dependencia y el dominio del imperialismo, principalmente el norteamericano. En la industria, el comercio y gran parte de la tenencia de la tierra, es observable el dominio imperialista.

En las industrias principales, el capital del imperialismo extranjero funciona en proporciones no menores del 50% del capital invertido, con consejeros técnicos y directivos estructurados a base de elementos al servicio de los inversionistas extranjeros, lo que asegura la mayor utilidad para los mismos. Así por ejemplo, de las 400 mayores empresas que tienen ingresos equivalentes al 77% del total, las proporciones son 54.06% de ingresos controlados por extranjeros, 21.09% por el sector privado y 24.85% por el gobierno.

Lo anterior en cuanto a inversiones directas, pues por otra parte puede considerarse que las crecientes inversiones, estatales que tantas ilusiones de desarrollo independiente siembran en algunos desorientados, o que sirven de argumento de confusionistas, funcionan con base en un 47.4% del financiamiento extranjero. Esto expresado en cifras concretas de dinero, nos ilustrará un poco más acerca de la ruinosa política económica a que nos somete la oligarquía pseudocapitalista que detenta el Poder en México. Carlos Quintanar, Srio. Gral. de la C.E.P.A.L. en discurso del 3 de mayo del presente año nos dice "las utilidades de empresas extranjeras que representaban un poco más de 900 millones de dólares en 1960, se aproximaron a 1500 millones en 1966 y las remesas Por concepto de intereses de préstamos han aumentado de 280 a 570 en el mismo periodo. Lo que demuestra que las inversiones extranjeras descapitalizan” (aparecido en el órgano del Depto. de Comercio, oficina de asuntos económicos de los E.E.U.U.)

Lo anterior es relacionado con la industria y el aspecto crediticio dependiente del extranjero; por cuanto al mercado es característico que los gobiernos de la Federación indefectiblemente informen de las tasas siempre negativas de la balanza comercial; ello es palpable en la crecida suma de la deuda exterior, cuyo monto simple de los réditos asciende a 570 millones de dólares como llevamos dicho. Vender barato y comprar caro; vender productos no manufacturados para que después los revendan industrializados, no pueden reportarnos beneficio alguno, pues con ello incluso la política de la oligarquía dominante ha retrotraído al país al viejo trueque del vidrio por el oro mexicano, impuesto a nuestros antepasados por el voraz colonizador español. Más todavía en la política de créditos y del comercio por parte del extranjero existe un dominio de por lo menos dos terceras partes de cada una de las actividades por parte del imperialismo norteamericano, mismo que ha mantenido de mucho tiempo atrás aguda opresión económica y cultural, incluso la agresión armada contra el pueblo de nuestro País.

En el campo, es de notarse por un lado la superioridad de la población económicamente activa dedicada a la fuente de trabajo agropecuario y forestal que llega al 60% según el Seminario Centro Americano de Seguridad Agrícola; por otro lado de los 196 millones de hectáreas con que cuenta el país, 50 millones se han entregado a los ejidatarios, de las que sólo 15 millones son utilizadas agrícolamente, mientras los grandes propietarios disfrazados de pequeños agricultores en que se cuentan varios propietarios norteamericanos, disfrutan del crédito y el riego, cuentan con no menos de 40 millones de hectáreas; un ejemplo de este acaparamiento, son las grandes extensiones que poseen extranjeros y nacionales en el Estado de Tamaulipas, que en la parte Sur simplemente, con el método del corralón, han acaparado medio millón de hectáreas entre unos cuantos que juntos no suman los dedos de las manos. El resto de tierras son de pastoreo, cerriles o improductivas agrícolamente.

Esta condición económica se traduce en super-explotación, hambre y miseria crecientes, incultura, insalubridad y opresión política para las grandes masas del pueblo trabajador. Así por ejemplo de acuerdo con el censo de 1960, a los trabajadores sólo corresponde al 31.4% del ingreso nacional; el ingreso per-cápita (por persona) anual en el medio rural es de $1,500.00 contra $ 6,300.00 en el sector urbano.

El Banco de México en 1963 informa que de 6 millones de familias con que cuenta México, el 29% tenía ingresos mensuales menores de $400.00 y en el campo el 41% estaban por debajo de esa cantidad, que en la misma fuente informativa se precisa que sólo el 28.8% de las familias llegan a tener ingresos superiores (5.8% en el campo, 48.2% en la ciudad) de $ 1,250.00; 5.7% ingresos superiores a $4,000.00 (1.8% en el campo, 11.6% en la ciudad); 12 alcanzó $9.200.00 (0.3% en el campo, 2.6% en la ciudad). Dicho de otra forma el 29.2% de las familias dispone de sólo del 6.1% del ingreso total, mientras que el 1.8% de familias de altos ingresos disponen del 15.5% del ingreso total del País, (producto nacional bruto $98.200,000,000.00 en 1965). Según el economista Iturryaga el 47% de 13.2 millones que constituía el total de mano de obra en 1964 corresponde a la actividad ocupacional industrial. Del total de mano de obra 6.9 millones son campesinos; 2.7 millones de ejidatarios, pequeños y grandes agricultores; 3.1 millones de campesinos sin tierra y medio millón con tierra incultivables; 6.3 millones de obreros, todos ellos sin organización de hecho, pues solo 1.3 millones de obreros están agrupados y 120 mil campesinos en términos aproximados.

En lo cultural en 1960 de 27 millones de habitantes de 6 o más años de edad, 10 millones son analfabetas, 7 de los cuales pertenecen al campo. Cerca de 5 millones de indígenas están marginados de la cultura nacional. En el censo de 1960 se reporta que 10.6 millones de habitantes no comen pan de trigo, leche, carne, pescado y huevo; 25 millones no lo alcanzan a tomar uno de ellos; no usan calzado 12.7 millones de habitantes.

Dominados en la industria, en los créditos y mercados; super-explotados en el campo y la ciudad por el imperialismo y la oligarquía que le sirve, las masas trabajadoras, las clases oprimidas contraponen su combate al imperialismo, ello es una posición correcta y justa.

 

Ahora bien, desde el punto de vista político, el pueblo de México poco desarrollado, hipotecado económicamente, mal dirigido por grupos, de reaccionaria burguesía intermedia en su capa burocrática y de terratenientes feudales que por sus intereses contradictorios con los obreros y campesinos no pueden buscar apoyo de las grandes masas del pueblo trabajador, en esas circunstancias, nuestro País, tenía que caer bajo el bastón del mando político del imperialismo, con su nefasta consecuencia de absolutismo político autocrático, derogando en los hechos todo el orden jurídico republicano, de libertades democráticas; y enseñando que el régimen presidencialista de concentrar todo el poder en el presidente, no es más que una variedad de la autocracia política retardataria y feudal.

Tal situación sólo confirma que en el periodo en que la burguesía dirige la revolución democrático-burguesa y ante la existencia de la opresión y el sometimiento imperialista, los países independientes políticamente, no tienen mayor perspectiva de desarrollo que la que le permiten la ambición de utilidades de la oligarquía dominante y del imperialismo en cuyo campo se polariza la fuerza dominante interna; sí en cambio, por medio de los onerosos empréstitos y del dominio económico y cultural en general, los imperialistas llevan a los países oprimidos por la senda del neo-colonialismo y hacia el dominio político cada vez más abierto y descarado.

Están frescas las intervenciones yanquis en forma armada en Santo Domingo y aún resuenan en los oídos de los patriotas latinoamericanos, las declaraciones del Congreso Norteamericano, en que el gobierno de dicho país, se abroga el "derecho" de intervenir en cualquier país latinoamericano que esté en "peligro". Tal situación que enseña por otra parte, que ha llegado el momento en que el proletariado de la ciudad y el campo de México, tomen en sus manos la dirección de nuestro proceso de desarrollo político y social mediante su Vanguardia Revolucionaria; enfrentando la Revolución Democrática, antimperialista, anti-feudal, con decisión y consecuencia contra los opresores de nuestra Patria, nacionales y extranjeros apoyándose en las amplias masas del pueblo.

Por cuanto hace a la contradicción entre la burguesía y el proletariado en las condiciones políticas que nos caracteriza, ésta se ve moderada por el progresivismo de la capa burguesa de que se trate o agudiza en razón, de la actitud de colaboración pro-imperialista y de traición nacional que se asume por la propia burguesía; la clase trabajadora sabe calibrar las actitudes y se une o combate con decisión en estos casos.

Por cuanto a la contradicción entre el campesinado y la pequeña burguesía urbana por un lado y la gran burguesía por el otro, esta es en esencia de carácter especial y atiende a intereses de desarrollo particular por un lado y por el otro, de carácter clasista en la posición que ocupan frente a la opresión nacional. Destacase la particularidad de que por el desorbitado acaparamiento depredatorio que realizan las tapas oligárquicas de la burguesía, los terratenientes y el imperialismo dominantes, así como la posición de explotador que en conjunto representa la ciudad en relación con el campo; la pequeña burguesía urbana y el campesinado mantienen agudizadamente su contradicción contra la burguesía; principalmente el campesinado, que por convergerse en ella super-explotación, recaba una explosiva inconformidad, que canalizada por la Dirección Revolucionaria, se convierta en una gran fuerza de apoyo, en un gran aliado de la Revolución. Por cuanto a las capas o bloques dominantes y sus contradicciones, éstas son de carácter esencialmente antinacional y reaccionarias, son importantes en cuanto al conocimiento que debe uno tener de los mismos, para acelerar la descomposición y la lucha interna entre los enemigos.

Tal es el panorama nacional e internacional que resulta del análisis general nuestro. Frente a dicha situación es conteniente preguntar cuál es la actitud que asume y el camino que postulan las corrientes de opinión democráticas existentes en el País y cuál es el camino traza la fuerza dirigente del núcleo partidiario de vanguardistas nuestros.

Descontando el análisis Socio-Económico y de las relaciones de clase que hemos hecho de las fuerzas políticas dominantes en el País, tres son las posiciones que consideremos importantes para su análisis político de entre los grupos democráticos en México. Ellos son: El Partido Comunista Mexicano; El Partido Popular Socialista y los grupos que plantean la inmediata acción armada y que han sido aprehendidos en su mayor parte por el gobierno de Díaz Ordaz.

Empezaremos por el PCM fundado a fines de la segunda década del presente siglo (1919) y nutrido con intelectuales y pequeño-burgueses en su parte principal; asume desde sus comienzos actitudes políticas en consonancia con su posición de clase faltos de espíritu proletario e inconsecuentes con los principios revolucionarios, eluden el Combate con las capas burguesas y de terratenientes dominantes, para disputarles el Poder; contrariamente se alían a ellas, aceptando la Dirección Política de la propia burguesía.

Dicha alianza con la burguesía en la Revolución democrático-burguesa persiste a lo largo de varias décadas como criterio político y cardinal de los dirigentes del PCM llegando en los hechos hasta nuestros días tal posición; teniendo sólo una actitud combativa ahí donde lo ha indicado y consentido la propia burguesía en el Poder, cuando llegan a la conclusión de que ésta le ha fallado, en la perspectiva formada por sus ilusiones pequeño-burguesas; así sucede en el caso del gobierno progresista pero burgués a fin de cuentas, del Gral. Cárdenas, mismo a quien reclama y acusa porque no llevó hacia el socialismo la Revolución Democrático-burguesa.

Por supuesto el PCM ha ido evolucionando Entre otros, a su antigua posición pequeño-burguesa inconsecuente, ha sucedido una actitud de mayor consecuencia; desplegando en forma especial un oportunismo de izquierda y de derecha intransigentes de la teoría marxista-leninista. En el movimiento democrático nacional e internacional son bien conocidas las actitudes de los miembros del PCM reclamando para sí la silla pontificial y la paternidad de la Revolución Social de nuestro País. Bien conocido fue el sainete realizado por uno de los representantes de dicho partido (Manuel Terrazas) quien junto con otros representantes de “vanguardias” políticas de gabinete de otros países latino-americanos, armaron en ocasión de la Conferencia Tri-Continental en la Habana, Cuba; todo porque el conocedor pueblo cubano y sus dirigentes, convencidos de que NO HAY MAS REVOLUCIONARIOS QUE LOS QUE ESTÁN HACIENDO EN LOS HECHOS LA REVOLUCIÓN, no se dejaron convencer por tales declaraciones del marxismo, lo que provocó su irritación ridícula. De su revisionismo recalcitrante son bien conocidas sus tesis de refrito de los planteamientos del PCUS, cuyo bastón de mando siguen ciegamente, mismos con que han pretendido combatir las tesis marxistas-leninistas del PCUS en el debate internacional.

En sus últimos puntos de vista han escalado "cumbres"; después de plantear la vía pacífica como el camino más probable para la revolución democrática liberadora y por el establecimiento de un gobierno parlamentario, metas que propugnaban hasta hace poco (1960), ahora ya aceptan que el camino es el trazado por la Revolución Cubana y que la vía más probable es la de la violencia, pero a su vez, a la vez que gritan ensordecedoramente contra el reaccionario, represivo y fascista régimen de Díaz Ordaz, y que llama a las grandes masas del pueblo y a las fuerzas democráticas del País a combatirlo, en seguida, hacen la afirmación de que el paso a dar en este momento es "seguir desarrollando la organización del Partido"; ésto cuando llevan más de 40 años de existencia.

Muchos otros medios podríamos marcar en relación con la corrupta política del PCM, a más con los expuestos bastan y sobran para caracterizarlos en su eclecticismo sin principio y su oportunismo de derecha e izquierda pantano en que se debaten. El mal llamado PCM pretende ser la vanguardia política del proletariado y abanderado del marxismo-leninismo en México pero su conducta siempre al remolque de los hechos, sólo demuestra su seguidismo político, con hueca fraseología revolucionaria pretenden ocupar la posición del marxismo-leninismo, pero con eso ya no engañan a nadie y los revolucionarios en México los señalan como vulgares suplantadores del honroso título de marxistas-leninistas y como verdaderos representantes de las fuerzas reaccionarias en el campo revolucionario, posición que usan para acuchillar desde dentro los principios revolucionarios; pretendiendo erigirse en jueces y árbitros de la conducta de los combatientes democráticos e incluso en otros casos usan la conducta de abierta delación para entregar a los combatientes a la oligarquía gobernante.

El PPS de más reciente creación es un partido estructurado a base de elementos de la pequeña burguesía, profesionales, estudiantes y pequeños grupos de campesinos. Como el PCM se auto- designa vanguardia del proletariado de México, sólo que a diferencia del camuflaje de antigobiernismo usado por el PCM, el PPS postula abiertamente el camino de la alianza con el gobierno para llevar "adelante" la revolución democrático burguesa, o sea, que para llevar a cabo la revolución, el PPS plantea aliarse con los propios enemigos de la revolución.

En un principio dicho partido por la presencia de honrados y sinceros demócratas de la intelectualidad y de la masa oprimida del pueblo, sirvió como grupo de presión política, no obstante por su naturaleza indefinida y desclasada, no pudo mantener por mayor tiempo ni tal posición. Ello ha revidado su actual bancarrota política.

Por cuanto a los grupos que postulan la acción armada inmediata cimentados en pequeños grupos selectos, entre los que están el M. R. P y el gripo de marxistas-leninistas mexicanos cuyos dirigentes han sido presos por la oligarquía. Dichos grupos compuestos principalmente por intelectuales ardentistas y de teorizantes pequeñoburgueses desplazados del PCM muchos y relegados por la burguesía otros, sin excluir a sinceros, pero ingenuos partidiarios de la revolución social. Algunos de ellos, sobre todo estos últimos; son elementos útiles al movimiento democrático.

Por un lado dichos grupos trastocando en forma equivocada el planteamiento del camarada Ernesto Che Guevara acerca del Centro Insurreccional, han caído en el punto de vista falso de creer que cualquier núcleo cerrado con solo decidirse a iniciar la lucha armada, puede lograr la victoria en revolución nuestra, con lo que además de no interpretar correctamente el punto de vista del camarada Che Guevara que plantea la factibilidad del triunfo de la revolución social en nuestros países, desarrollando la lucha armada a través de un foco insurreccional guerrillero apoyado por las masas, contando en ésto con el auxilio de un programa de reivindicaciones políticas y sociales; además de fallar en ésto, dichos compañeros del MRP y del MLN no establecen siquiera un mínimo control de sus actividades, tales grupos en esencia desde el punto de vista de los principios revolucionarios, caen en la desviación del principio de materializo histórico que nos dice:

Que la revolución la hacen las masas y no los héroes o personajes selectos, cayendo en el error de aventurerismo, comprobando en la falta de un mínimo de organización revolucionaria y en la total desconexión las masas; circunstancia que ha facilitado por otra parte la penetración policiaca y el aplastamiento por parte del gobierno.

Existen otros grupos principalmente de intelectuales destacándose los que plantean que el paso a dar en este momento, es la formación del Partido y que como este debe estar estructurado con elementos proletarios, entonces el trabajo debe desarrollarse entre los obreros (L.C.E ) en los hechos; esta posición evanescente del combate político de las grandes masas y del planteamiento que hacen de la formación del Partido de vanguardia, sólo puede decirse que constituye una variedad de las desviaciones del PCM.

Otros más que planteando algunas cuestiones correctas de la situación general del País, asumen la posición de crear simples grupos reducidos, envaneciéndose de la lucha democrática por los derechos del pueblo, porque según dicen son partidiarios de la Revolución Socialista y prefieren esperar mejores condiciones, con lo que se trocan en verdaderos seguidistas y oportunistas (P.C.B.)

Por cuanto a otros Partidos que incluso, disfrutan de registro como tales de la Sria. de Gobernación PAN y PARM, son éstos simples membretes, marionetas que sirven a la formalidad confusionista, pseudoconstitucional de la oligarquía gobernante, compuesto por elementos de la burocracia y oportunismo político, serviciales connotados de los propios intereses dominantes.

NUESTRO PARTIDO DE VANGUARDISTAS. Se estructura inicialmente con elementos de la pequeña-burguesía, intelectuales sobre todo profesionales y estudiantes. Más surgidos e integrados de la lucha democrática popular en el movimiento de Guerrero y nutridos del estudio de la teoría Marxista-leninista y del análisis de la realidad estatal y nacional, llevados crecientemente al profesionalismo revolucionario en el combate consecuente por los derechos del pueblo y por la Revolución Social, nuestros cuadros, se han proletarizado.

El camino trazado por nuestra fuerza dirigente es el de la Revolución Democrática, anti-imperialista, anti-feudal a través del combate de las grandes masas oprimidas. Dicho planteamiento tiene su base en la realidad nacional de México, cuyo análisis hemos hecho previamente, destacándose lo siguiente: nuestro País aún cuando ha realizado su Revolución Democrático Burguesa en 1910, dirigida por un largo período a través de la burguesía no ha podido avanzar en los hechos más que en aspectos secundarios conservando y acumulando los problemas del pueblo trabajador y oprimido, hipotecando gravemente a la Nación a través de onerosos empréstitos y entregando a la Patria al dominio del imperialismo, sobre todo norteamericano, cuya rapacidad y enemistad conocemos los mexicanos y todos los pueblos oprimidos del mundo; llevando a nuestro País en definitiva por la senda del neocolonialismo.

Tal situación impone la necesidad histórica de que el proletariado, salga a la palestra, rescatando la Dirección Política de las Masas Populares oprimidas por la democracia, la liberación nacional y la instauración del  socialismo. Esto entraña la urgencia del despliegue de un ágil movimiento político que a la vez que plantee la lucha por los derechos del pueblo la libertad política y otros, bajo la dirección proletaria y los principios de conspiratividad, selección rigurosa de cuadros dirigentes y la preparación de revolucionarios profesionales, desarrolle la lucha armada hasta convertirla en el método fundamental definitivo de la lucha de las masas, es decir, en una guerra revolucionaria, para cuyo efecto resulta indispensable el trabajo político, desplegando adecuadamente entre las masas a efecto de lograr la comprensión de las mismas que solo bajo la lucha armada es posible defender con eficacia los derechos del pueblo, en las condiciones político-sociales de la realidad.

Volvemos a insistir, ésto sólo es factible dada la nefasta cercanía y vecindad del imperialismo, mediante la dirección política del Partido de Vanguardia Proletaria que templado en el combate de masas formado de acuerdo con las ideas del marxismo-leninismo y con el estilo de lucha revolucionaria marxista-leninista, mantenga la continuidad de combate y con energía revolucionaria lleve al triunfo a nuestro pueblo.

Aplicar correctamente nuestros puntos de vista expuestos en este informe nos llevará al triunfo de la lucha en Guerrero y en el País, y así cumpliremos con los nuevos deberes que adquirimos como "CUADROS ASPIRANTES", como Cívicos Revolucionarios.

Agosto 22 de 1967.

Con Saludos Revolucionarios
Genaro Vázquez Rojas

 

Fuente: Instituto de Capacitación Política. Historia Documental del Partido de la Revolución. México. Partido Revolucionario Institucional PRI. 13 Tomos. 1987