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Edicion 2017

 

Selección de textos y documentos:

Doralicia Carmona Dávila

 

© Derechos Reservados
ISBN 970-95193

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1927 Declaraciones sobre la asonada militar de los generales Gómez y Serrano, candidatos a la presidencia de la República. José Álvarez, Elías Calles y Obregón.

Octubre 2 y 3 de 1927

 

Declaraciones del general José Álvarez, Jefe del Estado Mayor del señor Presidente Calles, la noche del 2 de octubre:

“De las veinte corporaciones que constituyen la guarnición de la plaza de México, fueron engañadas por sus jefes algunos de los soldados que integraban tres de ellas, lo cuales abandonaron sus cuarteles, siguiendo a los que traicionaron al Supremo Gobierno: sin embargo, la mayor parte de la tropa., comprendiendo su equivocada actitud, retornó a sus alojamientos, pudiendo asegurarse que no llegan a quinientos hombres, los que han faltado al cumplimiento de su deber."

¿Qué relación puede tener esta sublevación con los candidatos presidenciales? preguntaron los periodistas al general Álvarez.
El Jefe del Estado Mayor. dijo: "El Gobierno no tenia establecida sobre estos señores ninguna vigilancia. Por tal motivo solo sé que los señores generales Francisco R. Serrano y Arnulfo R. Gómez salieron de la capital, desde ayer en la tarde.

Declaraciones del Presidente Calles, el 3 de octubre:

"Desde que se inició la lucha política el Gobierno de mi cargo tenía conocimiento de la labor de sedición que estaban haciendo los generales Serrano y Gómez.

"Conocí a muchos de los enviados de estos señores, que hacían continuos viajes por distintas partes de la República tratando de sobornar a los jefes militares.

"El ejecutivo de mi cargo, tenía conocimiento también de que en la Jefatura de Operaciones Militares en el Valle de México y en la Jefatura de la Guarnición de la Plaza, se estaba conspirando constantemente y conocía las actividades del general Héctor Ignacio Almada.

"A pesar de todo esto, el Ejecutivo guardó una actitud serena; jamás molestó a los que se hacían llamar candidatos, Gómez y Serrano; les dio todo género de garantías; los trató siempre como amigos en varias ocasiones, y en conferencias privadas con ellos, les indicó cuál era el camino del deber y del patriotismo; les hizo ver que deberían ir a la conciencia popular y les ofreció qua el voto público sería garantizado.

''Tan clara fue la conducta del Ejecutivo en ese sentido, que los señores Gómez y Serrano jamás pudieron hacer un cargo justificado de parcialidad en la contienda política o de tomar participación en ella. A pesar de todo esto, Serrano y Gómez lograron corromper con la cooperación del General Héctor Ignacio Almada, Jefe del Estado Mayor del general Eugenio Martínez, a los jefes de cuatro corporaciones pertenecientes a esta Jefatura, las que iniciaron ayer noche un movimiento de rebelión, abandonando sus cuarteles y tomando el camino de Texcoco, no atreviéndose a combatir con las fuerzas leales de la Guarnición. Afortunadamente, este movimiento ha fracasado pues gran número de Jefes y oficiales subalternos y tropa los han abandonado, y se están presentando en sus cuarteles, pudiendo asegurar que el grupo rebelde que constituyen, formado por las cuatro corporaciones, no pasa en estos momentos de ochocientos hombres.

"Los generales Gómez y Serrano, con uno o dos días de anticipación habían abandonado la Capital para ponerse al frente de la rebelión, que, según su creencia, debía estallar simultáneamente en toda la República, tomando el general Serrano rumbo al Estado de Morelos y el general Gómez para Veracruz.
''En Torreón, y siguiendo las instrucciones del general Gómez, en la madrugada de hoy, se amotinó el 16o. Batallón que inmediatamente fue atacado por las fuerzas leales de la guarnición en aquella ciudad y, después de tres horas de combate, fue vencido, hechos prisioneros todos sus jefes y desarmada toda la tropa.

"A los jefes rebeldes de esta corporación, los está juzgando un Consejo de Guerra.

''En el Estado de Veracruz, tengo conocimiento de que se sublevaron, siguiendo instrucciones del general Gómez, y a los que seguramente se habrá incorporado dos regimientos.

"El Gobierno de mi cargo, ha dictado desde luego, enérgicas disposiciones para batir y aniquilar a estos traidores, y puedo asegurar a la Nación, que en término muy perentorio, quedará extinguido este movimiento que el general Serrano, con todos lo que lo acompañan antes de cuarenta y ocho horas caerá en manos del Gobierno, pues ya se le persigue activamente, y el general Gómez caerá igualmente, en poder de las tropas en breve tiempo, si no huye al extranjero.

"Hago saber, igualmente, a la Nación, que si el Gobierno de mi cargo, fue en un principio complaciente y hasta disimuló las faltas que se estaban cometiendo, una vez que estos señores no supieron o no quisieron interpretar los buenos deseos del Gobierno. y una vez que han resuelto trastornar el orden público, atentar contra las instituciones del país y derramar sangre inocente, el Gobierno, digo, en esta ocasión sabrá castigar, sin distinciones y sin consideraciones de ningún género, a militares y civiles responsables de este conato de rebelión. Y la Nación conoce bien, no sólo a los militares desleales, sino a los civiles que han sido los principales instigadores de este movimiento.

"Hoy, a las trece horas, sale el general José Gonzalo Escobar con dos mil quinientos hombres, para batir a las fuerzas rebeldes de Texcoco, las cuales, a las once horas seguían en esa población, según los informes de situación rendidos por los aviadores.

"Parece que las intenciones de los rebeldes, son las de tomar rumbo a Perote para reunirse con el general Gómez."

 

Declaraciones del general Álvaro Obregón, candidato presidencial, el 3 de octubre:

"Soy el primero en lamentar los sensibles sucesos que ocurrieron, y durante toda mi campaña, proclamé en todas partes, que la resolución de la lucha deseábamos obtenerla en las urnas electorales y no en el terreno de la violencia, no obstante de comprender, aun con sacrificio de mi modestia, la inferioridad de nuestros adversarios en capacidad y en número.

"Tengo la impresión, de que la asonada que prepararon el general Héctor Almada y algunos otros jefes inferiores, ha fracasado por completo. El número reducido de fuerzas que logró movilizar con engaños y que en su gran mayoría lo han abandonado cuando se dieron cuenta de que se trataba de una defección, comprueba elocuentemente, que él no sabía siquiera el espíritu de disciplina y de lealtad que privaba en esos cuerpos.

"El fracaso sufrido en Torreón, por los jefes del 16o. Batallón, que intentaron por sorpresa atacar a las fuerzas leales, viene a demostrar que todos los elementos de que disponían, estaban preparados para iniciar su movimiento anoche mismo.

"Por otra parte, la gran fuerza moral que da al señor Presidente el hecho de haber tolerado paciente y conscientemente, para que no se le fuera a atacar de parcial en la contienda, la propaganda sediciosa que, tanto los llamados candidatos a la Presidencia, generales Serrano y Gómez, como el grupo de políticos que constituían el cerebro de su propaganda, hacían sin ningunas reservas, entre el elemento militar, tratando de predisponerlo contra la autoridad Suprema del país, es un factor decisivo que la Nación entera tomará en cuenta para respaldar la autoridad del Primer Mandatario de la República.

"Soy de opinión, que la pretendida asonada carece en lo absoluto de importancia, y que el país, en un día más, va a darse cuenta de la absoluta carencia de valores morales e intelectuales de los que pretendían corresponder con un cuartelazo inicuo al Supremo Gobierno, el error de éste de haber depositado en ellos su fe y su confianza; pero si un error de apreciación mía, viniera a demostrar lo contrario, suspenderé mis actividades políticas para ponerme al servicio del Gobierno Federal, sin más limitación que la de mi propia capacidad, e invitaré a todas las organizaciones políticas y sociales del país que apoyan mi candidatura, para que cooperen con los respectivos jefes de operaciones con toda diligencia y con toda energía".

Fuente: Islas Felipe. La última campaña política del general Obregón. En: Revista "Mujeres y Deportes”. Agosto de 1935.