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1921 Álvaro Obregón: no debe haber tratado previo para el reconocimiento de Estados Unidos

Álvaro Obregón

"IX. EL CONFLICTO CON ESTADOS UNIDOS"

Estados Unidos buscó, desde el principio condicionar el reconocimiento diplomático del gobierno de Obregón, a la firma de un tratado que reparara los daños sufridos por los norteamericanos durante los diez años de guerra civil e impidiera que sus derechos adquiridos fueran afectados por la Constitución de 1917. Obregón se negó a aceptar tal condicionamiento.

Contesto su telegrama de ayer, relativo a la versión publicada por la prensa, de que el Gobierno de ese país exigirá la firma de protocolo para otorgar el reconocimiento del Gobierno Mexicano.

Es mi opinión que no debe existir Tratado previo al reconocimiento, pues los derechos.), obligaciones de México, corno los de los demás países, están establecidos con toda precisión en el Derecho Internacional, y no es necesario un Tratado para que México reconozca esas obligaciones, estableciéndolas nuevamente.

México cree tiene derecho a ser considerado como cualquier otro de los países que están sometidos a los preceptos del Derecho Internacional.

Los Estados Unidos del Norte, como cualquiera otra nación, podrá pedir para sus nacionales todas las garantías y prerrogativas que el Derecho Internacional señala, sin necesidad de que queden ratificadas en un protocolo, y México no evade ni evadirá ninguna de las obligaciones que tiene corno Nación independiente.

Además, México no exige reanudación de relaciones con aquellos países que todavía dudan de la estabilidad de su Gobierno y de sus firmes propósitos para cumplir con todas sus obligaciones, y ellos podrán tomarse todo el tiempo que su previsión e intereses les exijan, para reanudar dichas relaciones cuando lo crean conveniente.

Estoy, seguro de que las altas personalidades de la actual administración de ese país, interpretando los nobles anhelos de armonía que se han venido realizando cada día más entre los pueblos americano y mexicano, evitarán que la reanudación de relaciones entre ambas naciones, se haga sobre una base que afecte los derechos y soberanía del pueblo mexicano, única forma en que el Gobierno de esta República desea la reanudación de las relaciones con aquellos países con quienes las conserva interrumpidas.