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Edicion 2017

 

Selección de textos y documentos:

Doralicia Carmona Dávila

 

© Derechos Reservados
ISBN 970-95193

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1920 Carta de Plutarco Elías Calles a Adolfo de la Huerta

Febrero 1 de 1920

 

Querido Adolfo:

Como te participé en mi mensaje de hoy, presenté mi renuncia de secretario de Industria y Comercio ante el señor presidente. Te acompaño copia.

Mi situación en el gabinete era insostenible, tanto por la injustificada y dura oposición que tenemos todos los partidarios del general Obregón, cuando porque no estoy dispuesto a hacerme cómplice de todos los errores y de todos los actos de la administración más corrompida que se registra en los anales de la historia de México. Por otra parte, jamás me ha gustado estar colocado en situaciones dudosas y quiero francamente tomar mi lugar, de una manera más decidida, en las filas del partido político a que pertenezco, y participar con mis correligionarios en los peligros que la suerte nos depare.

Yo he hecho cuanto esfuerzo humano ha sido posible para ver si el Primer Jefe cambia sus procedimientos dentro de la ley, tal cual su deber se lo exige; pero todas mis gestiones han sido inútiles, pues este hombre, con la terquedad que le caracteriza, está decidido a imponer al país, por cualquier medio, la candidatura del ingeniero Bonillas, y para lograr esto, cometerá las mayores injusticias y los más grandes errores, sin respetar a los hombres, cualesquiera que sean sus méritos. Si no hay otro suceso inesperado, yo soy de opinión y con la mía está la de la mayoría de los buenos revolucionarios, que una revolución tendrá que imponerse para barrer con el carrancismo.

A instancias mías y de algunos otros correligionarios, el general Obregón vino a esta capital para ver si era posible tener algún entendimiento con el Primer Jefe, en el sentido de que obrara con rectitud y con imparcialidad, y el general Obregón ha tenido ya dos conferencias con él, pero nada ha sacado en limpio; éste se ha abstenido de hacer alguna promesa; ha estado "político" con el general y nada más. Si es verdad que por este lado nada se obtuvo, por otro, el viaje del general a esta capital ha sido muy benéfico para la campaña política, porque ya designó el comité que debe dirigir los trabajos en toda la República, y como verás por la lista que te adjunto, está formado por personas caracterizadas y de prestigio revolucionario.

Creo que habremos ganado mucho con la designación de ese comité.

La opinión pública en todo el país, día a día, se afianza más en favor de nuestro candidato, y casi puedo asegurarte que es unánime en todos los estados. Con la entrada del Partido Laborista a la lucha política, hemos adquirido una fuerza incontrastable, pues tú ya conoces la tenacidad y la constancia en el trabajo de los leaders. Luís Morones ha estado monumental y acompañará al general Obregón en toda la gira. El Partido Laborista se ha organizado con rapidez en la República, y para mediados de febrero tendrá su convención en la ciudad de Zacatecas, que será de grandísima importancia.

Por los nuevos compromisos adquiridos, no podré salir de México sino hasta que sea tiempo oportuno, pues probablemente formaré parte del centro director nombrado por el general Obregón. Mañana se tendrá la primera junta y comenzara la organización de los trabajos.

El general Obregón continúa su gira por los estados del norte, tocando Zacatecas, Aguascalientes, Durango, Chihuahua, Coahuila, Tamaulipas, y de ahí pasará a Yucatán, Veracruz, Puebla y los demás estados del sur; y tengo la absoluta seguridad de que en esta gira el éxito que obtenga será desbordante. El comité se encargará de ir organizando en todos y cada uno de los estados, debidamente, la campaña política, pues todos están resueltos a acatar sus disposiciones. Esto dará a la propaganda una gran fuerza.

Dado, pues, que el gobierno se ha convertido en una facción política que cree disponer de la fuerza bruta para imponernos un gobierno a su antojo, constituido con los elementos inmorales y asquerosos de la actual administración, traicionando los principios de la Revolución, burlando la opinión pública y, cometiendo actos de ingratitud con los revolucionarios honrados y conscientes, soy de opinión que algunos de los gobernadores de los estados, como los de Hidalgo, Michoacán, Zacatecas, Tlaxcala, Guerrero, Sinaloa y Sonora, que no están de acuerdo en constituirse en instrumento de esta política y en secundar las perversas intenciones del gobierno, formen un pacto formal en el que se comprometan a protestar, todos en conjunto, contra cualquier acto de gobierno que sea atentatorio para la soberanía de cualquiera de los estados coligados. Esto dará más fuerza moral a los acontecimientos que, en mi concepto, tendrán que desarrollarse.

Por todo lo expuesto, verás tú que yo considero la situación grave. Creo que no me equivocaré. Los resultados tienen que ser desastrosos. Pero ten la seguridad que estos Iscariotes tendrán que esconder su vergüenza en el extranjero, pues nuevamente vamos a demostrarles que en México no se sostendrán ya las tiranías.

Para terminar: soy de opinión que los amigos de Sonora deberían escribirle inmediatamente al ingeniero Bonillas, o telegrafiarle, haciéndole ver todos los peligros que sobrevendrían al país con la imposición de su candidatura; candidatura que el pueblo de la República repudia, y que por tanto se espera de él que, como hombre honrado, no se prestará para esta infame maniobra, y pidiéndole además, que haga desde luego, y antes de venir a México, declaraciones de que no acepta su postulación. Háganle también presente que es la única manera que tiene de reivindicar su nombre de buen revolucionario, y que, de no oír la voz de sus amigos, no tendrá derecho, después, a exigir ni a esperar nada de ellos, Yo le escribo al ingeniero Bonillas hoy mismo y le envío la carta con nuestro amigo Cosme Hinojosa, que irá a Washington, para hablarle personalmente, a fin de ver si es posible conseguir lo que desea,

Con el cariño de siempre, quedo tu amigo afectísimo y seguro servidor.

Tomado de: Plutarco Elías Calles. Correspondencia Personal (1919-1945). México. Gobierno del estado de Sonora / Fondo de Cultura Económica / Instituto Sonorense de Cultura / Fideicomiso Archivo Plutarco Elías Calles y Fernando Torreblanca. 1991.