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Selección de textos y documentos:

Doralicia Carmona Dávila

 
 
2017
 


1914 Carta de Carranza al general Pablo González.

Noviembre 15 de 1914.

 

Correspondencia Particular del Primer Jefe del Ejército Constitucionalista.
Córdoba, Ver., noviembre 15 de 1914.
Señor general don Pablo González.
Presente.

Muy estimado general:

He hecho todas las concesiones que mi decoro y el bien del país podrían permitirme hacer.

Creo que mi actitud y la del general Villa están bastante bien precisadas para que la nación vea que mientras de mi parte hay deseos de solucionar el conflicto, el otro ni un momento ha pensado en cumplir con la condición que yo puse y que la Convención aceptó, sino que, en vez de retirarse, se encuentra ahora nuevamente al frente de sus fuerzas con expresa aprobación y autorización del general Gutiérrez, el cual ha sido el primero en faltar a los acuerdos de la Convención que dice respetar.

Deseoso yo, sin embargo, de hacer un último esfuerzo para evitar la guerra, propongo a los jefes militares del Ejército Constitucionalista y al general Gutiérrez la siguiente solución, que para mayor claridad expreso en tercera persona:

Carranza depositará el mando en manos de una persona de su entera confianza, como, por ejemplo, el general Pablo González.

Villa entregará el mando, efectivamente, de sus fuerzas y la administración pública del territorio dominado por él, al general Eulalio Gutiérrez.

Carranza y Villa saldrán fuera del país, debiendo encontrarse ambos en la Habana, para el día 25 de noviembre.

Se reunirá en México la Convención de Generales y procederá a elegir un Presidente para todo el período preconstitucional.

González y Gutiérrez entregarán sus respectivas fuerzas en manos del nuevo Presidente designado.

Si para el 30 de noviembre no estuvieren llenadas las condiciones mencionadas, Carranza reasumirá su carácter de Primer Jefe del Ejército Constitucionalista.

Estoy seguro de que Villa y sus elementos ni con éstas ni con ningunas otras condiciones se retirarán contentos, pues siendo un grupo reaccionario enemigo no retrocederán ante nada hasta satisfacer sus ambiciones de mando y hasta no vencer a la Revolución y al Ejército Constitucionalista; mas espero que Gutiérrez y los jefes militares de buena de verán en ellas un medio de poner a prueba los verdaderos propósitos míos de dejar el poder y las verdaderas intenciones de Villa de dominar al Ejército Constitucionalista.

He hecho todo lo posible por salvar a la Revolución de la inminente dictadura militar que le aguarda; la solución que propongo pondrá al país en un grave riesgo de hacer fracasar la Revolución, puesto que deja sin resolver los problemas que más interesaría solucionar, tales como las atribuciones del nuevo gobierno y las condiciones en que éste debería realizar las reformas revolucionarias; pero en estos momentos solemnes deseo que se entienda que la responsabilidad de lo que venga debe recaer sobre los traidores a la causa y sobre los autores de la política de condescendencias y debilidades que han entregado a la Revolución en manos de la reacción.

De usted, afectuoso amigo y atento seguro servidor,

Venustiano Carranza.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Fuente: Magaña Gildardo. Emiliano Zapata y el agrarismo en México. México, INEHRM [Revolución. Obras Fundamentales], 1937. T. I.