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Selección de textos y documentos:

Doralicia Carmona Dávila

 
 
2017
 


1862 Carta del general Prim al Duque de Tetuan

Orizaba, 15 de Febrero de 1862

Durante muchos días, he estado haciendo esfuerzos sobrehumanos cerca del Almirante, para que abandonara el fatal camino que quiere andar en pos de una quimera, porque por más que se esfuerce, este país, ni es monárquico ni lo será nunca, y mucho menos de un Príncipe Austriaco.

Los Comisarios ingleses han reunido sus esfuerzos a los míos al mismo objeto y todo ha sido inútil. Les hemos hecho concesiones, les hemos ofrecido declarar desde el primer día de las negociaciones, a fin de no perder tiempo, que una de las garantías que íbamos a pedir sería el irnos a establecernos con las fuerzas aliadas en la Capital; ni por esas. El Comodoro Dunlop, que es algo colérico, les levantó dos veces la voz, y vi el momento en que la conferencia se acababa en tragedia. Yo sufrí aquel día lo que jamás he sufrido, y crea V. mi general que necesité no perder de vista un solo instante a mi Reina y a mi patria, para no hacer mas que decirles "pues yo me voy con las tropas españolas".

¡Pero qué idea tendrán esos señores de lo que son tratados internacionales, cuando así los quebrantan y desprecian! Pero no ven V. V. que lo que están V. V. haciendo está en abierta contradicción? A lo que se encogían de hombros como quien dice ¡ qué tontería! Me atreví a decirles que obraban contra el querer del Emperador; y en prueba les leí la pregunta del senador Boisjy y la respuesta del Ministro Billant "El deber de las naciones aliadas está perfectamente definido en la convención de Londres".—"Es posible", me contestó el Almirante.

Visto que era tiempo perdido, y que si continuábamos discutiendo podría nacer mayor conflicto, se cerró la discusión.

En tal conflicto, pues, opto por que se queje el gobierno que no tiene razón, y satisfaciendo mi deber de buen español, de hidalgo castellano y de hombre leal, me retiro con las tropas que el gobierno se dignó poner a mis órdenes, dejando a los franceses únicos y exclusivos responsables de sus actos.