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Edicion 2017

 

Selección de textos y documentos:

Doralicia Carmona Dávila

 

© Derechos Reservados
ISBN 970-95193

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1827 Plan de Montaño o de Otumba (En contra de las logias masónicas).

Diciembre 23 de 1827

 

Artículo 1°. El supremo gobierno hará iniciativa de la ley al Congreso general de la Unión, para la exterminación en la república de toda clase de reuniones secretas, sea cual fuere su denominación y origen.

Artículo 2°. El supremo gobierno renovará en lo absoluto las secretarías de su despacho, haciendo recaer semejantes puestos en hombres de conocida probidad, virtud y mérito.

Artículo 3°. Expedirá sin pérdida de tiempo el debido pasaporte al enviado cerca de la República Mexicana por los Estados Unidos del Norte.

Artículo 4°. Hará cumplir exacta y religiosamente nuestra constitución federal y leyes vigentes.

Otumba, Diciembre 23 de 1827.— J.  Manuel Montaño.

 

Fuente: Juan Suárez y Navarro. Historia de México y del General Antonio López de Santa-Anna. Comprende los acontecimientos políticos que han tenido lugar en la Nación, desde el año de 1821 hasta 1848. México. Imprenta de Ignacio Cumplido. 1850, pp. 90.

 

Este plan fue complementado con una carta de Vicente Guerrero, transcrita en la página siguiente.

CARTA DE VICENTE GUERRERO

El gachupín Rea, en unión de Garmendia, Ignacio Gutiérrez, Correa, Lara Guzmán y otros agentes todos del rey, y pagados por los españoles, han salido de México con plan de seducirlos y volvernos al dominio que tuvimos la gloria de sacudir, y en cuya lucha perdimos las prendas más caras de nuestro corazón.

Los verdugos intentan hoy atarnos con aquellas cadenas que gracias a nuestros esfuerzos se rompieron, y en estas circunstancias ¿qué debemos hacer? perseguirlos, aprehenderlos, exterminarlos, y si la suerte nos fué ingrata, morir antes que ver nuestra infamia.

Ilustres ayuntamientos: a vosotros que está encomendada la felicidad de los pueblos, a vosotros toca alarmarlos para conservar nuestra querida independencia, y que conozcan las asechanzas de los gachupines, cuyo objeto principal es robar a los naturales las pocas tierras que poseen; y para no recobrarlas jamás juremos compatriotas, unirnos todos para defender hasta morir la independencia y federación.

Así lo espera el último de vuestros compañeros.

Otumba, Enero 5 de 1828.

Vicente Guerrero.

Iglesias González Román (Introducción y recopilación). Planes políticos, proclamas, manifiestos y otros documentos de la Independencia al México moderno, 1812-1940. Universidad Nacional Autónoma de México. Instituto de Investigaciones Jurídicas. Serie C. Estudios Históricos, Núm. 74. Edición y formación en computadora al cuidado de Isidro Saucedo.  México, 1998. p. 36-37.

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Declaración del general don Nicolás Bravo. —
«En el convento de Carmelitas de S. Joaquín, a 15 de Enero de 1828, reunidos los señores que forman la sección del gran jurado, hallándose también presente el Exmo. Sr. vicepresidente de la República, se leyó por el secretario de la sección este expediente, con arreglo á lo que previene el artículo 147 del reglamento interior de las Cámaras, y á continuación procedió dicho Sr. vicepresidente á exponer sus descargos, diciendo que: como está cierto, y que probará en caso necesario, de que el gobierno protegió y dirigió impunemente los levantamientos anteriores con el sano objeto de que se diese un decreto por el Congreso general para que saliesen de la República los malos españoles, se creyó facultado el que habla, bajo la misma impunidad, de proporcionar á la nación un bien, que á su parecer lo son los cuatro artículos que aparecen en el plan de Montano, y que al efecto, acordó con éste el que se diera al público, cierto de que usando el gobierno de la política anterior, atraería al orden las partidas que se levantasen por este plan con la misma facilidad que lo hizo el gobierno con las anteriores. Mas me sorprendí luego que vi que las providencias del gobierno ya no eran de lenidad ni se procuraba el mandar comisionados, como se practicó anteriormente: formar expediciones, levantar pueblos y llevar el asunto á sangre y fuego, fue la política del gobierno en el acto que llegaron á sus noticias los cuatro artículos que componen el plan que llaman de Montaño.

Estas circunstancias me movieron, contra mi voluntad, á ponerme á la cabeza de las reuniones que se hubiesen decidido, con el sano objeto de evitar todo rompimiento, y al efecto procuré entrar en el pueblo de Tulancingo un día antes que el Sr. Guerrero: en éste encontré 600 hombres armados, compuestos del batallón de Mextitlán y nacionales, los que se pusieron á mis órdenes, y con ellos mismos en la noche puse unos parapetos con el fin de que llegado el Sr. Guerrero al día siguiente, hablase yo con él, y fuese el resultado de nuestra entrevista que todo quedase concluido. Que aproximado el Sr. Guerrero recibí un oficio suyo, que aunque con la fecha de la noche del día anterior, en el sobre se decía que por no haber podido entrar en aquella hora, lo remitía á las siete de la mañana, al que contesté pidiéndole una entrevista, siendo las nueve de la mañana; y entretanto esperaba su contestación, fui yo mismo á los parapetos á repetir mis órdenes sobre que por ningún motivo se tirara un tiro. Dentro de poco rato, se me presentó el capitán Mejía, diciéndome que subiere adonde estaba el Sr. Guerrero á contestar, á lo que respondí lo que expresa dicho Mejía en su declaración, añadiéndole que un punto intermedio sería el mejor, y que esperaba el que dijese cuál le parecía más á propósito; pero apoyándose el Sr. Guerrero en las órdenes que tenía yo dadas para que no se tirase un tiro, la contestación fue entrar en la plaza y sacrificar yo mi libertad por impedir el que se derramase la sangre americana. Que desmiente en todas sus partes las especies que constan en el expediente que se le ha leído, de que iba á proclamar la república central, pues el único objeto que se propuso fue proponer á la nación y al gobierno los cuatro artículos dichos, que ya en otras ocasiones había manifestado al Exmo. Sr. presidente de la República. Que por lo que respecta á los párrafos que ya se le han leído, contenidos en las cartas del coronel D. Manuel López de Santa Anna, no cree, ante todas cosas, puedan servir de cargo, supuesto que no refieren el objeto á que suponen se contraían las cartas del quo contesta, no pudiendo por lo mismo calificarse lo malo, bueno ó indiferente de su contenido; pero que el que habla advierte quo la fecha de dichas cartas es muy anterior á sus miras de secundar los planes de Montano, y como por otra parte no recuerda haber tenido ni entonces ni posteriormente, contestación alguna con Santa Anna, asegura la falsedad de dichas cartas. Que asimismo asegura no haber tenido la menor contestación sobro los particulares á que se refieren las cartas copiadas antes de las del Sr. Santa Anna, suscritas por D. Juan Soto, que contestaba á su comandante, quo lo quería persuadir, entre otras cosas, á quo se depusiese del mando al Sr. presidente de la República, suponiéndole infractor de las leyes; pues que el que habla, aunque adherido á unos planos que tocaban la injerencia de los particulares ministros, jamás intentó en lo más mínimo contraía legitima autoridad y particular persona del presidente de la República.

Que para que obre con claridad en el expediente la constancia de su conducta observada en Tulancingo, y mejor se descubran sus miras y las contestaciones que tuvo con su antiguo compañero el Sr. Guerrero, pide que por parte del jurado se pida al gobierno su oficio al Sr. Guerrero en que solicita la entrevista, y se agregue á los autos, asegurando que no ha recibido de aquel jefe el incitativo ó carta amistosa que en el detalle de la ocurrencia de Tulancingo dice le dirigió cuando con las tropas de su mando marchaba sobre Tezontlalpan. Quo así como el gobierno, según dijo el exponente, apoyó ciertas aclamaciones acompañadas de fuerza armada, conciliando el logro de ellas con In tranquilidad pública, así el que habla aspiró por iguales medios ú la realización de esos planes, estando á la mira de evitar con su influjo los males de la anarquía ó cualquiera otro desorden público; pero que supuesto se halla por su prisión embarazado para cooperar á estos bienes, no puede responder, ni responde, por el resultado ó consecuencias de las turbulencias del día, que acaso no podrá contenerse con el respeto de otros jefes. Esto es lo que ha expuesto con referencia á los documentos que se le han leído, y sin perjuicio de exponer en lo sucesivo lo que le convenga, concluyó esta diligencia, que firmó con los .señores de la sección, de que certifico. — Arguelles. — Escudero. — Rejón. — Nicolás Bravo. — Landa, secretario.»