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Edicion 2017

 

Selección de textos y documentos:

Doralicia Carmona Dávila

 

© Derechos Reservados
ISBN 970-95193

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1656 Tratado de las supersticiones, idolatrías, hechicerías, ritos, y otras costumbres gentílicas de las razas aborígenes de México

Carta del mvy vble. Padre Marcos de Yrala

ESCRITA AL AUTHOR DESTE MANUAL

Alentandole a que lo saque a luz y ponga en manos y proteccion del ilmo. Señor Arzobispo desta Sancta Iglesia

Señor Doctor Don Jacinto de la Serna:

A VERDAD, y llaneça, con que V. M. (fiado en nuestro amor, y amistad, que desde nuestras tiernas infancias viene corriendo, y con los crecimientos de la edad à ido tambien, creciendo) me pidió passase los ojos por este escrito, y le dixesse llana, y cinceramente lo que sentia, me obligaron á leerle vna, y segunda vez con despierta atencion, y mas que ordinaria aduertencia. Y despues de su repetida letura, confiesso á V. M. ingenuamente, que no puedo dexar de alabar, y engrandescer tres aciertos que en él fuí luego reconosciendo.

El primero. Que tomasse la pluma, y este trabajo quien tenia como V. M. las largas noticias, y experiencias noticiosas de Ministro antiguo de tres doctrinas, ó beneficios de los indios naturales destas prouincias del Arçobispado por espacio de catorce años, y de veinte y dos á esta parte en el Curato desta Santa Yglesia;de Visitador general del mismo Arçobispado en los gobiernos de los dos Sres. Arçobispos Mexicanos, el Sr. D. Francisco Manso y Zuñiga el vno y el otro el Sr. D. Iu de Mañozca. Pues como dice nuestro adagio español: «Quien las sabe, las tañe», y avn mejor el Poeta. Navita de ventis, de tauris narrat Arator, & «No hay mejor Cirujano, que el bien acuchillado». Dice otro prouerbio, ordinario.

Y si este nombre Medico se deriva de vn vocablo griego, que quiero decir experiencia, como lo notó la gloria de Milan sobre el psalmo. 37, quien tantas tiene de las dolencias espirituales destos miserables indios bien podrá haziendo officio de Medico espiritual de sus almas, recetar los remedios tan christianos, prudentes, y ajustados, que en el discurso desta obra se proponen.

El segundo acierto es, dirigir V. M. este libro á los PP. Beneficiados, y Ministros de doctrinas de indios, que son los que inmediatamente àn de poner por obra lo que en este volumen en orden á la practica se contiene, si quieren cumplir á satisfaccion con las almas, que Dios Nuestro Señor, por medio, de los Prelados de su Iglesia, que son los Mayorales de los rebaños de ellas, les tienen encomendadas. Pasce oves meas.

El tercer acierto, que sobresale mas, es el auer de salir á luz aquesta obra debajo de la dedicacion, y amparo de vn Prelado de la vnica Metropolitana Yglesia deste nuevo dilatado mundo de la Nueva España, é Imperio Mexicano, que acaba de llegar de nuevo á él, que le seruirá de vn cierto, fiel, y puntual informe de vn verdadero Norte, y guia, para el acertado regimen de las almas, que son tan de su cargo, y de los remedios, de que necessitan para sus medras en la feé, que de nuevo àn abraçado. Que á tener Iosue, ya que no noticias practicas (por ser recien llegado á la tierra de promission), por lo menos vn verdadero informe de los Gabaonitas, huviera, quién lo duda? estado mas preuenido, y atento á sus engaños.

Todos estos tres aciertos, juzgo Sr. que se hallan en el primero; mayor, y principal cuidado, que mas debe pulsar, y solicitar los ánimos de los Pastores, Curas, Parochos, y Ministros de almas recien convertidas á nuestra Sancta Feé, para que no se buelvan á enredar con sus antiguas fabulas, ritos, ceremonias, y supersticiones de su gentilidad, con que el Demonio antes tan ciegos los tenia. Cuidado es este, que por latirle el coraçon frequentemente al Apostol de las gentes San Pablo, le hazia el Sto. manifiesto muchas vezes á las almas, que auia conuertido de los Hebreos, Corinthios, y otras naciones.

En la que escribió á los Hebreos les dice: Doctrinis varijs, et peregrinis nolite abduci. Tened cuenta (Pueblos recien convertidos á la feé de Christo Señor Nuestro) no admitais agenas enseñanças, y doctrinas, quales son (como en este libro tantas vezes, y nunca superfluamente se repiten) las que entre estos pobres indios procuran de ordinario sembrar vnos Maestros de Satanas, y vn cierto genero de Medicos, y Hechizeros, cuya falsedad estraga las buenas costumbres, turba la pureza de la doctrina del Cielo, llena el entendimiento de mil quimeras, le saca de saca de sus quicios, no dexando hazer á la palabra del Cielo el fructo, que tanto dessean los Ministros, y Predicadores Evangelicos de ella.

Y escribiendo á los de Corinho la segunda carta contraponiendo en el capº segundo el Apostol su predicacion, y doctrina á la de algunos Predicadores perniciosos dogmatistas, y engañosos Maestros de doctrinas falsas, como tambien los ay entre estos indios (que tan grauemente en este papel se pondera) haziendose de ellos Maestros, y Doctores de los otros, y persuadiendoles, que pueden retener, y conservar la verdadera feé, que àn receuido, con la creencia, y culto de sus antiguos falsos Dioses, del Sol, Luna, Fuego, Agua, Animales, Piedras, y Arboles, dice San Pablo vnas palabras contra aquellos falsos Predicadores de los Corinthos, que ajustamente pueden tambien decir nuestros Predicadores Evangelicos, Ministros destas indignas naciones contra los perversos Indios, Dogmatistas Diabolicos, que de ordinario se hallan entre ellos: Non enim sumus, sicut plurimi, adulterantes verbum Deo sed ex sinceritate, sed sicut ex Deo, coram Deo in Christo loquimur.

No somos malos Ministros (como lo son los Indios hechiceros con sus embustes, y palabras equivocas, y fingidas, que el Demonio su Maestro les ensaña á hablar, con que adulteran la palabra de Dios). Cauponantes verbum Dej. dice otra letra, que mixturan con el vino de la palabra diuina las aguas cenagosas de falsas doctrinas: sed ex sinceritate. No como Plateros codiciosos, sue baxan el punto de los metales, haziendo liga con otros mas humildes y comunes, sino sinceramente conservando la perfeccion de sus quilates; sicut ex Deo.

No como cathedraticos hinchados, y presumiendo de sus imaginaciones, hazen cabeza de escuelas con nuevas enseñanças, y doctrinas, sino como palabras de Dios, aprendidas en su escuela, dictadas de su espiritu, concebidas en su pecho, y predicadas por su voca. Coram Deo. No como embajadores alevosos, que dan recaudos falsos en ausencia de sus Principes, sino que delante de Dios predicamos su doctrina, y Evangelio, y esso in Christo; con el espiritu de Christo; con el fin de Christo; en Christo predicamos, por Christo predicamos, y lo que predicamos es al mismo Christo.

Y pretender lo contrario á esto los indios dogmatistas mentirosos es ser contrario á Iob, donde á muy buena occasion les pregunta: Numquid Deus indiget vestro mendacio? No tiene necessidad Dios de mentiras de indios embusteros para conseguir el fin de su pretensa.

Este era el cuidado de San Pablo, y lo debe ser de todos los que tienen á su cargo almas recien convertidas. Todo lo que de aqui sale es vn abuso nocivo á las mismas almas, peligroso á las consciencias, pernicioso á las naciones de los recien convertidos. Como tal lo llora el mismo San Pablo escribiendo á su Discipulo Timotheo: Erit enim tempus cum sanam doctrinam non sustinebunt et ad fabulas autem convertentur.

A Timotheo (Discipulo mio) tiempo vendrá, quando no guste el mundo de la pureza del Evangelio, sino de verla afeitada con fabulas falsas, como lo suelen hazer algunos destos indios con las fabulas del Sol, Luna, y otros, que en el discurso deste escrito, no solo provechosa, sino eruditamente se refieren.

Y avn antes, que San Pablo auia llorado lo mismo en los falsos Prophetas, y Doctores de la Ley antigua el Propheta Isaîas luego al principio de sus revelaciones, segun exposicion de San Ambrosio: Vinum tuum mixtum est aqua, y los setenta: Caupones tui miscent vinum aqua. Digamoslo á nuestro intento.

Tus Indios Dogmatistas son como Taberneros engañosos, que mezclan con la pureza del vino de mi ley, y verdades, las aguas de sus mentiras, y fabulas de sus idolatrias, y supersticiones.

De todo lo dicho hasta aqui colijo claramente, que esta obra será muy bien recebida, no solo de los inmediatos Ministros, Curas, y Beneficiados de los indios destos Reynos, sino que tambien con agrado, y estimacion del trabajo, que en disponerla á V. M. le avrá costado; la admitirá debajo de su proteccion, y amparo el Rmo. é Illmo. Sr. Metropolitano Arçobispo de Mexico, á quien se consagra; pues como tan docto, erudito, y versado en la leccion de los Doctores, y Authores del todas letras, y facultades, no se le avrán escondido, ó passado por alto aquellas graves palabras de aquel gran Senador de los Consejos supremos, de indias, y de Castilla, donde hablando de los Prelados destas indias occidentales dice: Illud vltimum Indiarum Episcopos rnoneo, quod sane primum esse debuisset, vt summopere de commissis sibi ovibus curent, praecipue de Indis, qui magis, quam alij in spiritualibus, et temporalibus, tantis praeceptoribus, et protectoribus egent.

Y añade luego Solorzano. Porque en aquestas personas (habla de los Indios) y Prouincias (habla de las indianas) mas que en otras es necesario observar aquel grave consejo, ó precepto de San Crysostomo, que dice: Episcopum necesse est in singulos propemodum dies sementem facere, vt ipsa saltem assuetudine doctrinae sermonem Auditorum animi retinere possint. Nam et oppulentia ingens, et potentiae amplitudo, et languor a delicijs exoriens itemque et rnulta his addita, semina semel jacta suffocant: nonnumquam autem et spinarum densitas ne ad terrae quidem superficiem sementem ipsam decidere patitur.

Mexico. Desta casa de probacion de Sta. Ana de la. Compañia de Jhs. 22 de Agosto de 1656.

Religioso de la Compañia de Iesus, Lector muy antiguo de Prima de Theologia, Regente y Perfecto de los estudios del Collegio de Sn. Pedro y Sn. Pablo desta Ciudad de Mexico, Rector, Perfecto y Regente en el Collegio de Sn. Ildefonso de la Ciudad de Puebla de los Angeles, Confesor del Illmo. Sr. D. Iuan de Mañozca Arzobispo que fue desta Sancta Iglesia y Dios tiene en su Reyno; y Calificador actual del Sto. Officio de la Inquisicion desta Nueva España.

Dedicatoria

Nota

ILLMO. SEÑOR:

El Gran Arçobispo de Milan Sn. Ambrosio sobre el Psalmo 18 dice vnas palabras, que ni pueden escusarse los Fieles de la Iglesia Mexicana Metropoli de este Reyno, de entenderlas por si, ni dejar de aplicarlas á la venida de V. S. I: homines, siquem nobilem, siquem fortem, siquem sapientem, audiunt tanquam supra hominen arbitrantes concupis, cum videre. La noticia de vn hombre noble, de vn hombre de valor, de vn hombre sabio, obra tales efectos en los que la oien, que haciendo de el vn concepto de Deidad desean con ansias del corazon, y afectos del alma ver este hombre noble, valeroso y sabio.

Todo esto les ha sucedido á los Fieles de este Arzobispado, que estando curando las lágrimas tan justas con la mudanza de Prelados tan Insignes, gloria de las Españas; y la muerte de otros cuias cenizas descansan en esta Sta, Iglesia, y las almas en eterna Bienaventuranza, la nueva de la venida de V. S. I. á este Arzobispado Cabeza de este Nuevo Mundo, los consoló y alentó de manera que todos juntos, y cada vno de por si deseaban ya ver su Prelado noble para su amparo, valeroso para su defensa, y docto para su enseñanza.

Mas como, las preciosas Margaritas se compran á precio de todo el caudal del que las busca (aunque sea muy rico y poderoso) para que la llegada de V. S. I. á su Iglesia fuese mas estimada quiso el tiempo que se costease á precio de grandes deseos, y de mayores ansias de verte; pues quando las esperanzas estaban comprometidas para su cumplimiento en la venida de esta Flota que se aguardaba el año pasado, se dilató para que las esperanzas dilatadas atormentasen mas á los que esperavan: spes qua difertur affigit animam, dijo el Espiritu Santo.

Y si tiene dificultad, y es honeroso, tratando con hombres capaces como los Españoles que están bien fundados en la Feé, y es facil el instruirlos en buenas costumbres; qué carga y peso será el aver de tratar con los Neophitos Indios Naturales de este Reyno, que cada vno en particular necesita de vn Ministro que lo enseñe, siendo tantos, y aviendose de tener cuidado de tanta, cosas como han menester de sus Pueblos, de sus Casas; es menester que el que trata con ellos sea Medico que los encamine, y enseñe la salud corporal como Philosopho al conocimiento natural; sea como ethico que le enseñe el conocimiento moral; es menester enseñarle la Paz Domestica como el Economico, y como el Político el modo de vivir en la paz publica, y regimen de la Republica: que de toda esta enseñanza necesitan estos miserables Indios, y en todo esto se ocupan los Ministros de Doctrina que los tienen á su cargo [...]

Sola la Magestad de nuestro catholico Rey es su verdadero Padre, que cuida tanto de ellos como si no tubiera otros vassallos; porque todo es encargarlos á sus Virreyes, para que; como verdaderos Padres los amparen: á los Prelados ecclesiasticos, y á sus coadjutores, y ministros de doctrina, que como Padres los traten, y como Maestros los enseñen, y los prohijen en el euangelio. Y por todo esto me atrebo á supplicar á V. Sª Illma. en el obrar muestre mas ser Arçobispo, y Pastor de indios, que de Españoles: poniendo todo cuidado, y arrimando el ombro en ayudar á sus Ministros para su enseñanca: porque si de vnos, y de otros es Pastor, y vnos, y otros son del rebaño de la jurisdiccion de V. Sª Illma. y estan sujetos á su cayado pastoral; y vnos y otros son ovejas, que con el cuidado, y vigilancia de su officio àn de ser defendidas de los lobos, que las pretenden despedaçar. Oy por nuestros peccados estan muy sangrientos y encarniçados contra estos pobres y miserables indios pequeñuelos en la feé; que si á todos pretende el enemigo comun del genero humano destruir: circuit quaerens quem devoret, 1. D. Petri. 5, como dice el Apostol San Pedro, el remedio es resistir fuertemente con la feé, que es el escudo y reparo de sus tiros, y saetas: cui resistite fortes in fide

Esta es la que estos lobos pretenden destruir con sus engaños, son vn cierto genero de medicos, que ellos tienen entresi, que los turban de manera, que no los dexan desarraigarse de sus supersticiones, y reliquias de su idolatria; y esto tan generalmente, que en todas partes los ay, no solo en este Arçobispado, sino en todos los Obispados y en todo el Reyno. Motivo à sido este para cansará V. Sª Illma. con este Manual, que le offresco, lleuado solo del zelo de Dios Nuestro Señor, y de quietar mi conciencia; pues grauemente la encargara, sino huviera hecho esta obra y relacion para ofrecerla á V. Sª Illma., corto seruicio para su grandeça; pero muy bien trabajada, sacada de papeles, y escritos de varones illustres, y sanctos, y experimentados Ministros de indios; y experimentada por mi assi en el tiempo, que fui Ministro como en las vissitas generales, que hize sirviendo á los Illmos. Señores Arçobispos antecessores de V. Sª Illma. Jusgo, que es muy necessaria para el govierno espiritual, y regimen de estos pequeñuelos tan necessitados de que les curen las mordeduras de tan rabiosos lobos (que quiera Dios Nuestro Señor, que como estos animales se crian en sierras incultas, y llenas de espinas, estos Maestros de Satanas no se crien por falta de doctrina en algunas partes).

Finalmente con el zelo de V. Sª Illma. y con su industria moriran á sus manos, y con esta breue relacion se informará del estado, que este pedaço de rebaño de indios tiene, que no ay cosa mas essencial para los Principes, y Prelados, que tener noticia y experiencia de la gente, con quien an de comunicar, y á quien an de gouernar [...]

Dichosos los Ministros, de cuya administracion, y trabajos haze experiencia el Prelado, no remitiendo á las relaciones de otros, ni al oido, sino á la vista para premiarlos, y para que quando la malicia, embidia, y mala intencion de otros (que ay mucho de esto en los beneficios) quisiere desdorar, ó calumniar la administracion, y honra de personas de tanta importancia, no dé el Prelado credito mas que á si, y á los que huviere experimentado. V. Sª Illma. reciva mis buenos desseos en esta obra, que van vestidos de buena intencion: y perdoneme el auerme dilatado, que la gravedad, é importancia de la materia à pedido esta dilacion. Guarde Dios la persona de V. Sª Illma. Muchos y felices años, para el amparo de su Iglesia, y consuelo de sus Ovejas.

Humilde Criado, y Capellan de V. Sª Illma. q. s. m. b.

Prologo

A los muy venerables beneficiados y muy reverendos padres ministros de doctrinas de indios

MUY VENERABLES SEÑORES, Y MUY REVERENDOS PADRES:

A CONVERSION DE LAS GENTES, la destruccion de la idolatria, la ampliacion de nuestra Santa Feé, el conoscimiento del verdadero Dios por todas las partes del mundo, por donde da buelta el Sol, a sido vna de las mayores victorias, y de las mayores obras, é insignes empressas que podemos señalar á el inmenso poder de Christo Señor nuestro; y el adelantar esta empressa ampliar la Feé, y augmentar el conoscimiento del verdadero Dios por medio de los Ministros Euangelicos, y Parochos de los indios naturales deste Reyno es el más excelente officio, y mas alto ministerio, en que los Sacerdotes nos podemos occupar, y en que mas cuydado debemos tener.

Mirad como obrais, porque no hazeis officios de hombres, sino de Dios, y lo bien, ó mal que obraredes, os a de salir á la cara. Obrad con temor de Dios, y todo lo que se obrase sea con diligencia, porque obrais en persona de vn Dios, que es sancto, y no haze accepcion de personas, ni es codicioso; parece que quando el Rey Iosaphat dixo estas palabras á los Juezes de sus pueblos, miró en espiritu todo esto executado en los Ministros de los Indios naturales deste Reyno: pues en el modo de obrar obran como Ministros de Christo Señor Nuestro.

Administrando los Sanctos Sacramentos, y enseñando su celestial doctrina á esta miserable, y pobre gente, pequeñuelos, y pusilanimes en su naturaleza, y por esto muy expuestos á los engaños del Demonio [...]

Para ningun fin es mas aproposito esta parabola, que para los indios, por que no ay mas que decir para conocer el estado, en que están oy en sus idolatrias, y supersticiones, para que los ministros los conoscan; mi mas viuo, que proponer, para que los medicinen, y curen de tan graue enfermedad espiritual, y remedien tan graue daño [...]

Tambien es consuelo para los Ministros de estos tiempos el seguir los exemplares, que nos dexaron los primitivos Ministros Apostolicos de esta Monarchia indiana: El Padre Iuan Dias Clerigo Presbytero, que vino con Fernando Cortez, y fue el primero que dixo la primera Missa quando se ganó esta tierra: el Padre Fray Bartholome de Olmedo de la orden de nuestra Señora de la Merced, y Geronimo de Aguilar, clerigo de Evangelio, que estava captivo; de gran virtud y castidad, que fue el Evangelista desta nueva España, que como interprete de la lengua la predicaria, y enseñaria; y los Varones Sanctos, y escogidos, que despues vinieron de la Saraphica Religion del seraphico Padre San Francisco(3); que todos tanto trabajaron en la enseñança, y cathequismo de estos indios, que por mucho, que ahora trabajen los Ministros, no tienen comparacion: mas oy con la experiencia, que se tiene, es muy necessario procurar adelantar alguna cosa á lo que obraron; mas no apartandose de su sancta doctrina, que enseñaron [...]

En la cura deste mal, que oy padescen los indios en sus idolatrias, án de procurar los Ministros destos tiempos hazer ventaja ó los antiguos Padres no en enseñarles otra cosa de lo que les enseñaron: sino en procurar declararles, su sancta doctrina, muy en particular á el mal, que se reconosce en ellos, pretendiendo cresca la inteligencia de las verdades, que les enseñaron; y que los preceptos, y ceremonias de su celestial doctrina, se limen, y se ajusten á el tiempo presente; pero no que se muden, cercenen, ni corten: sino que conservandolos en su verdad, y entereça, se procure darles mas luz y euidencia: pues oy tienen mas capacidad, que quando los cathequizaron, y obran oy con mas malicia, pues pretenden mezclar sus supersticiones con los preceptos ecclesiasticos, y ceremonias de la Iglesia, que les enseñaron [...]

Con grandes ancias se pretenden estos officios de Curas de indios como dignidades en la Iglesia de Dios de tanta honrra, y como coadjutores inmediatos á los Señores Obispos, y Prelados de la Iglesia; y porque los que estudian no tienen otra cosa, á que aspirar: confiesso, que son officios, y puestos honrosos, mas tambien, son onerosos, y no equivale la honra á el peso de la carga, y á la obligacion de la administracion; parece en los principios facil administrar indios, y en llegando á tocarlo con la mano, y experimentarlo, se reconosce la difficultad, y se experimentan millares de millares de inconvenientes [...]

Muy aproposito es el officio de Cura de Indios, y debe ser muy estimado, y respectado, y suele ser de muchas conueniencias temporales: pero muchas espinas tiene en lo spiritual, que punsan lo interior de el alma, y cierto que los que pretenden estos beneficios quando los pretenden no reparan en los inconvenientes, y espinas, que tienen; y quizas Dios Nuestro Señor les sierra los ojos, para que aya quien haga este officio, y se occupe en este ministerio. No solo tienen estas espinas en lo temporal, y corporal con malos temples, saledades, incomodidades en las viviendas, falta de salud, y de medicos, y medicinas para curarse; y á vezes la falta de los medicos espirituales, que es vno de los mayores desconsuelos, que se pueden experimentar; salir de dia, y de noche á las vissitas, y administraciones por tan malos caminos, abrasando el sol de dia, y rasgandose los Cielos con aguas de noche, con conoscido riesgo de la vida: sino que en lo spiritual nunca faltan espinas, y escrupulos, que atormentan el alma; pues se à de dar cuenta de tantas almas, que cada vna de ellas requiere, vn ministro. Meta la mano en su pecho cada qual de los ministros actuales, y verá las inquietudes, que estas materias le causan de dia, y de noche (y à los que án sido Ministros) quando se reconoscen estos inconvenientes, y como temerosos de Dios, y zelosos de su honra rezelan, que alguna omission suya, ó falta de predicacion sea causa de algunos daños, y mas en materias de sus idolatrias, y supersticiones, y mas quando se reconosce que algunos trabajos que estos indios padescen, con hambres, pestilencias, y mortandades, que Dios Nuestro Señor les embia; es en castigo de su peccado, y de la honrra, que defraudan á su Diuina Magestad, y se la dan á sus criaturas. Que espina tan aguda es esta, que punsa el alma de su Ministro con la consideracion, y rezelo, no sea algo desto por culpa suya, y falta de enseñança; con que cuidado estará de la cuenta, que à de dar á Dios destas ovejas desta calidad.

Bien recompensada queda la hora de ser Cura de indios, con la carga, que tiene de dar cuenta á Dios Nuestro Señor de ellos; y bien cargada dignidad es: mas hombres la àn de tener, y exercitar, ó por mejor decir Angeles, que assi llama San Juan en su Apocalypsi á los Prelados de las Iglesias; y por participacion les viene muy bien este nombre á los Ministros, que predican, y enseñan el Sancto Evangelio á los Indios.

Donde la vulgata dice non sum Medicus, en su lugar dice el Caldeo Non sum Chirurgus, no soy cirujano, aqui se descubre vn thesoro muy rico para acabar de pintar vn consumado Ministro de indios, y la practica de obrar de manos, como los Cirujanos, que curan llagas viejas, y cortan miembros podridos. Hipocritas in officio chirurgi dice, que vna de las partes necessarias, y que mas aprovechan á las heridas, y llagas, es la ligadura: Partim ipsa deligatio sanat, partim curatibus inseruit, maximaque deligationis vis est. Es muy necessario saber atar la llaga, ó herida para curarla; que ni esté muy apretada, ni muy floja la ligadura: esso à de tener el Ministro, en particular de los indios para curarles estas heridas tan penetrantes, y estas llagas tan viejas de sus supersticiones, é idolatrias, en el modo de obrar, corregir, y enseñar, ni à de apretar el Ministro tan recio, que encone la llaga, ni tampoco á de ser tan remisso, que por falta de ligadura se empeore, y acancere, á de poner la diligencia necessaria en la cura de esta enfermedad, para que se remedie; á de tener vn zelo tan discreto, que ni se desesperen los enfermos para no apetecer la salud de su alma por la crueldad del Medico, y Cirujano espiritual, y á vezes de miedo no manifiesten la verdad de lo que padescen, y de lo que en esta materia obran de sus embustes y ceremonias de sus idolatrias, ni tampoco á de ser tan negligentes, y dexados en indagar este mal, para curarlo, y por su culpa, ni se sepa, ni se cure; aqui à de entrar el arbitrio de doctos, y pruedentes Ministros.

Ni los grandes Gouernadores, ni los insignes Medicos, y eloquentes Oradores pueden hazer cosa digna de aplauso, y alabança, si, les falta el exercicio, y vsso de la obra, que hazen, y la sciencia, que tienen no la acompañan con la experiencia; y esta es la causa, y motiuo (muy venerables Señores, y muy Rdos. Padres) que me à mouido á proponer con este trabajo el estado, que oy tienen estos miserables indios en sus supersticiones; y bien sabe Dios Nuestro Señor, que à muchos tiempos, que tengo estos desseos; mas siempre me é hallado muy indigno de ponerlos en execucion, aguardando á que varones Ilustres, y Sanctos Ministros de este Arçobispado, y de otras Diocesis escribiessen materia tan importante, y de el seruicio de Dios; y viendo, que ninguno las à escrito, y si las à escrito, no las à sacado á luz para que sean vtiles, y talentos bien logrados, y grangeados, y no talento enterrado sin lograrse, mi aprovechar: y que muchos Ministros de este Arçobispado experimentados, é inteligentes en estas materias se an muerto; se me à hecho cargo de consciencia no sacar á luz lo que deprendí de varones illustres, y sanctos Ministros, y lo que è visto de papeles de otros, y noticias, que è tenido assi mismo sanctos, doctos, y zelosos de la honra de Dios, que en el discurso de la obra los nombraré con lo que desta materia, fuere de cada vno, y le tocare, que terna por si mucha mas authoridad, y credito por las personas, que lo que yo è experimentado, visto, y oido en el tiempo, que fui Ministro de indios, y vissité tantas vezes este Arçobispado, siruiendo á los Señores Arçobispos, y por mi solo con mandato de sus Illustrissimas.

Bien sé, que muchas de las cosas, que escribiré las tenian sabidas, y bien registradas tan zelosos, y cuidadosos Ministros como ay; mas bien es tener noticia de algunas cosas, que passan en diferentes partes, para que con lo que cada vno tuviere sabido, y lo que de nuevo leiere, se haga muy capaz de todo, y si no siruiere para los Ministros presentes, porque todo, ó lo mas importante lo tendrán sabido, entendido, y experimentado; seruirá para los venideros, y para los que començaren, que nunca la historia de los successos, y cosas memorables dañó en las Repúblicas; antes aprouechó mucho, como dixo Tulio Maestro de la Elocuencia: Est enini historia testis temporum., lux sreritatis, vita mernoriae, Magistra vitae, Nuntia vetustatis.

Las historias, y successos, que se escriben, siruen de testigos de los tiempos, luz de la verdad, vida de la memoria; maestra de la vida y de acordar, y traer á los tiempos, en que se leen, las antiguedades, que passaron. Y como podremos rezelar, que el Demonio enemigo del genero humano, y que tanto siente, que esta nacion sirva á Dios: siempre à de procurar en todos tiempos herirlos de muerte: es bien, que haya preuención, para semejantes daños.

Todo lo pongo debajo de la buena intención, y afecto de tan piadosos, zelosos, y sanctos Ministros; supplicandoles perdonen mis faltas, y estimen mis desseos, y corrigan en el exercicio desta materia lo que conviniere moderar, quitar, y añidir: pues siendo mi intencion el seruicio de Dios Nuestro Señor, bien de estas almas, obrando lo que mas conviniere como lo pidiere el tiempo, y la occasion, y sus circunstancias; yo abré logrado mis deseos, y Nuestro Señor será muy seruido, y glorificado de sus fieles, y de sus Ministros Evangelicos, á quienes dé Dios fuerças, y larga vida hasta el cielo, y ver á su diuina Magestad, que es el solo premio, que pueden tener como lo espero y deseo.

JACINTO DE LA SERNA

Prologo de el Manual de Ministros

Para conocer y extirpar las idolatrias de los indios

EL ABBAD Clarevalense SSmo. y melifluo Bernardo en la epistola ad fratres haze tres diuisiones, y distinciones de gentes: vnas, que nacen, y no las busca Dios por sus justos juizios, ni tampoco ellas buscan á Dios, porque no le conocen; otras, que las buscó Dios, y saben con su conocimiento buscarle; y otras, que aunque Dios misericordiosamente las buscó, y las admitió en su iglesia., mediante el sancto Baptismo; no solo no buscan á Dios Nuestro Señor; mas apostatan de su diuina ley. Mendacium vsque hodie quaeritas, & dligens vanitatem, nec servans fidem Dej, cui desposata est.

Estos son los que auiendolos buscado Dios, lo dexan por buscar mentiras, y vanidades, negando la feé, que te tenían prometida; estos tales son estos miserables Indios idolatras, que son de tan gran ignorancia, y simplicidad, y tan faciles á persuadirse en sus engaños, que les parece, que se puede conservar la ley de Dios, y los Mysterios de nuestra sancta feé con el conocimiento de sus antiguos, y falsos Dioses: el Sol, la Luna, el fuego, las aguas, los animales terrestres, y volatiles, las piedras y los arboles, dandoles credito, y teniendolos en su coraçon y haziendo memoria de ellos en sus trabajos, y necessidades, y menesteres de la vida humana, porque como los misterios, que se les enseñan y predican, no los ven, ni tocan con las manos, porque an de obrar en esto, mediante la direccion de la Feé infusa, que reciuieron en el sancto Baptismo: y por otra parte ven estos viles, y materiales ídolos suyos, facilmente se conuierten á llamarlos, é invocarlos, pareciendoles, que tienen mas seguro el favor con el falso Dios, que ven, y tocan con las manos,. que con el Dios verdadero, que adoran con la fé.

[...] Esto mismo hazen estos miserables con sus ídolos, vssando con ellos de sus supersticiones, é invocaciones (que todo esto es la mala semilla de su gentilidad) pareciendoles que ternan mas seguro el fauor, que piden á el Sol, á la Luna, á el fuego, á las aguas, á las piedras, en quienes reconocen deidad; y se la niegan á el verdadero Dios, á quien deben seruir, y adorar, como dixo San Pablo: Seruierunt creaturae potius quam Creatori.

Y como todo esto lo hazen á vezes porque los llama su mala inclinacion, y la tradicion, que observan de sus antepassados; á vezes por lo que les enseñan sus Medicos falsos, y embusteros, á quien dan tanto credito, los quales les enseñan cosas tan varias, y tantas, que á penas tienen acciones, que no se las enlasen con sus mentiras, y procuren mesclarlas con las verdades de nuestra Sancta Feé, y como tubieron tanta multiplicidad de Dioses, tantos ritos, y Ceremonias, no es possible en este breue manual tratar de raiz de sus idolatrias, porque ni es necessario, y de ellas trata muy á lo largo el venerable Padre Fray Juan de Torquemada en su Monarchia indiana, y otros.

Porne algunos fundamentos, y raizes, en que se pueden fundar. ó deducir los engaños, que observan, y casos particulares succedidos, para que con lo vno, y con lo otro, y con lo que en cada lugar ternan observado los sabios, y auisados Ministros, facilmente vendran en conocimiento de todo, y porque son tan varias las lenguas assi de este Arçobispado, como las de los demas Obispados; los conjuros, que ellos vssan no los porne en lengua mexicana, porque no podrá servir a todos, porne el romance deducido en la lengua mexicana, para que cada Ministro en su territorio entienda la substancia, y modo, conque ellos conjuran, y hazen sus encantos, y embustes; y a cada vno le será muy facil el traducirlo en la lengua corriente, y propria de su doctrina, y entenderlos a ellos, quando hablen en esta materia, ó vssaren de sus supersticiones.

Irá pues esta obra diuidida en sus Capitulos, y los capítulos en sus paragraphos. Quiera Dios Nuestro Señor, que sea para bien de estas almas, y que su diuina Magestad sea muy seruido, y para mayor gloria, y honra suya, y de su Madre Sanctissima concebida sin pecado original.

JACINTO DE LA SERNA

Capitulo primero

De el estado, que tenian las idolatrias antes de las congregaciones de los indios a poblado

1. Idolatrias y supersticiones de los indios

PARA MEJOR ASSENTAR EL ESTADO, que oy en dia tienen las idolatrias y supersticiones de los indios, me pareció tratar del estado, que tuvieron, antes que se hiziessen las congregaciones, que tanto costó á Nuestro catholiquissimo Rey Philipo II, de felice recordacion, que fue el año de 1595, solo á fin de la mejor doctrina, y enseñança, de esta miserable gente, y es muy de notar, que en aquel tiempo, auiendo tantos años, que con la venida de los Españoles, que fue el año de 1521, aportó á esta nueva España la luz del Evangelio, se pudiera con raçon pensar, que assi como las tinieblas de la noche se destierran con la venida del Sol á nuestro emisferio, assi las tinieblas obscuras de la infidelidad é idolatria, se auian totalmente desterrado con la luz, y conocimiento del verdadero Sol de Iusticia Christo Señor Nuestro [...]

Pues despues de tanta luz, de tanta predicacion, y trabajos, auiendo de estar llenos de luz, están metidos en tan obscuras tinieblas, y auiendo de resplandecer con obras de verdaderos christianos, se descubren en ellos obras de verdaderos idolatras, y fingiendo exteriormente christiandad, y pieles de ovejas, siendo en lo interior, lobos robadores de la honra debida á Dios, atribuyendola á las criaturas, y en ellas á el Demonio, como sus antepassados lo solian hazer, y auiendose de esperar de ellos, que eran yà hijos de la luz, se vé por experiencia que lo son de tinieblas; pues brotan en ellos las tinieblas de la idolatria, que tienen y àn tenido encubierta, que esta nunca la àn dexado, sino que desde, que á los principios se les predicó la feé, la tienen, y obran con tanta astucia, que aunque idolatren delante de los Españoles y aun en presencia de sus mismos Ministros, no se les conoce la idolatria, y proceden en esto con tal seguridad, que avnque en su presencia digan las palabras, que ellos vssan en los sacrificios, que hazen á el fuego, ó en otra alguna parte, no se las entienden, porque son á las vezes equivocas, y si no lo son dicen las con seguridad, y satisfechos, de que no se las entienden:

Pues quando alguna muger está de parto, que la esfuerçan, y animan le dicen: Nochpotzin, ahmo ximotequipacho, xitnochicahua ca nican mehuiltitica in nantli in tatli. No te aflijas, hija mía, esfuerçate, que aqui está presente el Padre y la Madre. Llaman á el fuego Padre y Madre; y que confie en el, que como tal la esforçará, y acudirá en su trabajo; y assi viven tan al seguro en sus tinieblas, como si vivieran, en luz, como lo dice de ellos Iob. Sic in tenebris mbulant quasi in luce.

Y passan mas adelante, que tienen sus tinieblas por luz; pues tienen por tan necessarias sus supersticiones, é idolatrias, que sin ellas no les succederá ninguna cosa bien; y la razon, que desto dan es Caiuh otechilhuitiaque in huehuetque, totahuan, tocolhuan. Porque no los dexaron dicho assi los viejos antiguos padres, y abuelos nuestros, y hazen tanta fuerça en esta tradicion, que viene de Padres á Hijos, que muestran gran sentimiento, quando ven, que se và oluidando, y dicen: Anh quen? cuix ilcahuiz, cuix polihuiz in otechmachtitiaque huehuetque? Pues como? àse de olvidar, y perder lo que nos dexaron enseñado los viejos antiguos? pareciendoles, que es esta bastante razon, y conuencidos de ella aprenden las ceremonias, y supersticiones, que son tantas, que no ai cosa, officio, ó grangeria, para la qual no ayà que aprender; yà para pedir favor, y socorro á sus Dioses, yà para darles gracias por algun beneficio, que les parece auer receuido de su mano.

2. Invocacion a gran numero de dioses

TIENEN CON ESTO tanta multiplicidad de Dioses, que es de ver como para vnas cosas invocan vnos, y para otras invocan otros, y el que para vn negocio, ó ocupacion es mayor, para otro es menor Dios, y la causa de aver tenido esta gente indiana tanta multiplicidad de Dioses es por la multiplicidad de naciones, que ay en ella, porque tenian por costumbre (como lo fue de otras muchas naciones, y á los Romanos no les cupo la menor parte de este error) que cuando venia alguna nacion á poblar de nuevo entre la que yà estaba poblada; los vnos receuian por Dios á el que traian los que venian de nuevo, y estos en recompensa veneraban por su Dios á el que tenían los ya poblados, y assi es tradicion, que los Mexicanos, que vinieron á poblar á esta tierra despues de los Tlalmanalcas reciuieron por Dios á Tezcatlipucca, Dios de los de Tlalmanalco; y estos tuuieron por Dios á Huitzilopochtli. Dios de los Mexicanos: y assi se fueron multiplicando los Dioses segun la multiplicidad de las naciones, que estaban, y iban viniendo de nuevo, reciuiendo los vnos los dioses de los otros, y al contrario; y por esta razon se inclinaron tan facilmente estos indios á receuir por Dios á Christo Señor Nuestro por medio de los Españoles, que vinieron á poblar á esta tierra entre los que yà tenían á quienes àn tenido siempre mas veneracion como mas conocidos, y como obras de sus manos, y que los vian con los ojos corporales, commutando y trocando con ellos la verdad por la mentira, y error, adorando á las criaturas, y oluidandose del Criador.

Es verdad, que trabajaron loablemente aquellos primitivos Padres zelosos de enseñar á estos Pobres, por desengañarlos del error, y engaño, en que vivían: no por esso dexaron ellos sus engaños, y ceguedad, principalmente los que estaban muy distantes de las cabeçeras, donde assistian los Ministros, y derramados por otras partes no les alcanço, ni alcançaba tanta doctrina, y enseñança como avian menester, teniendo ocassion de estar en sus tinieblas y errores los que tenian sus poblaçones en tierras montuosas, y fragosas, entre riscos, y quebradas, cinco en vn lugar, quatro en otro, y menos en otro (como oy en dia están en la sierra alta, y baja, y Huasteca) estando la mayor parte de el año, y casi todo derramados y de por sí con achaque de sus sementeras; y en estos hazia el Demonio mas á su seguro el golpe, porque no auia quien le resistiesse, é hiziesse guerra, (y lo habrá el dia de oy, donde estubieren las poblaçones desta calidad) en estos lugares tan distantes tienen sus manidas y habitaciones los principales Maestros, y zeladores de la idolatria, y de aqui se reparten, y se entran en los Pueblos, donde ay doctrina, y enseñança (como oy en dia, lo hazen, y se experimenta en algunas partes) entrandose blandamente, y con recato, no mostrando luego su ponçoña hasta que se asseguran de las personas, circunstancias, y lugares, para no ser conocidos, y descubiertos; y poco á poco vàn derramando su veneno, y persuadiendo, que no se olviden de lo que sus antepassados hazian contentanse á el principio, con que se hagan las cosas de sus idolatrias materialmente, y ellos son primeros executores de ellas, y poco á poco vàn enseñando á otros, para que en aquellos lugares sean sus substitutos, y Maestros, y les enseñan las formales palabras de sus invocaciones, y los ritos, y ceremonias de sus sacrificios, y en esto ponen tanto recato, y cautela, que no se fian de quien quiera; y quando àn de executar sus idolatrias es á hurtadillas, y á escondidas por no ser descubiertos; verificandose en ellos, lo que dixo Christo Señor Nuestro por San Iuan cap. 3. Omnis, qui male agit, odit lucem, et non venit ad lucem vt non arguantur opera eius.

Pues no solamente huyen de la luz, y claridad de la verdad; pues huyen de la doctrina de los sermones, y enseñança de los Ministros que los pueden enseñar, y reprehender: pero tambien huyen de la luz material de el sol, haziendo sus juntas, y conciliabulos: de noche, y á media noche, recatandose de sus proprios hijos, y deudos, que les parece, que no vienen, ni consentiran aquella maldad, y si acaso se descubren á algunos, porque tienen satisfaccion, que pueden; con grande instancia les ponen por delante, que si los descubren, ó rebelan aquellas cosas, incurrirán no menos, que en pena de muerte causada por sus Dioses.

Y si acaso los ven algunos, que ellos no quisieran, los amenazan con pena de muerte, si los descubren, y les persuaden á que aquello, que hazen, y enseñan es bueno, porque assi lo auian hecho sus Progenitores, y lo auian dexado encommendado, para que fuesse de voca en voca derivandose, y no se oluidasse, sino que con perpetua tradicion se fuesse conservando lo que antiguamente se hazia; y es consistente verdad experimentada, que los daños, que oy tienen, los vssan de la misma manera con este recato, y con esta maña diabolica, y endimoniada doctrina.

3. Dissimulacion de ceremonias y ritos idolatricos

PARA MEJOR DISSIMULAR su engaño, y ponçoña, la doran, mezclando sus ritos, y ceremonias idolatricas con cosas buenas, y sanctas, juntando la luz con las tinieblas á Christo con belial, reverenciado á Christo Señor Nuestro, y á su sanctissima Madre, y á los sanctos (á quienes algunos tienen por Dioses) venerando juntamente á sus idolos.

Y passa tan á delante su paliacion, y dissimulacion, que hazen á los sanctos sacrificios, y con lo mismo sacrifican á el fuego, sacrificando gallinas, y animales, derramando pulque en su presencia, offresciendoles comida, y bebida, y atribuyendoles qualquiera enfermedad, que les viene, y pidiendoles su favor, y ayuda, para que no les vengan, y dandoles gracias, si consiguen lo que les piden, y pareciendo, que esto hazen con los Sanctos, á quien tienen delante; passa la intencion á el fuego, á quien offrescen aquellos sacrificios, y quando quieren hazer sacrificios, y offrendas á cada vno de aquellos sanctos en particular, comiençan por el fuego, á quien por mas dissimulacion le tienen puestos varios nombres en la lengua mexicana: Xiuteuctli, quiere decir Señor de los años, y, del tiempo; Ixcoçauhqui, el del rostro amarillo; Chiucnauhyo teuctli, Nueue vezes Señor; Nauhyoteuctli, Quatro vezes Señor.

Llamanlo Dios Tetatzin, que quiere decir Dios Padre, conservando en este nombre el antiguo, conque le llamavan Padre, y Madre, y en cuyas manos nacimos, y como àn oido predicar que el Spiritu Sancto vino en lenguas de fuego sobre los Apostoles, atribuyen el nombre de Dios Spiritu Sancto á el fuego, entendiendo por él á su Dios, que es el fuego. Llamanle otros San Simeon, y otros San Ioseph, porque ordinariamente los pintan viejos; y con estos nombres dissimulan, y conservan el antiguo nombre, conque llaman. á el fuego Huchuentzin, que quiere decir viejo; y finalmente otros le llaman: inteiacancatzin in totecuyo, el Precursor del Señor, porque para todas las cosas de sus sacrificios á de ir por delante el fuego.

Desta manera palian, y encubren su veneno; vt non arguantur opera eorum, para no ser conocidos; y no se contentaban entonces con mezclar, y confundir las cosas dichas, sino que passaban mas adelante á mezclar algunas de los Sacramentos de la Sancta Madre Iglesia con sus ritos, y supersticiones, como el baptismo, en el qual assi como en la iglesia catholica, se vssa de agua, y candela encendida; assi estos idolatras vssan de las mismas cosas entre los otros requisitos para su baptismo, en el qual ponen nombre á las criaturas á el tiempo, que las bañan (como veremos despues) ó baptizan conforme á su rito antiguo, y conforme á su Kalendario, los quales sirven de sobrenombres á los nombres de los Sanctos, que despues les ponen en el Baptismo de la Iglesia, como llamarse Iuan Quetzalcoatl, que es nombre de vno de sus Dioses llamado assi; y Iuana Cozqui, nombre de vna Diosa llamada assi tambien.

Tienen su modo de confirmacion, que en cierto tiempo despues del Baptismo dicho agujeraban las orejas a las criaturas, y hazian otras ceremonias, dandoles sus Padrinos, y Madrinas, como se dan en el Sacramento de la Confirmacion. Y no menos tienen mezclas de supersticiones antiguas en el Sacramento de el Matrimonio; que quando traen las donas á la desposada, las offrescen primero á el fuego, y quando se an ya casado, de la comida dan las suegras quatro vocados, la vna á la nuera, y la otra á el yerno, y tomando los cantos de las vestiduras de los desposados las atan, y dan vn nudo, conforme á su rito antiguo, y á el quarto dia del desposorio sacuden los petates, donde an dormido los recien casados, y con vnas calabasuelas, ó otra cosa semejante echan ciertas suertes, para ver por ellas, qual de los desposados á de salir de la casa de sus Padres, é ir á la casa de los Padres del otro desposado.

Y aunque en el Sancto Sacramento de la Eucharistia no hagan alguna supersticion, el Demonio haze lance en ellos, en poner en algunos duda en la assistencia de Christo Señor Nuestro en este Sacramento (y en estos tiempos de ahora no han faltado algunos de sus malignos ministros, que ayan querido imitar este diuino Sacramento con los hongos del monte, como diré en el discurso de este manual).

Y en quanto á el Sancto Sacramento de la confesion, y Extrema vnccion, ya que no mezclen estos Sacramentos con sus ceremonias idolatricas; hazian entonces otra maldad, é iniquidad de marca mayor: pues auiendo el enfermo cumplido con su obligacion de receuir estos Sanctos Sacramentos, como es vsso, y costumbre de la Iglesia, en saliendo el Ministro Sacerdote de la casa del enfermo, entraba el ministro del Demonio, vno de sus medicos, ó viejos, y ponia en execucion su idolatria tan subtilmente, y con tanto engaño, que le hazia entender á el enfermo, que es tan necessario hazerle algun sacrificio á el fuego, que sino lo naze, no le costara menos, que la vida, como si después de hecho, no fuesse lo mas ordinario el morirse; y esto es lo mas ordinario.

Sucediole á vna pobre india buena Christiana, que en saliendo el Sacerdote de confessarla, y olearla, entró vn indio de los suyos, que son los Maestros, y Zeladores de la idolatria, y persuadiola, ó forçola a que hiziesse algun sacrificio á el fuego, pidiendole salud, como en efeto lo hizo, offresciendole comida, bebida, y candela encendida (á el modo, que ellos vssan, y se dirá mas abajo) al fin la pobre, y miserable india lo hizo assi persuadida, á que, si no lo hazia, se moriria, y no cobraria salud; y al fin se murió en esta accion, dejando poca satisfaccion de su salvacion, la que antes auia dado muestras de verdadera Christiana. Desta manera haze el Demonio su lance por medio de estos ministros suyos, como lo verán los que lo quisieren experimentar, é inquirir para remediarlo.

Y aunque estos ministros de Satanas proceden con algun recato con los que ven, que son temerosos de Dios, y temen, ó que los rebelarán, y accusarán, ó que no querrán obedecerlos; pero en las curas ordinarias, que son con los de su vando, y profession, proceden con mas libertad, y sin recato alguno. Y entre ellos ay quien consulta á sus ídolos sobre las enfermedades echando suertes para ver si morirán sus enfermos de aquella enfermedad, ó no: y procurando en vna jicara de agua ver, y adiuinar estos, y de qué procede la enfermedad. Y lo mismo suelen hazer los mismos enfermos, y por el mismo caso quiere Nuestro Señor castigarlos con la muerte, como se experimentaba, que despues de echadas las suertes, y muy seguros ellos de no morir, se morian [...]

4. Los indios no olvidan sus idolatrias

BIEN SE ECHA DE VER por todo esto, como en aquel tiempo no estaban oluidados los Indios de sus idolatrias, y de sus idolos, como se pensaba; pues ellos tenian tanta confiança, que aunque creen, que ay Dios; pero tambien tienen por cierto, que les vienen las cosas temporales por mano de sus idolos; y assi se las piden como si estuviessen en su mano, y por esso les hazen reuerencia, y los temen mas que á el verdadero Dios, que les án predicado, y avn los veneran mas; pues acuden á pedirles socorro, y ayuda en sus necessidades, en sus mieses, en sus cosechas, y grangerias, poniendo en medio del mais, y de sus mercaderias algun idolo, ó cosa, que lo equivaliesse, ó representasse, confiando, que el es, el que á de aumentar, y conservar aquellas cosas, en que se ponen; y para que esto fuesse adelante, y no se oluidassen, auia entre ellos mismos de sus maestros, y dogmatistas, quien vendia estos idolos, y si acaso auia alguno, que no hiziesse caso de ellos, estos mismos, ó otros como ellos los reñian, y persuadian, á que estos idolos eran los que daban las riquezas, y prosperidades, y cosas temporales; y de esta manera dan credito á estas cosas los que vssan de ellos, que por mucho trabajo, que les cuesten sus grangerias y sementeras, siempre piensan, que vienen de mano de sus idolos, ó por medio de sus supersticiones, y lo mesmo sucede de las aduersidades, que en estas materias les vienen, ó trabajos en otras, y por esso procuran con mucho cuidado aplacarlos, sacrificando en su presencia animales, comida, y bebida, y danles gracias por los bienes, que les parece auer receuido, y en estos sacrificios á mas no poder (por no derramar sangre humana) offrescen sangre de gallinas, y animales; y ay algunos, que adelantan tanto esto, que derraman su propria sangre, como antiguamente se solia hazer, picandose las orejas, y otras partes, porque no se eche de ver.

Tampoco estaban olvidados de sus Dioses antiguos, entre los quales veneraban la sierra nevada, que es junto á el volcan: por decir alli estaban y tenian su habitacion sus Dioses Chicomecoatl, la Diosa de los panes; y assi llamaban á la Sierra Tonacatepetl, que quiere decir monte de las mieses, ó mantenimientos.

Tambien veneraban la Sierra nevada, ó Bolcan de Toluca, donde iban muy de ordinario á sacrificar, y á los demas montes altos, donde tenían sus Cues antiguos, sanos y bien tratados: tambien hazian sacrificios en los principales manantiales de aguas, Rios, y lagunas, porque tambien veneraban á el agua, y la invocan, quando hazen sus sementeras, ó las cogen: quando hazen el copal, ó la cal, ó otra cosa, pidiendo alli á sus Dioses socorro, y ayuda, y para todas estas cosas les ayudaba mucho el auer puesto muchos de estos idolos por simientos, y vasas de los pilares de la Iglesia Cathedral, y en otras casas para adornarlas, y lo que se hizo casualmente assi por fortaleza de los edificios, y casas, y por ornato de las calles, que tambien los auia en ellas: tomó de ay el Demonio motivo para mayor engaño de ellos, y para que dixessen, que sus Dioses eran tan fuertes, que los ponian por simientos, y vasas de el templo; y los que estan en los remates de las casas, y por las calles, es para que todo lo conserven: donde idolatraban, y les decian sus invocaciones, como se supo de algunos Indios, que fue Dios servido, se conuirtiessen, y manifestassen esta idolatria, que hazian en estos idolos.

Por todo lo qual pareció por entonces total remedio el de las juntas, y congregaciones de los Pueblos, como se hizo, de que resultaron tan conocidos inconvenientes, ruyna y acabamiento de esta miserable nacion, que era menester vna muy larga historia para referir lo todo, y no haze al caso de lo que se pretende remediar en este manual y solo sirve de agravar mas la malicia del tiempo presente; pues ni aquella diligencia tan sanctamente intentada, ni el picar los idolos de las vasas del templo, ni de las calles, y casas á bastado, para que lo que oy se experimenta, y conoce de semejantes, se evitasse, como se verá en el capitulo siguiente.

5. Ceremonias idolatricas con los muertos y los santos

LAS PARTERAS EN AQUEL TIEMPO tenían en los partos muchas supersticiones; invocando á el fuego, para que ayude á nacer las criaturas. Los medicos, y medicas son los mas perjudiciales, y principales zeladores de estas idolatrias; con los difuntos vssaban muchas supersticiones y ceremonias idolatricas, offresciendole comida, y bebida á el difunto, y poniendole matalotaje para la jornada de la otra vida, y esto suelen hacerlo dentro de la mortaja; y tambien le ponen ropa limpia, y nueva, y á las criaturas, que mueren, les ponian las madres vn canutillo lleno de leche en sus pechos, para que no les faltasse sustento.

Tambien adulteraban la loable costumbre de la Iglesia en la conmemoracion de los fieles difuntos: suelen ellos primero en sus casas hazer la offrenda, y encender candelas; y esto hazen de noche, y tambien en las Iglesias de las vissitas, y varrios, donde no asisten los Ministros, y al amanescer las van á poner despues de muy bien comidos, y bebidos (porque aunque su rito de ellos es offrescer la comida, y bebida a los difuntos, para que la vengan a comer, ellos son los que se la comen) y acontece, que quando se dice la missa de los difuntos, aquel dia no ay candelas, porque ya se án gastado por la mañana.

En las fiestas titulares de sus Sanctos é Iglesias acostumbran la noche antes, que offrescen primero á el fuego lo que se á de comer el dia siguiente, y algunos acostumbran en la Iglesia offrescer á el sancto, cuya fiesta celebran á el modo, que offrescer, y celebran á el fuego, offresciendole comida, y bebida, haziendole la salva á el Sancto á su modo idolatrico, derramando delante del fuego ó de la imagen del Sancto vn poco del pulque, ó del vino; y lo mismo hazen en sus casas delante de la Imagen del Sancto, cuya fiesta celebran.

Tambien quando se juntan los mercaderes cereros, copaleros, y los que acarrean madera del monte, ó piedras de las canteras, los labradores, y caminantes mezclaban en las cosas de su occupacion ceremonias de su idolatria. Tenian personas dedicadas, entre los Ancianos vnos Viejos, para conjurar los aguazeros, graniços, y tempestades, y para que hagan este officio, los reservaban de tributos, y otros seruicios personales, para que fuesen exorsistas de todas estas cosas.

Tambien auia entre estos los que decian la buenaventura, llamabanlos en singular Tetonaltiani, el que tiene por officio decir la buena dicha, y darla á las crizaturas con vna supersticion: con ponerles vna masa de cierta yerba desde la punta de la nariz hasta los cabellos, que caen sobre la frente: y las enfermedades, que padescen las criaturas, las atribuian á aver perdido la buena ventura, que con aquella medicina le restituyen para sanarlas.

Capitulo II

De el estado, que tuvieron los indios en sus idolatrias despues de las congregaciones

1. Afecto y confianza en sus dioses

PIADOSA, Y CALIFICADA ACCION fue la que tuvo la hermosa Rachel quando dexó la casa de su Padre Laban, para irse á la casa de Iacob su Marido, de lleuarle á su Padre los Idolos, que tenia, por quitarle la occasion de idolatrar en ellos, como se cuenta en el Genesis (31), y San Basilio en el principio del Libro de los proverbios lo dice: Praeclara fuit astutia Rochelis Patrem desecidiendo, ab idolatria illum liberantis. Insigne y discreta accion la de Rachel de lleuarse los idolos de su Padre, y burlarlo en esto, para con veras librarlo de la idolatria.

Rachel, dice la glossa interlineal, que quiere decir Ecclesia: que piadosa, y que sanctamente cautelosa procuró esta Iglesia de los Indios, y congregacion de Catholicos esconder, y occultar los idolos de los indios con el medio, que se escogió de las congregaciones de los Pueblos, para que viuiendo á los ojos de los Ministros, y con la continuacion de la doctrina, y predicacion se olvidassen de ellos, y de vssar las supersticiones, que hasta alli auian vssado.

Mas como el daño está en el coraçon, como Laban se fue en busca de los idolos, que le auian hurtado; ellos dexaron los montes, los Cues, y los lugares, que tenian deputados para sus idolatrias, y congregados se truxeron consigo á sus casas, y á sus pueblos, y á las mismas Iglesias sus idolos, y supersticiones, pues aunque vieron tantas diligencias, y que á sus Dioses, en que tenian tanta confiança, se los quebraron, picaron, y quitaron con ignominia de los lugares donde se auian puesto (ó fuesse casualmente, ó malicia de los mismos indios, que fabricaron los templos, y casas, y los pusieron alli de industria para honrarlos) al fin los quitaron: y con ser, que vieron este, no por esso dexaron de buscarlos como án podido, ni desechar de su coraçon Dioses que se dexaron pisar, y quebrar, como ponderó San Chrisostomo sobre el lugar del Genesis: Furatus es Deos meos; O excellentem insipientiam! tales sunt Dij tuj vt quis eos furari queat.

Necedad de marca mayor es llamar Dioses proprios, y tenerlos por tales, auiendose dexado hurtar. Gran ignorancia la de esta desventurada gente no perder el affecto, y la confiança de Dioses de piedra, que se dexaron quebrar, y picar en las Iglesias, en las casas, y en las calles desta Ciudad.

2. Calamidades y esclavitud despues de gozar prosperidad y libertad

SE RECONOCE BIEN como este daño de Idolatria se ha continuado despues de las congregaciones por estos tiempos atras, y que dura hasta ahora, y quando no se vbiera experimentado con tantos casos succedidos, y lo que oy está passando, y succediendo, bien se pudiera rastrear por los grandes trabajos, y calamidades que esta nacion á padescido, y padesce, y avn todo el Reyno (que si bien los Españoles padescerán por peccados proprios) mas tambien entrarán todos á la parte de los castigos, por estar Dios Nuestro Señor muy ofendido con la idolatria de estos naturales, como se colige de los trabajos generales, que se án padescido, y padescen.

Vna y otra pregunta y vna y otra respuesta se verifican en estos miserables indios: pues como consta de las historias antiguas, y refiere el Rdo. Padre Fray Iuan de Torquemada en su Monarchia Indiana: en su gentilidad fue vna nacion muy prospera de bienes, y tan aumentada, que auia millares de millares de Indios, que tenian todo lo necessario para la vida humana, y gozaban de toda prosperidad, y libertad; no embargante, que eran idolatras, y que sacrificaban tanta muchedumbre de sangre humana á sus Dioses (que estos sacrificios de hombres justificaron la guerra que los Españoles les hizieron). Con todo Dios los aguardaba, y prosperaba, y prosperó, y aguardó á que, reciuiessen la luz del Evangelio, y agua del Sancto Baptismo.

Y despues acá emos oido decir á nuestros antepassados las grandes calamidades, y trabajos, que padescieron de hambres, pestilencias, mortandades, y duras servidumbres, y esclavitudes á los Españoles y esto antes de las congregaciones, y despues de ellas, y en nuestros tiempos, que emos experimentado algunas destas calamidades; y trabajos de manera, que quien leiere atentamente la oracion de Ieremias en el capitulo 5º á ojos cerrados la applicará á lo que àn padescido, y padescen estos indios: Haereditas nostra versa est ad alienos: domus nostrae ad extraneos. Pupilli facti sumus absque Patre: Matres nostrae qua si viduae.

Nuestra tierra passó á los Alienigenas, y estrangeros; nuestras casas á los estraños; estamos como pupilos sin Padre, y como hijos de viudas. Aquam nostram pecunia bibimus: ligna nostra pretio comparauimus. Cervicibus nostris minabamur, lassis non dabatur requies. Siendo todo nuestro, compramos el agua que bebemos, y la leña, que gastamos; sufrimos en nuestros cuellos cargas intolerables, sin que se dé aliuio á los rendidos de trabajar; comemos por mano agena. Serui dominati sunt nostri: nont fuit, qui redimeret de. manu eorum. Hasta los viles esclauos se enseñorearon de nuestras acciones, sin aver quien volviesse por nosotros. In animabus nostris afferebamus panen nobis. Rendiamos la vida por comer. Pellis nostra, quassi clibanus, exusta est a facie tempestatum famis. Las pieles se nos án abrasado y quemado, y tostado, como estuvieramos en vn horno de fuego con las inclemencias del Cielo, que padescemos por redimir la vexación de la hambre.

Todas estas calamidades, y trabajos àn padescido, y padescen estos miserables indios con la sujecion, y siruidumbre, que tienen á los Españoles como lo àn experimentado, y experimentan cada dia los Ministros de doctrina: pues las hambres, y calamidades que àn padescido, y padescen muchos años à, y muchos continuados vnos tras otros, que les obliga a salir de sus casas, y tierras á otras muy distantes á buscar, que comer, y muchos, principalmente mugeres, y niños se suelen sustentar con raizes de yerbas, de que se les siguen luego grandes pestilencias, y mortandades, que se àn assolado Pueblos enteros, y si bien en años atras à auido muchas destas calamidades, y las vbo el año de 1630 y 31 que fue el siguiente á la inundacion general desta Ciudad; despues el año de 32 y 33 fue de manera lo que apretó este trabajo, que fue necessario, que para que escapasen, y se librasen los pocos indios, que quedaron, aquel Vigilantissimo Pastor desta sancta Iglesia el Illmo. Señor Don Francisco Manso y Zuñiga, que entonces era su Arçobispo: pusiesse hospitales, y casas deputadas, donde con el cuydado de los Sacerdotes, y Curas de las Parrochias, teniendole de que se medicinassen, curassen, y comiessen, se libraron muchos de la muerte.

Y á imitacion de este Sancto Pastor todos los Ministros de doctrinas foraneos assi seculares como regulares cuydaron de los enfermos de sus doctrinas; y muchos á sonido de campana repartian á medio dia comida para los enfermos, y lo mismo á las oraciones para la cena: y sucedió en muchos Pueblos, que ni avn los niños que solian venir por comida para sus Padres enfermos, quedaron libres de enfermedad, y contagio, y era necessario, que los Ministros con sus sirvientes, la llevassen.

Todos estos trabajos àn padescido, y padescen siempre estos Indios indistinctamente ya en vna Provincia, ya en otra, y no tiene que ver, ni tiene comparacion lo razonado por la lastima, y sentimiento, que todo esto causaba, y causa la vista de ojos, y experiencia ni la relacion por mucho, que se pondere.

Y todo viene de sus idolatrias, y porque vssan de sus supersticiones, porque aunque antes eran idolatras, idolatraban en tierras profanas, y ahora las vssan en tierra sancta, y que ya está dedicada á Dios, y consagrada con el culto diuino, y predicacion del Sancto Evangelio; y assi les embia Dios Nuestro Señor como á los Babilonios, que idolatraban en las tierras Sanctas de Samaria, los leones fieros de las hambres, y pestilencias, que los consuman, y acaben, y como á los hijos de Israel (que idolatraron tambien la dura servidumbre de los Babilonios) les embia Dios los trabajos que padescen con la seruidumbre, que tienen, que no ay duda, sino que son justos juizios de Dios Nuestro Señor, porque qué otra cosa puede ser, sino el no darse de veras á Dios, y dexar sus supersticiones?; pues fuera de lo que padescen assi en hambres, pestilencias, mortandades, y servidumbres, ay vna circunstancia, que dificvlta el remedio de esto, y es que siendo assi, que es vna nacion tan vtil á la vida política desta Monarchia de España, y que de ella depende su conservacion, porque todos viven eslabonados con el trabajo destos indios, y todos los àn menester, porque en el corriente de el tiempo presente, no ay cosa, que se pueda obrar sin ellos, ni las minas, ni las mieses, ni las fabricas, de los edificios, porque son la sangre del cuerpo mistico de la Monarchia: pensando todos cómo se remediarán sus trabajos, sus enfermedades, y servidumbres, no se intenta cosa de remedio, que no les sea nociva.

Prophecia de el Sancto, y Venerable Padre Fray Domingo de Vetanços del orden de Sancto Domingo, que dixo, que todo quanto se intentasse en su favor, auia de ser en contra, y la experiencia nos lo enseña, y á cada passo, se verá, que muchas cosas, que se executan, que parece, que son en su favor, si les aprouecha en lo temporal, les son nocivas en lo espiritual, y á el libre exercicio de la doctrina.

Y á esto se llega la poca feé, que ellos tienen con nuestras medicinas y no querer vssar de ellas por vssar las de sus iniquos, y sacrilegos medicos, que no solo no los pueden curar en el cuerpo; mas de hecho los matan, y el alma, que es lo mas, y de mas importancia, y por esso los castiga Dios Nuestro Señor, con que se conoce, que no cessando con trabajos, que ellos padescen, sino que se van continuando, es por continuar en sus supersticiones idolatricas. como lo manifiestan los casos succedidos en diferentes tiempos hasta el presente.

3. Se descubre una gran complicidad de idolatras

DESPUES DE LAS CONGREGACIONES, que duraron casi hasta el año de 1603, por el año de 1604 (ó) 605, como esta mala yerba de la idolatria estaba tan assemillada en los coraçones de los Indios, començó otra vez á brotar, ó, por mejor decir, á conocerse por todo el marquesado, y donde se procuró començar á arrancarla, y apartarla como mala semilla, ó sizaña, para que no sufocara el trigo de muchos indios, é indias devotas (que auia muchos, y muchas), fue en el Pueblo de Çumpahuacan deste Arçobispado, donde actualmente era Beneficiado de los mas antiguos de aquel tiempo el Licenciado Don Pedro Ponze de Leon, Hombre docto en sancta Theologia, y Noble de los conocidos deste Reyno: y lo que mas es, que era hombre de conocida virtud, gran lengua Mexicana, y gran Predicador en ella, que assi por su predicacion como por la enseñança, que azia á aquellos indios (que aunque tan retirados, eran de los meros Mexicanos, y de los Principales indios de esta Ciudad, cabeza de su Imperio) no fue possible el dissimularse entre ellos los Maestros, que auia de las Ceremonias idolatricas; Medicos, que curaban, y Maestros que enseñaban á idolatrar, y muchos, que se apestaban con el contagio del Marquesado por su cercania.

Allí pues le costó á este Sancto Ministro mucho trabajo, y predicacion el enseñarlos, y obligarlos á dexar sus errores, condenando en particular por malo lo que cada vno entendía, que era bueno, o porque assi lo auia heredado en tradicion de sus antepasados, ó se lo auian enseñado los Dogmatistas, idolatras, que se auian leuantado de nuevo.

Y segun el mismo Licenciado Don Pedro Ponze de Leon me comunicó á voca con occasion de tragineros auian salido de algunos Pueblos del Marquesado estos Maestros por toda esta tierra, y por el Valle de Toluca, á infestarla, y á refrescar la memoria de todos para que ni se oluidassen de sus dioses, ni de las ceremonias conque los auian de honrrar, y consultar en sus trabajos, y necessidades: y como tan zeloso Ministro de la honra de Dios, y que reconoció lo que importaba atajar alli el cancer, no se fió de si mismo, ni le pareció, que su trabajo solo era bastante, y llevó a Çumpahuacan á el Padre Iuan de Tobar, y Antonio de el Rincon de la Compañia de Iesus, que eran vnos Pablos en predicar, y enseñar las gentes destas Indias; y auiendo castigado á muchos, y enseñado á otros, el Demonio le movió por medio de los mismos indios capitulos, y persecuciones, que no solo, por la misericordia de Dios, no le desdoraron; pero acrysolaron mas su virtud, y exercitaron su passiencia, porque la tenia mucha, acompañada de mucha mansedumbre: y todo esto lo experimenté yo, porque fuí vezino, de su Beneficio en el primero que tube, de Tenantzingo, y lo demas, de lo que auia obrado en estas materias, se lo oi á voca; y por esso me atrevo á escreuirlo, y porque en ello se funda, lo que despues sucedió: que como sus indios estavan tan bien doctrinados, y enseñados, y tan aduertidos en estas materias assi por lo que alli se hauia castigado, como por lo que allí se auia predicado, y la comunicacion destos indios en el Valle, de Toluca, y sus contornos era grande, y muy continua.

Vn indio de Çumpahuacan descubrió el año de 1610, vna gran complicidad de idolatras en el Pueblo de Teutenango del Valle, San Matheo Texcaliacac, Xalatlaco, y Calimaya, y auiendose dado cuenta á el Illmo. Señor Don Fray Garcia Guerra, Arçobispo de este Arçobispado de gloriosa memoria: embió comission á el dicho Licenciado Don Pedro Ponce de Leon para las averiguaciones de los culpados, y para castigarlos, y para inquirir, y descubrir semejantes delitos, y porque allí corre la lengua otomi, y Mataltzinga: fue nombrado en su compañia por Iuez el Licenciado Diego Gutierrez de Vocanegra Beneficiado de Xalatlaco, y de los mas antiguos de aquel tiempo, no menos eminente Predicador en lengua, y gran Ministro de la Lengua Mataltzinca, Hombre docto en Theologia, y de lo mas Calificado deste Reyno: y sobre todo hombre de conocida virtud, y sancta vida, y muy continuo en predicar, y enseñar á sus feligrezes: y començando á desembolver fardo de tan mala ropa, y que era tan de contravando de la ley Euangelica, y tan perniciosa que iva apestando toda aquella comarca, y vezindad, hallaron no todo lo que auia de daño; sino algunas cosas, que bastaron para conocerlo, y procurar remediarlo con el castigo exemplar de algunos delinquentes.

4. Ceremonias supersticiosas con el fuego

ENCONTROSE POR CONFESSIONES de algunos delinquentes, que auia en algunos Pueblos de el Valle algunos viejos, que tenian por officio el sacar el fuego nuevo, que era segun estoy informado, que este tal Ministro del Demonio, ó sacaba el fuego con vnos palillos, ó lo traian de la vezindad con los poquietes y alli le offrescian vnos tamalillos de Zoales, que es vna semilla de Bledos, los quales ofrescian al fuego, echandolos por las quatro partes de la casa, y por declaracion de vn indio de Çumpahuacan (de donde se tuvo noticia, y originó esta complicidad) se supo, como el año de 1609, por el mes de Octubre vn indio del Pueblo de Çumpahuacan auia ido á cuidar y coger las milpas del Pueblo de San Matheo Texcaliacac y posando en casa de vn mulato, que vivia en el dicho Pueblo, viudo, que lo vinieron á llamar dos vezes de vna casa con gran instancia, y al fin por las importunaciones, que le hizieron, fue; y que fueron juntos á vna casa de vn indio, que vivia alli, y luego que llegaron, embiaron con gran cuidado, y muchos mensajeros á buscar vn indio viejo, el qual vino, y lo reciuieron los caseros con mucha reverencia y cortecias, diciendole, que temian no le vbiessen enfadado, ó cansado, y que lo hizieron sentar, y en el fogon de la casa estaba ya el fuego muy bien encendido, y le trujeron vn tecomate lleno de pulque, y auiendolo tenido muy gran rato delante del fuego con vnas ojas de maiz lo iva echando, dentro del fuego, y á el rededor del fogon, y luego tomó del pulque, y lo derramó delante del fuego diciendo ciertas palabras, que rezaba, que era esta la salva, que le hazian, y echando la bendicion á el tecomate de pulque se lo bebió; y luego dió prisa á que truxessen la comida, y bebida, y luego truxeron cosa de seis ó siete cantaros de pulque, y tamales en sus sestos, y el viejo puso estos cantaros en ringlera delante del fuego con los sestos de tamales y luego hizo traer vnas cadenas de rosas, y, de trebol, y las puso á los cuellos de los cantaros, y otras cadenas pequeñitas sobre las bocas de los cantaros, que seruian de coronas, y auiendo estado alli vn gran rato, lo quitaron todo, y lo repartieron, para que todos comiessen, y bebiessen.

Otros añaden á esta ceremonia el poner los atabales, ó teponaztli en el suelo delante del fuego como sus instrumentos musicos, y luego le cantan vnas palabras mexicanas, que quieren dezir:«Rosa resplandeciente, y que da luz, regozijese, y alegrese mi coraçon delante de Dios». Sin declarar, qué Dios; pero bien se dexa entender, que será el fuego, pues hablan de el.

Lo mismo hazen con el pulque, nuevo, que sacan del maguey nuevo, dandole la xicara, ó vaso lleno de pulque á el Viejo Maestro de Ceremonia idolatrica, y se la offrescen á el fuego, y con vnas ojas de mazorca de maiz echan vnas gotas del pulque, y en las quatro partes del fuego, y luego lo que queda se lo bebe, y pide la offrenda, que son vnos cantaros de pulque, tamales, y gallinas guisadas, y les pone á los cantaros las rosas, ó cadenas de trebol, y sus cadenitas, que sirven de coronas; y algunos poquietes entre los cantaros: y estando alli la offrenda vn gran rato, luego la quitan, y se reparte, para que se la coman, y se la beban, y quando el Viejo ó Ministro desta idolatria se bebe el pulque, primero se offresce, y dice ciertas palabras entredientes, que no se entienden, que puede ser, que sean las que cantan todos á el son de los atabales, y teponaztli, arriba referidas.

La misma ceremonia hazen para estrenar la casa nueva; pues sacan fuego nuevo, y offrescen pulque á el fuego, y los cantaros con rosas; y demas añaden, que las gallinas, que àn de comer las desuellan, y echan de la sangre en el fuego, y con ella vntan las piedras de las quatro partes de la casa. Los dueños de la casa echan vna gallina á el fuego, ó mas, y todo para emborracharse, y añadir peccados á peccados.

Las parteras tienen tambien sus ceremonias con el fuego: pues antes que nasca la criatura, hazen junto á el fuego vna cama de pajas, y sobre ellas pare la preñada, y no la mudan de alli hasta el quarto dia, que vuelve la partera y passa la criatura por el fuego, que es Ceremonia de Tlecuixtliliztli, que quiere decir, que la passan por el fuego, que es el Baptismo, y luego le lavan la cabeza, y esto quatro vezes, y mientras esto se haze, se muda de alli la parida, y sacan los petates, y pajas, sobre que pario, y se muda á otra parte; y en aquel lugar se pone la comida, y bebida, y de ella le dà á el fuego de comer, y beber, echandole de la comida, y roziandole con el pulque, y si la criatura es hija, le trae los malacates, é instrumentos de tejer, para que salga gran ilandera, ó texedora, y otras cosas que diré despues.

5. Conjuros contra nubes y tempestades

AUERIGUARONSE TODAS ESTAS COSAS, de muchos indios de aquellos Pueblos de San Matheo, Xalatlaco, Tenango, y sus sujetos; y mas se aueriguó: las supersticiones, y hechizerias, que tenian en auyentar los nublados, de quienes temian daño de granizo á las mieses; y en estos Pueblos auia hasta número de dies de estos conjuradores, á quienes pagaban los indios medios reales, ó reales, pulque, ó otras cosas, para que con sus conjuros estorbassen los daños de los temporales, y tempestades, y auia indios deputados, para que recogiessen las derramas para estos tales conjuradores: y sucedió, como se aueriguó por declaracion de vn indio, que llegó otro (destos, que recogian estas pagas) y le dixo, que pues tenia sementeras diesse á real para siete indios, que eran eminentes conjuradores, que no tenían iguales, y le contó, que en vna occasion se avian juntado estos siete á echar vn granizo, que estaba en el Pueblo de San Matheo de parte de el oriente asia la Iglesia, y que vno de ellos se quiso adelantar á los otros para conjurarlo, y se dió tan mala maña, que lo echó de essotra parte de la Iglesia asia el ponente, y que auia hecho mucho daño, y que los demas se voluieron contra el, como contra vn mal Ministro, y lo prendieron por tal, y porque no auia sabido, siendo tan presumido, su officio.

Y aunque á este tal indio le contaron este succeso, el que recogia la paga de los tales conjuradores dixo, no le auia dado cosa alguna, y de vn español mayordomo de vna de aquellas haziendas, que estan por allí del conde de Sanctiago, declaró, que tambien le auian pedido paga para estos, y para otros de este officio, y que les avia respondido, que, si otro español, que tambien era Mayordomo la diesse, el la daria, y que aquel dia que el auian pedido la paga, auia caido vn granizo tan grande, que le auia echado á perder toda su sementera, y el tal Español con el sentimiento de lo sucedido en su sementera, le dixo malas palabras, y riñó con vn indio, de quien tenia noticia, y sospecha era deste officio, porque se auia descuidado tanto en auyentar el granizo; á que le respondió, que ni él, ni otros deste officio se atreuian a vssarlo, porque el Señor Arçobispo, que entonces lo era el Illmo. Sr. Don Fray Garcia Guerra de gloriosa memoria, auia castigado á los tales conjuradores en Tenango; y que por esta causa, y el miedo que tenían todos, no se atreuian á hazer los conjuros, que acostumbraban.

De que se puede sacar quan prouechoso seria perseguir los que tales, ó semejantes casos, y delitos cometen; y como el miedo del castigo les dispondria la enmienda. Y aunque auia muchos de este officio no todos tenían vn mismo modo de conjurar, sino muy distintos: si bien el pacto con el Demonio, en cuya virtud esto se hazia, y haze el dia de oy, es igual en todos: porque vnos conjuraban con las mismas palabras del Manual Romano, que tiene para estos effectos, y concluian su conjuro con soplos á vnas, y otras partes, y mouimientos de cabeza, que parecian locos con toda fuerça, y violencia, para que con aquellas acciones se apartassen los nublados, y tempestades á vnas, y otras partes.

Otro conjuraba con vna culebra viva rebuelta en vn palo, y esgremia con ella asia la parte de los nublados, y tempestades con soplos, y acciones de cabeza, y palabras, que nunca se podian entender, ni se pudo aueriguar mas de que lo vian en lo exterior de las acciones. Otro conjuraba los nublados, y tempestades con las mismas acciones, y soplos á vnas partes, y á otras, y lo que decia eran estas palabras: «A vosotros los Señores Ahuaque, y Tlaloque, que quiere decir: «Truenos y Relampagos: ya comienço á desterraros, para que os aparteis vnos á vna parte, y otros á otra».

Y esto decia santiguandose, y soplandolos con la voca, y haziendo bueltas con la cabeza de Norte á Sur, para que con la violencia del soplo, que daba, se esparciessen. Otro espantaba, y auyentaba las nubes, y tempestades diciendo las palabras, que siguen: «Señor, y Dios mío, ayudadme, porque con prisa, y apresuradamente viene el agua, y las nubes, con lo qual se dañarán las mieses, que son criadas por nuestra ordenacion. Amada Madre mía, Reyna y Madre de Dios, Sancta Maria ayudame, sed mi intersessora, porque ay muchas cosas, que son hechuras vuestras, que se pierden,» y luego decia: «Sanctiago el moço, ayudadme, varon fuerte, vencedor, y hombre valeroso, valedme, y ayudadme, que se perderan las obras, y hechuras de Dios todopoderoso».

Y santiguandose decia: «En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Spiritu Sancto. Amen» y soplando á vn cabo, y á otro se ivan las nubes, y daba á Dios gracias de auerlas auyentado. Desta manera vssaban, y vssan oy, si hay algunos deste officio, estos conjuros, mezclando las cosas diuinas, y ceremonias de la Iglesia con sus supersticiones. Y esto se verifica con vna pintura de vn Idolo, que se halló en el oratorio de vno destos conjuradores, cuya pintura original pondré luego, y en relacion es como aqui referiré.

Es vn idolo formado de la mitad de vn aguila, y la mitad de un Tigre: la figura del aguila á la mano derecha, y la del Tigre á la isquierda, en medio del pecho de ambos la figura del SSmo. Sacramento, encima vna cruz con su vanderilla á el modo de la de S. Iuan Baptista, en la parte inferior en medio de las piernas del aguila, y del Tigre vn carnero pendiente al modo, que se pinta vn tuson, la pierna, y pie del aguila estribaba sobre vnas piedras, y la del Tigre sobre vn libro, que por la interpretacion de la invocacion, son las horas de Ntra. Sra. La mano del Tigre tenia vna acha, y vnos como cordeles en ella.

Era hecha esta figura el año de 1587, con vna invocacion á el pie en lengua mexicana, que traducida con authoridad de los Iuezes destas causas los Licenciados D. Pº Ponze de Leon, y Diego Gutierrez de Vocanegra, por el Licdo. Gaspar de Prabes gran lengua Mexicana, y Ministro antiguo, y que fue Beneficiado del partido de S. Matheo Texcaliacac; es como se sigue:

«Aquí se contiene y refiere lo que debe hazer, y creer el verdadero Christiano, para que obedesca, y entienda las palabras de Iesu Christo, y la intercession de la Virgen su bendita Madre; que son los que llaman Tigres, y Aguilas plebeyos, y la gente inferior, y comun, y los debilitados pobres tullidos, y los que se occupan en el campo, y en los montes; para que merescamos interceda por nosotros la Bienaventurada Virgen, y Madre de Dios, que está en los cielos á su bendito Hijo Iesu Christo, para que nos admita á su sancta gloria, los que siempre nos acordamos de las horas de Nuestra señora, que son las oraciones, psalmos, y Antiphonas, y todo lo que se contiene en las horas».

Esta es la pintura del idolo, que prometí poner; y las Palabras Mexicanas, que á el pie del se hallaron escritas, son las que inmediatamente se siguen: Nican motenchuan inelli Xpino iquipovazinquicaquiz itox yni tlazonatzin in Santa Maria ynitlatlauhtulloca yeihuanti in motenehuan inquuhtli ynocellotl ymacehualti ima tlapal incuitlapilli, inhuallatzitzin ymotollinia ymacehualti intracatlanemi huelquinopilhuizque intechtzinco inlomahuiz tlazonantzin ylnihuicac to huey toticuiyo cihuapilli, y Santa Maria totepatlatocatzin, y nieto pampa quimotlatlalla uh tilliz ynitlacoconezin in Jus Xpo. ynectech monaquilliz ynitlatoca cpatzinco ynto yn dios ynaque ymohcipa quilnamiticmi ini horas yntonatzin ynin tlatlautiloca y nilnamicoca ynitenc huloca oioyoa? Psalmos atia ynizquitlamantli y cuilliuhtoc.

Esta figura de atras en quanto á el hecha y cordel corresponde á la Fiesta de los casados, como veremos en el cap. 10 p. 3.

Estas invocaciones, y la figura de este idolo tiene mucho fundamento sobre la fabula de el Sol, que despues referiré, y desta manera mezclan las cosas diuinas, y de nuestra sagrada Religion con los abusos, y torpezas de sus idolatrias, teniendo por cierto, que vno y otro se puede vssar, y vno, y otro es necessario.

6. Medicos adivinos y pronosticos

DEMAS DE TODAS ESTAS SUPERSTICIONES, y embustes se hallaron muchos Medicos embusteros que adivinaban las enfermedades de los dolientes, y oy en dia se vsa esto tanto, que es lo principal de su daño, y lo mas principal, que pide remedio, como despues dire con toda latitud, para el conocimiento deste genero de gente. De uno solo en particular se halló en esta occasion, que no solo era curandero; mas se convertía en Perro: porque estando vn indio enfermo, su muger, que le assistia, vio, que entraba vn Perro blanco, que desconoció, porque no era de los que tenia en su casa, y le dió con vn palo, y lo echó del aposento, y saliendo encontró con un indio Medico que le dixo: que porque lo maltrataba, si venia á curar á su marido, la qual le respondió, que venia en figura de Perro á matarselo, y no á curarlo, y el le dixo: se le debia de aver antojado, que auia visto Perro, y entró, y lo curó, y sanó del mal, que tenia, el enfermo.

En todo tienen estos miserables mil tropeçaderos, assi con los viuos, como con los muertos, y con estos son muy graues, porque tienen muchas supersticiones, y en esta complicidad, se aueriguó, auer amortajado á algunos con ropas nuevas, y ponerles entre la mortaja, y debajo de los braços comida de tortillas, y jarros con agua, y los instrumentos de trabajar; á las mugeres los de texer, y á los hombres achas, coas, ó, otras cosas, conforme á el exercicio, que tuvieron, y desto ay el dia de oy mucho daño, como lo experimenté siendo Beneficiado de Xalatlaco, y despues acá muy poco tiempo á, acostumbran en muriendo el enfermo, ó, enferma por mano de indios viejos (como se aueriguó en esta complicidad) lleuar el cuerpo junto á el fogon, que de ordinario rnueren ellos allí, y lo tienen mientras se dispone la comida, y bebida, que tambien la ponen allí, y offrescen á el fuego, y despues quitan el difunto, y lo ponen, donde á de estar para sacarlo á enterrar, y los cantores se comen la ofrenda, y se la beben, y dicen, que es como si el difunto la comiesse, y la bebiesse; y á el octavo dia ponen otra comida, y bebida en la parte, y lugar, donde estuvo el Cuerpo, para sacarlo á enterrar, y se la comen y beben los Cantores, y dicen assimismo, es como si el difunto la comiesse, y bebiesse, y destas supersticiones ay muchas en todas partes, y diferentes conforme á la costumbre de sus pueblos.

No faltó en esta complicidad la noticia, que se tuvo de las idolatrias, y sacrificios, y supersticiones, que todos los indios de toda aquella comarca, y Valle de Toluca hazian con la sierra nevada de Calimaya. Esta sierra es muy encumbrada, que de muchas leguas se diuisa, y en su remate está vna placa, donde está vna laguna, donde los indios antiguamente idolatraban, y donde les quedó la memoria de sus idolatrias, y aunque el dia de oy ay algunas cruzes; es la capa de Dios, para obrar en las demas cosas: ay en este llano, ó placa algunos generos de rosas, que oy en dia les sirven á los indios de aquella comarca de Pronosticos de sus sementeras: pues en la falta destas rosas, ó en la abundancia de ellas pronostican el año malo, ó bueno, que tendrán, y aunque esto pudiera ser naturalmente: mas, por la parte donde se hallan, y por la deidad, que siempre án dado á aquella laguna, se hazen sospechosos sus pronosticos.

Allí, dixo, y declaró uno de los reos desta complicidad, que auia subido vno de aquellos años cercanos al de seiscientos, y dies (1610); que Domingo de Ramos de aquel año auia subido á la sierra nevada de Calimaya, y que auia visto mucha cantidad de indios de los de Toluca, y sus contornos, y otros de otros pueblos, y que estos todos con trompetas, y chirimias iban con muchos cantaros á traer agua de la laguna, y le dixeron, que era aquella agua para bendecirla, y darla á los enfermos, y que assimismo vido llevar tres redes de pescar, con que sacaban copale entrando en la laguna, y que el auia lleuado vna andela, y con vn poquiete, que llevó encendido, la encendió, y puso a vna cruz de las que alli auia, y segun tengo noticia de personas que àn subido á esta sierra, se hallan al rededor, y contorno de la laguna señales de candelas, braseros, y cantidad de copale, que ofrescen á la deidad, que piensan, tiene aquella laguna, segun sus ritos, antiguos.

Y para que se vea, que no los tenian olvidados, sino muy en su coraçon: quando estaban haziendo estas diligencias, para castigar estos delitos, vn indio maestro de estas idolatrias del pueblo de Teutenango en vno de aquellos años cercanos á estas averiguaciones, subió vna Semana Santa de aquel año á la sierra nevada, que sin duda debia de aver ido por el agua, que acostumbraban, ó fué de intento á traer vn idolillo de los de aquel puesto, para hazer la mas insolente iniquidad, que jamas se á visto, y auiendolo mostrado Martes, y Miercoles Sancto, les dixo á muchos de los de el pueblo, que el Iuebes Sancto lo auía de poner en el arca del Sanctissimo Sacramento, y que no lo adorassen, sino á el idolo; y auiendo tenido maña para entrarlo con vnos rosarios, que suelen los indios dar á el Ministro, para que esten con el Sanctissimo Sacramento por su deuocion: entró pues el ídolo.

Y assi como el sacerdote cerró la puerta del arca, su divina Magestad, que no sufrió la insolencia de los Philisteos poniendo, el arca del testamento junto al idolo Dagon; siendo solo figura de su sanctissima humanidad vnida á su diuinidad. No sufrió, que el demonio figurado en aquel idolo estuviesse en compañia de lo figurado en el arca, que es su Sanctissima humanidad, y diuinidad sacramentada como está en los cielos, y en la conmemoracion de su sagrada muerte y passion y sepultura: á el mismo punto començo la Yglesia á estremecerse, y temblar tanto, que obligó á los que estaban dentro de la Yglesia, á que saliessen algunos fuera con el temor de el temblor, porque no se cayesse algun pedazo de la Yglesia, y viendo, que fuera, y en el cimenterio no temblaba, volvieron á entrar, y se reconoscia solo en la Yglesia era el temblor, y esto duró por espacio de muy gran parte de hora, y cayó vna biga del techo, de manera que milagrosamente se detuvo, y suspendió para que no cayesse á plomo (porque matara mucha gente) y solo lastimó vna pierna á vn indio; y viendo esto algunos de los que sabian, que avian entrado el idolo en el arca del Sanctissimo Sacramento, se atemoriçaron de manera, que algunos de los que lo sabian, lo rebelaron; y abriendo la vrna hallaron el idolillo de piedra entre los Rosarios, y con esto cessó el temblor de la Yglesia.

Y aunque yo auia oydo este caso y sucesso á differentes personas, me lo refirió el Licenciado Fernando Ortiz de Baldivia, Beneficiado, que actualmente era de aquel Beneficio Ministro antiguo, y que lo auia sido de otros partidos, hombre muy Venerable, y gran Ministro, y de todo credito, y satisfaccion; y á quien los Ministros moços de aquel tiempo vezinos de su Beneficio venerabamos con todo respecto. Estas cosas, y otras succedieron en aquel tiempo por aquella comarca, que no las refiero porque esto basta para por ellas regular otros sucessos, y saber el estado, que tenian las idolatrias despues de las congregaciones.