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Edicion 2017

Edición Web Limitada

Autora: Doralicia Carmona Dávila

© Derechos Reservados
ISBN 970-95193

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1555 Descripción de la Fundación de Puebla

 

Memoriales de Motolinía

"DE CUÁNDO Y CÓMO Y POR QUIÉN SE FUNDÓ LA CIUDAD DE LOS ÁNGELES, Y CÓMO NO LE FALTA NADA DE LO QUE REQUIERE UNA CIUDAD PARA SER PERFECTA, ASÍ MONTES, PASTOS, AGUAS, PEDRERAS, COMO TODO LO DE MAS".

Ciudad de los Angeles no hay quien crea haber otra sino la del cielo. Aquella está edificada como ciudad en las alturas, que es madre nuestra, a la cual deseamos ir, y puestos en este valle de lágrimas, la buscamos con gemidos innumerables, porque hasta vernos en ella, siempre está nuestro corazón inquieto y desasosegado. Qué tal sea esa ciudad, ya está escrito, porque la vio y la contempló San Juan Evangelista en los capítulos 21 e 22 del Apocalipsis.

Otra nuevamente fundada, e por nombre llamada Ciudad de los Angeles, es en la Nueva España, tierra de Anáhuac. A do en otro tiempo era morada de los demonios, ciudad de Satanás, habitación de enemigos, ya hay en ella ciudad de los Angeles. Esta edificó el audiencia echancillería real que en la ciudad de México y en esta Nueva España. reside por S. M., siendo presidente el señor Obispo don Sebastián Ramírez de Fuenleal, e oidores el licenciado Juan de Salmerón, y el liCenciado Alonso Maldonado, y el licenciado Francisco Ceynos, y el licenciado Vasco de Quiroga. Edificóse este pueblo a instancia y ruegos de frailes menores, que suplicaron a estos señores quisiesen hacer un pueblo de españoles que se diesen a cultivar la tierra y hacer labranzas y heredades al modo de España, pues en la tierra había muy gran dispusición y aparejo, y no que todos estuviesen esperando repartimientos de indios, y que se comenzarían pueblos, en los cuales se recogerían muchos cristianos que al presente andaban ociosos e vagabundos, e darían ejemplo a los naturales de cristiandad y de trabajar al modo de España, e que teniendo heredades tomarían amor a la patria, y temían voluntad de permanecer en ella los que antes andaban por disfrutarla y volverse a España, y que de este principio sucedería muchos bienes, etc.

Determinando que el pueblo se hiciese, fueron buscados y mirados muchos sitios, y el que más partes de bondad tuvo, como adelante parecerá, es a do la ciudad ahora está edificada, por lo cual le podrán decir: Tu autem vocaberis quaesitx civitas; esta ciudad escogida e sitio señalado entre muchos por el mejor.

Fue edificada la ciudad de los Angeles en el año de mil y quinientos y treinta, en las ochavas de Pascua de Flores, a diez y seis días del mes de abril, y día del bienaventurado Santo Toribio, uno de los gloriosos santos de nuestra España, obispo que fue de la ciudad de Astorga, el cual edificó la iglesia de San Salvador de Oviedo, en la cual puso muchas reliquias que él mismo trajo de Jerusalem. Este día vinieron los que habían de ser nuevos habitadores de aquel nuevo pueblo, ca todos estaban cerca, porque la pascua habían tenido por los monasterios cercanos al sitio, e por mandado de la audiencia real fueron aquel día y su vigilia ayuntados muchos indios de las provincias y pueblos comarcanos, y ellos venían bien de Pascua de Flores. Cada pueblo trabajaba de lo hacer mejor y dar ayuda a los cristianos: los de un pueblo venían juntos por su camino con toda su gente cargada de los materiales que eran menester para luego hacer sus casas de paja; vinieron de Tlaxcallan sobre siete u ocho mil indios, y poco menos de Vejocinco y Celpan, y lo mismo de Tepeyacac e Cholola: traían algunas latas o ataduras o cordeles, y mucha paja de casas, y el monte que no está muy lejos para toda la madera. Entraban los indios cantando en (con) sus banderas, y tañendo campanas y atabales, y otros con danzas de muchachos y con muchos bailes, que ya parecía que desterrando a los demonios, llamaban a los ángeles, cuyo pueblo iban a principiar.

Este día que dije, dicha misa, que fue la primera que allí se dijo, ya traían sacada y hecha la traza del pueblo por un cantero vecino que allí se halló. No tardaron mucho los indios en limpiar el sitio, y echados los cordeles, repartieron luego, al presente paréceme que cerca de cuarenta solares a cuarenta pobladores: que en la verdad, aunque me hallé presente, no me recuerdo cuantos fueron los que este pueblo principiaron.

Luego aquel día levantaron los indios e hicieron casas para todos los moradores, y acabáronlas en aquella semana, y no eran tan pobres casas, que no tenían competentes aposentos. Era, esto en principio de las aguas, y llovía mucho aquel año, y como aún no estaba el pueblo trillado ni hechas acequias para las aguas, andaba el agua por todas las casas, tanto que burlaban algunos del sitio y de la población, como sea un arenal seco, y ha poco de cima, y a poco más de un palmo tiene un barro fuerte, y luego la tosca, y desque por sus calles dieron pasada al agua, aunque llueva el mayor aguacero del mundo, dende a dos Credos queda toda la ciudad tan limpia como una taza, en toda ella no hay un palmo de lodo entonces y aun ha estado esta ciudad desfavorecida y estuvo para se despoblar, y ahora es la mejor cosa de toda la Nueva España, después de México, y desque S. M. fue informado y supo qué cosa era, hízola ciudad y diole previlegios reales.