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Edicion 2017

Edición Web Limitada

Autora: Doralicia Carmona Dávila

© Derechos Reservados
ISBN 970-95193

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1519 Carta a los náufragos de Hernán Cortés y relación de Jerónimo de Aguilar.

Marzo de1519

 

"Nobles señores: Yo partí de Cuba con once navíos de armada y con quinientos y cincuenta españoles, y llegué aquí a Acuzarnil, de donde os escribo esta carta. Los desta isla me han certificado que hay en esa tierra cinco o seis hombres barbudos y en todo a nosotros muy semejables. No me saben dar ni decir otras señas; mas por estas conjeturo y tengo por cierto que sois españoles. Yo y estos hidalgos que conmigo vienen a descubrir y poblar estas tierras, os rogamos mucho que dentro de seis días que recibiéredes esta, os vengáis para nosotros, sin poner otra dilación ni excusa. Si viniéredes todos, conosceremos y gratificaremos la buena obra que de vosotros recibirá esta armada. Un bergantín envío para en que vengáis, y dos naos para seguridad.- Fernando Cortés."

Francisco López de Gómara, Historia de la conquista de México, estudio preliminar de Juan Miralles Ostos, Editorial Porrúa. Sepan Cuántos núm. 566, México 1988. P.22.

"Señores y hermanos: Aquí en Cozumel he sabido que estáis en poder de un cacique detenidos, y os pido por merced que luego os vengáis aquí en Cozumel, que para ello envío un navío con soldados, si los hubiereis menester, y rescate para dar a esos indios con quien estáis, y lleva el navío ocho días de plazo para os aguardar. Veníos con toda brevedad; de mí seréis bien mirados y aprovechados. Yo quedo aquí en esta isla con quinientos soldados y once navíos; en ellos voy, mediante Dios, la vía de un pueblo que se dice Tabasco o Potonchán, etc."

Díaz del Castillo, Bernal. Historia verdadera de la conquista de la Nueva España, Editorial Patria, México, 1983, cap. xxvii, p. 64.

 

Relación de Jerónimo de Aguilar ante Hernán Cortés

"Señor, yo me llamo Jerónimo de Aguilar, y soy de Écija, y perdime desta manera: Que estando en la guerra del Darien, y en las pasiones y desventuras de Diego de Nicuesa y Vasco Núñez Balboa, acompañé a Valdivia, que vino en una pequeña carabela a Santo Domingo, a dar cuenta de lo que allí pasaba al Almirante y Gobernador, y por gente y vitualla, ya traer veinte mil ducados del Rey, el año de 1511; y ya que llegamos a Jamaica se perdió la carabela en los bajos que llaman de las Víboras, y con dificultad entramos en el batel hasta veinte hombres, sin vela, sin agua, sin pan, y con ruin aparejo de remos; y así anduvimos trece o cuatorce días, y al cabo echónos la corriente, que allí es muy grande y recia, y siempre vas tras el sol a esta tierra, a una provincia que dicen Maia. En el camino se murieron de hambre siete, y aun creo que ocho. A Valdivia y otros cuatro sacrificó a sus ídolos un malvado cacique, a cuyo poder venimos, y después se los comió, haciendo fiesta y plato dellos a otros indios. Yo y otros seis quedamos en caponera a engordar para otro banquete y ofrenda; y por huir de tan abominable muerte, rompimos la prisión y echamos a huir por unos montes; y quiso Dios que topamos con otro cacique enemigo de aquel, y hombre humano, que se dice Aquincuz, señor de Xamanzana; el cual nos amparó y dejó las vidas con servidumbre, y no tardó a morirse. Después acá he yo estado con Taxmar, que le sucedió. Poco a poco se murieron los otros cinco españoles nuestros compañeros, y no hay sino yo y un Gonzalo Guerrero, marinero, que está con Nachancan, señor de Chetemal, el cual se casó con una rica señora de aquella tierra, en quien tiene hijos, y es capitán de Nachancan, y muy estimado por las victorias que le gana en las guerras que tiene con sus comarcanos. Yo le envié la carta de vuestra merced, ya rogar que se viniese, pues había tan buena coyuntura y aparejo. Mas él no quiso, creo que de vergüenza, por tener horadadas las narices, picadas las orejas, pintado el rostro y manos a fuer de aquella tierra y gente, o por vicio de la mujer y amor de los hijos."

López de Gómara, Francisco. Historia de la conquista de México, Estudio preliminar de Juan Miralles Ostos, Editorial Porrúa SA. México 1988, pp. 23, 24.