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Selección de textos y documentos:

Doralicia Carmona Dávila

© Derechos Reservados
ISBN 970-95193

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1502 Carta de Cristóbal Colón a los Reyes de España

6 de Febrero de 1502

Muy altos y muy poderosos Reyes y Señores:

Yo querría ser cabsa de plazer y holgura a Vuestras Altezas que no de pesadumbre y hastío. Mas como sé la aficzión y deleite que tienen a las cosas nuevas y d'algún interese, diré de unas y otras, compliendo con su mandamiento aquello que agora me venga a la memoria.

Y cierto non judguen d'ellas por el desoliño, mas por la intinzión y buen deseo, ya que en todo lo que fuere del servizio de Vuestras Altezas non he de deprender de ningún otro lo que yo sé fazer por mí mesmo, que si me faltaren las fuerzas y las fatigas me rindieren, non desfallezerá en mi ánima la voluntad, como el más obligado y debdor que soy.

Los navegantes y otras gentes que tractan por la mar tienen siempre mayor conoszimiento de las partidas particulares del mundo donde usan y fazen sus contractaciones más continuo; y por esto cada uno d'estos sabe mejor de lo que vee cada día que no lo otro que viene de años ha años.

Y así reszebimos con delectazión la relazión que ellos mesmos nos fazen de lo que vieron y collejieron, como cierto allegamos más grande enseñanza de aquello que deprendemos por nuestra propia espirenzia.

Si resconozemos el mundo ser espérico según el sentir de muchos escriptos que ansí lo afirman o que la scienzia nos faga asentar otra cosa con su auctoridad, no se deve entender que la templanza sea igual en un clima, porque la diversidad es grande así en la mar como en la tierra. El sol siembra su influenzia y la tierra la reszibe según las concavidades o montañas que son formadas en ella.

Y bien que harto hayan scripto los antiguos sobre esto, así como Plinio, que dize que debaxo del Norte ay tan suave tenplanza que la gente que allí está jamás se muere salvo por enfadamiento o aborrimiento de vida, que se despeña y voluntariamente se matan, nos vemos aquí en España tanta diversidad de templanza que non es menester el testimonio sobre esto de ninguna antigüedad del mundo.

Vemos aquí en Granada la sierra cubierta de nieve todo el año, qu'es señal de grand frío. y, al pie d'esta sierra son las Alpujarras, donde es siempre suavísima templanza sin demasiado calor ni frío; y así como es en esta provinzia es en otras hartas en España que se deja de dezir por la prolixidad d'ellas.

Digo que en la mar acaesze otro tanto y en espezial en las comarcas de las tierras. Y d'esto es en mayor conoszimiento los que continuo allí tractan que non los otros que tratan en otras partes.

En el verano en l'Andaluzía por muy cierto se tiene cada día después de ser el sol altillo la virazón, qu'es viento que sale del Poniente; es tabién muy suave y dura hasta la noche tarde. Así como esta virazón continúa en aquel tiempo en esta región, ansí continúa otros vientos en otras partes y, otras regiones diferentes.

El verano y el invierno los que andan continuo de Cádiz a Nápoles ya saben, cuando pasan por la costa de Catalunya, segund la sazón, el viento que han de hallar en ella; y asimesmo, cando pasan por el golfo de Narbona estos que han de ir de Cádiz a Nápoles, si es tiempo de invierno, van a vista del cabo de Creo en Catalunya; por el golfo de Narbona entonzes vienta muy rezio y las vezes las naos conviene le obedezcan y corran por fuerza hasta Bervería, y por esto van más al cabo Creo por sostener más la bolina y cobrar las Pomegas de Marsella o las islas de Eres, y después jamás se desabarcan de la costa hasta llegar donde quier.

Si de Cádiz ovieren de ir a Nápoles en tiempo de verano, navegan por la costa de Bervería hasta Cerdeña, ansí como era dicho de la otra costa de la Tramotana. Para estas navegaziones ay hombres señalados, que se an dado tanto a ello que conoszen todos estos caminos y qué temporales pueden esperar segund la sazón del año en que fueren.

Vulgarmente a estos tales llamamos pilotos, qu'es tanto como en la tierra adalid; que bien que uno sepa muy bien el camino d'aquí a Fuent Rabía para llevar una hueste, no lo sabe d'aquí a Lisbona: esto mismo acaesze en la mar, que unos son pilotos de Flandes y otros de Levante, cada uno de la tierra donde más usa.

El tracto y tránsito d'España a Flandes mucho se continúa. Grandes marineros ay que andan a este uso en Flandes. En el mes de Enero están todas las naos despachadas para volver a sus tierras; y en este mes de raro suele que no haya algunos estirones de brisa, qu'es Lesnordeste y Nornordeste.

Estos vientos a este tiempo no vienen amorosos, salvo salvajes y fríos y fasta peligrosos. La distançia del sol y la calidad de la tierra son cabsa que se engendre esto.

Estas brisas no son estábiles. Bien que así no yerren el tiempo, los que navegan co ellas son personas que se ponen a ventura y lo más de las veçes llegan con la mano en los cabellos. A estos si la brisa les falta y les haze fuerza otro viento, pónense en los puertos de Franzia o Ingalterra, hasta que venga otra marea que puedan salir de los puertos.

La gente de la mar es cobdiziosa de dineros y de volver a su casa y todo lo aventuran sin esperar a ver qu'el tiempo sea firme.

Cativo como estaba en cama, en otra tal ocasión dixe a Vuestras Altezas lo que pude de mayor seguridad d'esta navegazión, qu'e en después de ser el sol en Tauru, y renegar de fazer esta partida en la fuerza y más peligroso de invierno. Si los vientos ayudan muy corto es el tránsito.

Y non se debe de partir hasta tener buena certeza del viaje; y de acá se puede judgar d'ello, qu'es cuando se viere estar el çielo muy claro y salir el viento de la estrella de la Tramotana y durar algunos días siempre en aquella alegría.

Saben bien Vuestras Altezas lo que aconteszio el año de noventa y siete, cuando estaban en Burgos en tal congoxa, porqu'el tiempo perseveraba crudo y se suçedían los estirones, que de enfadados se iban a Soria; y partida toda la corte un sábado, quedaron Vuestras Altezas para partir lunes de mañana y a un çierto propósito; en aquella noche en un escripto mío que envié a Vuestras Atezas dezía:

Tal día comenzó a ventar el viento; el otro día no partirá la flota aguardando si el viento se afirma; partirá el miércoles, y el jueves o viernes será tant avant como la isla de Huict, y si no se meten en ella serán en Laredo el lunes que viene, o la razón de la marinería es toda perdida".

Este escripto mío con el deseo de la venida de la prinzesa movió a Vuestras Altezas a mudar de propósito de no ir a Soria y espirmentar la opinión del marinero, y el lunes remanesció sobre Laredo una nao que refusó de entrar en Huit porque tenía pocos bastimentos.

Muchos son los juizios y fueron siempre en la mar y, en la tierra en semejantes casos, y agora han de ser muchos los que hayan de navegar a las islas descobiertas. Y si el camino es ya conoszido, los que ayan de tractar y contractar con la perfizión de los istrumentos y el aparejar de las naos habrán mayor conoszimiento de las cosas y de las tierras y de los vientos y de las épocas más convenibles para sus usos y más espirenzia para la seguridad de sus presonas.

La Santa Trenidad guarde a vuestas Altezas como deseo y menester habemos con todos sus grandes estados y señoríos.

De Granada a seis de Hebrero de mill y, quinientos y dos años.

 

 

 

Fuente:

Cristóbal Colón. Textos y documentos completos. Relaciones de viajes, cartas y memoriales. Edición prólogo y notas de Consuelo Varela, Alianza Editorial, Madrid, 1982, pp. 280-28.