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Autora: Doralicia Carmona Dávila.

 

© Derechos Reservados
ISBN 970-95193

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Juan Antonio Montenegro y Arias propone instaurar en Nueva España una república libre y representativa

28 de Septiembre de 1793

En la casa marcada con el número cuatro del portal de la Sangre de Cristo, Montenegro, nacido el 26 de diciembre de 1769 en la ciudad de Sayula, hijo de Margarita Arias y Diego Montenegro, alumno del Seminario de Guadalajara, egresado del Colegio de San Ildefonso y de la Real y Pontificia Universidad de México y partidario de las ideas de Juan Jacobo Rousseau, expuestas en su obra “El Contrato Social”, de que el poder y la autoridad deben radicar en todas las personas que conforman una nación mediante un pacto social y no como resultado de un don divino, hace esta propuesta ante un grupo de compañeros estudiantes que defienden la soberanía popular contra el "derecho divino de los reyes”.

Para Montenegro, Nueva España era gobernada ilegalmente por unos reyes que la han tomado por la fuerza y con la complicidad de la Iglesia Católica y que la tiranizan con alcabalas y contribuciones cuantiosas que causan su ruina. Por lo tanto, debe abolirse la monarquía e instaurarse una república dividida en doce provincias, que estén representadas en un congreso de diputados instalado en la ciudad de México. EI nuevo gobierno debe impulsar el progreso económico, la ciencia y la educación tal como se hace en naciones avanzadas como Francia y Gran Bretaña.

Al hacerse del dominio público su propuesta, Montenegro será aprehendido y sometido a juicio en el Tribunal del Santo Oficio. Gracias a la lucidez de su defensa y a haberse retractado de sus ideas, se le condenará a una pena menor de un año de prisión que cumplirá recluido en el Convento de la Santa Cruz de Santiago de Querétaro. Después será desterrado por diez años de la ciudad de México.

Sus compañeros también serán enjuiciados. El conspirador Juan Guerrero será sentenciado a prisión perpetua en el Peñón de Gibraltar; el padre Juan de la Vara será recluido en un convento en Galicia; José Rodríguez Galicia y José María Contreras serán desterrados del Reino. Contreras es originario de Guanajuato y practicante de jurisprudencia en el bufete del licenciado Francisco Primo de Verdad y Ramos.

Al año siguiente, en 1794, el nuevo virrey, Miguel de la Grúa Talamanca y Branciforte arribará a México: dará nuevo impulso al Santo Oficio para combatir las ideas de la Ilustración, pero su corrupto y arbitrario gobierno, así como la venta fraudulenta y cuantiosa de mercancías que lleva a cabo, motivará nuevos disgustos contra el régimen colonial y hará crecer la irritación de los criollos.

En 1801, Montenegro se ordenará como sacerdote en Guadalajara y será capellán del Santuario de la Virgen de Talpa y después canónigo de la catedral de Guadalajara. Será diputado al primer Congreso Constituyente de Jalisco. Morirá, probablemente de cólera, el 9 de abril de 1833.

Según Rosaura Hernández (Capítulos olvidados de la Historia de México), la conspiración de Montenegro tiene ya muchos de los principios ideológicos que animarán la lucha de los grandes caudillos del gran movimiento que se iniciará menos de dos décadas más tarde: el emprendido por Miguel Hidalgo y Costilla.

Doralicia Carmona. MEMORIA POLÍTICA DE MÉXICO.