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Autora: Doralicia Carmona Dávila.

 

© Derechos Reservados
ISBN 970-95193

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Iturbide y funcionarios virreinales discuten los puntos de los Tratados de Cordoba

13 de Septiembre de 1821

Agustín de Iturbide, del Ejército Trigarante, Novella, el virrey usurpador que destituye a Ruiz de Apodaca, y el último virrey recién llegado de España, Juan de O´Donojú, se reúnen en la Hacienda de la Patera, cerca de la ciudad de México, para analizar y aprobar los Tratados de Córdoba, firmados entre Iturbide y O´Donojú, pero no suscritos hasta entonces por Novella. Aunque se siga mencionando el cargo de virrey, lo cierto es que de acuerdo con la Constitución de Cádiz, los virreinatos se convierten en provincias y los virreyes en Jefes Políticos Superiores nombrados por el Rey.

El 30 de agosto pasado, Novella recibió la copia del tratado que le enviaron Iturbide y O`Donojú y acordaron una suspensión de armas. Novella convocó a una reunión a la que asistieron jefes militares, representantes del clero, diputados, regidores y algunas personas notables. Las opiniones se polarizaron ente los asistentes y finalmente apoyaron a los independentistas.

Dice Arrangoiz en México desde 1808 a 1867: “Rodeaba Iturbide a la capital con nueve mil hombres de infantería y siete mil de caballería; en aquel ejército se veía al Marqués de Vivanco, que debía su empleo de coronel a sus servicios a España, y fue fiel en Puebla; mandaba una división y tenía de segundo a Guerrero; a Davis Bradburn, anglo-americano, que había ido con Mina… y al Conde de Regla, capitán de Alabarderos de la guardia del Virrey, muy amigos y ambos ayudantes de Iturbide; se veía, en una palabra, a insurgentes y realistas en la más completa armonía… Después de varias contestaciones muy desagradables entre O'Donojú y Novella, en que ambos se atribuían poderes y autoridad que no tenían, ni O'Donojú para tratar con los independientes, ni Novella de Virrey, pues lo era sólo en nombre de una soldadesca sublevada, tuvieron una conferencia en la hacienda de la Patera el trece de septiembre, que duró más de dos horas, en que hubo vivos altercados, llegando después Iturbide y permaneciendo en sesión una hora los tres jefes. Reunidos de nuevo al día siguiente éstos con la Diputación provincial y el Ayuntamiento, y acordada la ocupación de la capital por los independientes, manifestó el coronel Ormaechea, alcalde primero, lo conveniente que sería que en el convenio para dicha ocupación se repitiera el artículo del plan de Iguala, relativo a la seguridad de la propiedad, y así se efectuó”.

Dos días después, O'Donojú será reconocido como Jefe Superior Político y Capitán General. O'Donojú acodará con Iturbide que sin capitular sean retiradas de México las tropas reales. Esto implicaba, por supuesto, la aceptación de los Tratados de Córdoba que, firmados el 24 de agosto pasado, serán publicados el 16 de septiembre. Finaliza así, de hecho, la Guerra de Independencia.

Los Tratados de Córdoba no serán reconocidos después por Fernando VII.

Doralicia Carmona: MEMORIA POLÍTICA DE MÉXICO.