19 de Julio de 1808
El Ayuntamiento de la ciudad de México, del que forman parte Francisco Primo de Verdad, Juan Francisco Azcárate y Melchor de Talamantes, en vista de la abdicación y prisión de Fernando VII en Francia, pide al Virrey Iturrigaray dicte ordenanzas que declaren la independencia provisional de la Nueva España, ya que conforme a la jurisprudencia local, la Nueva España puede darse un gobierno autónomo.
Sobre el hecho, Ernesto Lemoine escribe: “… alentaba Iturrigaray; instaurar, por el voto de los Ayuntamientos de Nueva España, una Junta Suprema de México, de la él sería la cabeza, que detentara la soberanía mientras durase la cautividad de Fernando VII. Tamaño paso -discurrieron los oidores- conducía sin remedio a la emancipación política total. Y no dejaron que se diera. En la noche del 15 de septiembre de 1808, trescientos españoles acaudillados por el rico comerciante Gabriel del Yermo asaltaron el Palacio y aprehendieron al virrey con sus principales asesores, estableciendo un gobierno militar cerrado a toda innovación… La súbita muerte en prisión de uno de los criollos más renombrados, el síndico del Ayuntamiento Primo Verdad y Ramos, fue como un sombrío aviso del destino que aguardaba a los que intentaran promover un cambio político en el virreinato”.
Iniciarán a partir de entonces una serie de conspiraciones…
Doralicia Carmona: MEMORIA POLÍTICA DE MÉXICO.
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