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Edicion 2017

Edición Web Limitada

Autora: Doralicia Carmona Dávila.

© Derechos Reservados
ISBN 970-95193

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Se da a conocer el programa del Partido Liberal Mexicano

1 de Julio de 1906

Es dado a conocer el Manifiesto y el Programa del Partido Liberal Mexicano (PLM), (Ver Documento) organización encabezada, entre otros, por los hermanos Ricardo y Enrique Flores Magón, Juan Sarabia, Antonio I. Villarreal, Librado Rivera, Manuel Sarabia y Rosalío Bustamante.

Los antecedentes del PLM pueden ubicarse en la formación del grupo que realizaba el periódico Regeneración desde 1900, en el que se manifestó una de las oposiciones más frontales y decididas a la dictadura de Porfirio Díaz. Sin duda, se convirtió en el medio que dio a conocer una de las corrientes ideológicas más significativas que influirían en la revolución mexicana. Como ha escrito Armando Bartra, “Regeneración no era simplemente un órgano periodístico en el que se  expresaba el magonismo, por el contrario, el hecho de que el magonismo tuviera como arma política principal un periódico como Regeneración es un rasgo esencial que define a esta corriente.” En adelante, especialmente desde 1905, fueron prácticamente inseparables el magonismo, Regeneración y el PLM.

Además de esa importante publicación, hubo otras reuniones importantes que fueron dando forma al surgimiento del PLM; apenas unos días después de la aparición del periódico, Camilo Arriaga y otras personas lanzaron una “Invitación al Partido Liberal”, en el que se convocaba a formar clubes políticos para luchar a favor de la vigencia de las leyes de Reforma. En febrero de 1901 se realizó una reunión de los clubes formados, en los que se confió la organización del partido a Camilo Arriaga y Antonio Díaz Soto y Gama. Sin embargo, fracasaron los primeros intentos por la represión gubernamental, aunque continuaron los esfuerzos por denunciar el despotismo y la arbitrariedad del régimen.

Ante los actos represivos del gobierno porfirista, en 1905 se reunió en San Luis Missouri la Junta Organizadora del PLM, la que estaba dirigida por Ricardo Flores Magón como presidente, Juan Sarabia como vicepresidente y Antonio I. Villarreal como secretario. Establecieron que Regeneración sería su órgano oficial, que se formarían células secretas en México y que podrían dar apoyo financiero a los liberales mexicanos perseguidos. Sin embargo, los principales dirigentes fueron aprehendidos en octubre; lograron su libertad en diciembre de 1905, gracias a la solidaridad de trabajadores tanto norteamericanos como mexicanos, aunque unos meses después huyeron hacia Canadá debido al riesgo de una extradición.

Entre las organizaciones clandestinas promovidas por la Junta Organizadora del PLM, se encontraba el Club Liberal de Cananea, que estalló en 1906 la huelga de los trabajadores de Cananea. Algo similar ocurrió en la gran huelga de Río Blanco, Veracruz.

El Programa del Partido Liberal Mexicano se convirtió en un documento precursor fundamental para la revolución mexicana. Ahí se establece que el partido luchará contra el despotismo reinante en México, y que, seguro  de triunfar al fin sobre la dictadura, declara los anhelos que se propone realizar. Destacan que los puntos en el programa no son otra cosa sino las bases generales para la implantación de un gobierno verdaderamente democrático.

Entre los principales puntos del programa están los siguientes:

Reducción del período presidencial a cuatro años; supresión de la reelección para el Presidente y los Gobernadores de los Estados, los que sólo podrán ser nuevamente electos hasta después de dos períodos del que desempeñaron; inhabilitación del Vice-Presidente para desempeñar funciones legislativas o cualquier otro cargo de elección popular; supresión del servicio militar obligatorio y establecimiento de la Guardia Nacional; reforma a los artículos constitucionales 6° y 7° constitucionales suprimiendo las restricciones que la vida privada y la paz pública imponen a las libertades de palabra y de prensa; abolición de la pena de muerte, excepto para los traidores a la Patria; agravar la responsabilidad de los funcionarios públicos, imponiendo severas penas de prisión para los delincuentes.

En cuanto a la instrucción: multiplicación de las escuelas primarias; obligación de impartir enseñanza netamente laica en todas las escuelas de la República; declarar obligatoria la instrucción hasta la edad de catorce años; pagar buenos sueldos a los maestros de instrucción primaria, y hacer obligatoria la enseñanza de rudimentos de artes y oficios.

Respecto al clero católico: los templos se consideran como negocios mercantiles, quedando obligados a llevar contabilidad y pagar las contribuciones correspondientes; nacionalización de los bienes raíces que tienen en poder de testaferros, así como la supresión de sus escuelas.

Por lo que hace al capital y trabajo: establecer un máximum de ocho horas de trabajo y un salario mínimo suficiente para salvar de la miseria al trabajador; prohibir el empleo de niños menores de 14 años; obligar a dueños de minas, fábricas, talleres, etcétera, a mantener las mejores condiciones de higiene en sus propiedades y a guardar los lugares de peligro en un estado que preste seguridad a la vida de los operarios; obligar a los patronos a pagar indemnización por accidentes del trabajo; declarar nulas las deudas actuales de los jornaleros de campo para con los amos; prohibir a los patronos, bajo severas penas, que paguen al trabajador de cualquier otro modo que no sea con dinero en efectivo; obligar a todas las empresas a no ocupar entre sus empleados y trabajadores sino una minoría de extranjeros, y hacer obligatorio el descanso dominical.

En lo relativo a tierras: los dueños de tierras están obligados a hacer productivas todas las que posean; cualquier extensión de terreno que el poseedor deje improductiva las recobrará el Estado; el Estado dará tierras a quienquiera que lo solicite, sin más condición que dedicarlas a la producción agrícola, y no venderlas.

Entre los puntos generales se encuentran los siguientes: hacer práctico el juicio de amparo, simplificando los procedimientos; restitución de la zona libre; establecer la igualdad civil para todos los hijos de un mismo padre; supresión de los jefes políticos; medidas para suprimir o restringir el agio, el pauperismo y la carestía de los artículos de primera necesidad; protección a la raza indígena; establecer lazos de unión con los países latinoamericanos, confiscar los bienes de los funcionarios enriquecidos bajo la dictadura, anular las reformas hechas a la Carta Magna por el gobierno de Porfirio Díaz y adecuarla lo necesario para poner en vigor el programa.

Hacia septiembre de 1906, el PLM lanzará una Proclamación a la Nación en la que afirmará que la revolución armada es el único camino para lograr reformas trascendentes en el país. Sin embargo, las autoridades norteamericanas y mexicanas conjurarán la rebelión mediante la represión. Posteriormente varios dirigentes serán arrestados y encarcelados. Hacia 1908, otra intentona rebelde será sofocada en Coahuila y Chihuahua.

Ya con la revolución mexicana en movimiento, a principios de 1911, el PLM indicará a sus militantes que la lucha es contra los capitalistas explotadores independientemente de su nacionalidad. Pronto marcarán su distancia con Francisco I. Madero, a quien tildarán de traidor a la causa de la libertad.

Posteriormente, el PLM sufrirá bajas importantes: Antonio Villarreal se sumará al maderismo; Juan Sarabia, Díaz Soto y Gama y Camilo Arriaga intentarán formar un Partido Liberal; ante su fracaso, se integrarán a otras formaciones: Arriaga al maderista Partido Constitucional Progresista, Díaz Soto y Gama se sumará al zapatismo.

Para marzo de 1918, Librado Rivera y Ricardo Flores Magón publicarán el último manifiesto del PLM, en el que llamarán a la revolución anarquista. El PLM se extinguirá virtualmente cuando ambos sean encarcelados y condenados a 20 y 15 años de prisión, respectivamente.

Doralicia Carmona: MEMORIA POLÍTICA DE MÉXICO.