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Autora: Doralicia Carmona Dávila.

 

© Derechos Reservados
ISBN 970-95193

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Se organiza el Partido Antirreeleccionista en la ciudad de México a iniciativa de Madero y Vázquez Gómez

22 de Mayo de 1909

El Partido Antirreeleccionista tiene como antecedente el "Club Antirreeleccionista de México", fundado días antes. Sus objetivos son la defensa de la democracia: "Sufragio efectivo. No reelección", observancia estricta de la Constitución, libertad municipal y respeto a las garantías individuales.

A fines de 1908, después de la entrevista Díaz-Creelman y la posterior invitación de Díaz para iniciar una vida democrática, gente de diversas tendencias políticas, como Manuel Calero, Juan Sánchez Azcona, Heriberto Barrón, Rafael Zubarán Capmany y José Peón del Valle, encabezaron actividades les llevaron a la constitución del Partido Democrático. Aparentemente Porfirio Díaz estaba de acuerdo con la aparición de partidos políticos; sin embargo, reprimía a los que no se adherían a su persona.

El Círculo Nacional Porfirista anunció estar de acuerdo con la reelección. Lo mismo ocurrió en la Convención Nacional de Clubes Reeleccionistas, en la que Pedro Rincón Gallardo untuosamente dijo: "Por fortuna vuestras fuerzas vitales están enteras, vuestra influencia política en todo el país fresca aún, vuestra autoridad personal incólume."

El 2 de abril de 1909, los antirreeleccionistas acordaron proclamar la candidatura de Porfirio Díaz para Presidente de la República, pero se dividieron pues unos no aceptaron la de Ramón Corral para la Vicepresidencia. Para imponerse sobre los descontentos, la convención no les daba el uso de la palabra con argumentos tales como que “no había discusión” o “es extemporánea la petición” y el resultado fue la aprobación de la candidatura de Ramón Corral, misma que fue apuntalada por la propaganda de los diarios oficiales que iba dirigida no al pueblo, sino a la burocracia que era uno de los sostenes del régimen.

Entre todos elaboraron un programa resultó incoherente y hasta contradictorio; por ejemplo, consideraban que el sufragio debería estar restringido a los que supieran leer, sostuvieran una familia y poseyeran bienes. Los inconformes se separaron debido a la “restricción de los derechos populares que […] significaban los requisitos exigidos para ejercer el sufragio”; los que se quedaron, apoyaron a Bernardo Reyes, fundaron el periódico “El Partido Democrático” y opinaban que Corral y Limantour representaban la plutocracia; mientras que, los “científicos, se oponían a Reyes por su condición de militar.

El otro candidato a la vicepresidencia era Bernardo Reyes cuyos sus seguidores se quejaban de que eran objeto de persecuciones.

Es entonces cuando los científicos organizaron el Partido Reeleccionista que, el 2 de abril de 1909, al fin de su Convención Nacional proclamaron la fórmula electoral: Díaz-Corral. El Círculo Nacional Porfirista, aunque no era corralista, la aceptó; y, el 1º de mayo siguiente, Díaz también la aceptó públicamente.

En julio, se formó el club "Soberanía Popular", encabezado por Francisco Vázquez Gómez y José López-Portillo y Rojas que postuló la fórmula Díaz-Reyes. Éste último, no resistió la presión de Díaz y en el periódico “La Voz de Nuevo León” hizo explícito su apoyo a la candidatura de Corral "para secundar así las miras patrióticas del señor presidente". Meses más tarde saldría del país hacia Europa a una comisión de estudios militares.

En los estados, hubo candidatos independientes, que trataban se sobreponerse al poder de Díaz, uno de ellos: Madero.

Madero consideró la necesidad de una organización nacional si se quería luchar con algunas probabilidades de éxito en contra de la "inmensa centralización" del poder político que se padecía.

Madero hizo viajes y luego de intensa correspondencia logra la constitución, en la Ciudad de México, del Centro Antirreeleccionista, el 22 de mayo de 1909, cuyas figuras más destacadas eran Emilio Vázquez Gómez, Toribio Esquivel Obregón, José Vasconcelos, Roque Estrada, Luis Cabrera, etc. La declaración y programa de los antirreeleccionistas gira alrededor de un principio político que le da nombre y fuerza, resumido en el lema: "Sufragio efectivo y no reelección". Con sencillas ideas, establecen principios generales de organización muy factibles y democráticos. Su elemento de unión serían los principios del programa y su deber inmediato darlos a conocer ampliamente. Por último, en una convención nacional, los delegados de tales centros discutirían y elegirían a quienes habrían de ser candidatos en las próximas elecciones.

Madero consideró las ventajas de contar con un candidato ya hecho, con una gran personalidad que sirviera de imán al ímpetu popular latente, pero acabó afirmándose siempre en una idea, la de ser "ante todo un demócrata convencido" cuya obligación principal era esforzarse "por el triunfo de los principios democráticos" y por lo mismo "trabajar por el candidato que resultara electo en una convención nacional".

Como el documento aprobado al constituirse el Centro Antirreeleccionista señala la necesidad de "hacer una amplia propaganda" para despertar y atraer a la opinión pública, Madero se apresura a cumplir tal acuerdo. Acompañado de su esposa y de un correligionario en funciones de orador, saldrá de México el 18 de junio de 1909 y en una gira de dos meses, recorre Veracruz, Yucatán, Tamaulipas, Nuevo León y Coahuila, con altibajos en los resultados. La prensa hará su parte en la campaña y “El Antirreeleccionista”, fundado poco antes, se convertirá en una publicación diaria.

La segunda gira de Madero, iniciada el 22 de diciembre de 1909, fue distinta de la primera, pues a los ojos de las autoridades se transformó en una preocupación que se manifestó en las represalias que se tomaron en su contra. Esta vez Madero recorrió Querétaro y Jalisco, Colima, Sinaloa, Sonora y Chihuahua y por primera vez los concurrentes a sus mítines se contaron por millares. El vacío dejado para ese momento por los reyistas empezaba a ser colmado por los antirreeleccionistas. Para estos momentos, la posición de Madero ha cambiado radicalmente: ahora piensa en la necesidad de cambiar todo el ejecutivo.

Madero publicaría el folleto propagandístico “El Partido Nacional Antirreeleccionista y la próxima lucha electoral” y poco después, Madero haría una tercera gira, breve, por los estados de Durango, Zacatecas, San Luis Potosí, Aguascalientes y Guanajuato al fin de la cual lograría que el partido adquiriera un carácter nacional en la Convención Nacional Antirreeleccionista del 15 de abril de 1910 en la que se aprobaría una declaración de principios que incluía reformas legales que garantizaran la no reelección, la efectividad del sufragio y la autonomía municipal. Desde el punto de vista social se propugnaba por leyes que protegieran a los trabajadores, así como el fomento de la agricultura, la industria y el comercio. En cuanto a la elección de un candidato presidencial, se acordó designar –en ausencia- a Madero por una amplia mayoría de votos y a Francisco Vázquez Gómez, antiguo y prominente reyista y la vicepresidencia.

Un día después de su elección, el gobernador de Veracruz, Teodoro Dehesa, gestionó que Díaz y Madero se reunieran en privado; de tal entrevista Madero concluiría que Díaz se aferraría de tal manera al poder, que quizá habría que "iniciar la revolución para derrocarlo". El país está por cambiar…

Doralicia Carmona: MEMORIA POLÍTICA DE MÉXICO.