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Edicion 2017

Edición Web Limitada

Autora: Doralicia Carmona Dávila.

© Derechos Reservados
ISBN 970-95193

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Inician las batallas de Celaya, serie de violentos combates entre fuerzas convencionistas y constitucionalistas, al mando de Villa y Obregón respectivamente.

Abril 6 de 1915

Se enfrentan las fuerzas de Francisco Villa de la Convención de Aguascalientes y las de Obregón del gobierno constitucionalista de Carranza.

Álvaro Obregón dispone el avance con tres columnas: al norte la caballería al mando de Agustín Estrada; al centro, la infantería a cargo de José Herón González y Dionisio Triana a cuya retaguardia va la artillería; al sur, otra brigada de caballería dirigida por Abel Santos.

A las pocas horas comienza el violento combate cuando los villistas marchan sobre Celaya.  En “El Guaje” los villistas chocan contra la brigada de Fortunato Maycotte, quien se ve en situación desesperada, Obregón envía refuerzos con Manuel Laveaga al mando de 1,500 hombres y luego va personalmente, comprueba que sus tropas han sido derrotadas y distrae  la atención de los villistas con fuego y silbatazos de locomotora; con Maycotte logra que las tropas se retiren en orden. Después Obregón se retira lentamente sin romper el contacto con los villistas. Para las cuatro de la tarde, las bajas son 800 entre muertos, heridos y dispersos. Las de Triana de unas 200.

Los villistas atacan Celaya sin modificar su dispositivo de ataque y sin esperar el refuerzo de la artillería. Benjamín Hill dispone las tropas que violentamente se enfrentan a los villistas y al anochecer decrece su ímpetu; durante la noche la artillería dispara malgastando proyectiles. Villa se retira y Obregón envía refuerzos a Celaya, pero la brigada de Alejo González es alcanzada en la Hacienda de Cacalote y tiene que regresar de inmediato y la de Porfirio González no llega a tiempo. Para la noche, los constitucionalistas han sufrido más de 1,500 bajas, pero la mayoría son dispersos que se van reincorporando poco a poco. La situación es tan grave que algunos generales aconsejan a Obregón retirarse a Querétaro. Aun sin un vencedor y un derrotado, al día siguiente continuará la batalla.

Doralicia Carmona: MEMORIA POLÍTICA DE MÉXICO.