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Autora: Doralicia Carmona Dávila.

 

© Derechos Reservados
ISBN 970-95193

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Bernardo Gutiérrez de Lara declara la independencia de Texas

6 de abril de 1813

En San Antonio de Béjar, Gutiérrez de Lara organiza un gobierno provisional formado por una junta, se asume como gobernador con el título de “presidente amparador” y da a conocer el Acta de Independencia de la Provincia de Texas, en la que anuncia una Constitución que normará las facultades del nuevo gobierno, “hasta que en Congreso General de la República Mexicana se tomen otras disposiciones juzgadas por convenientes”.

Percibe el propósito de los Estados Unidos de anexarse este territorio, pues sus compañeros de lucha Shaler y Toledo lo difaman y malinforman por no considerar el interés estadounidense sobre Texas y México. Por eso se declara independiente de España y de cualquier otra potencia. Posteriormente, en un manifiesto dirigido “A los hombres libres de todas las naciones” solicita infructuosamente ayuda para su gobierno

Meses antes, tras una infructuosa entrevista con el secretario de Estado Monroe, en marzo de 1812, Gutiérrez de Lara viajó a Natchitoches en compañía de William Shaler, exagente comercial del gobierno de los Estados Unidos en México ligado a Monroe, para preparar la rebelión y distribuir panfletos de propaganda insurgente. El 31 de agosto de 1812, publicó en The Herald of Alexandria, Louisiana, un llamado de los Republicanos de Nacogdoches para reclutar voluntarios. Ofreció tierras, acceso a las minas de oro y plata, a los caballos salvajes y propiedades que se confiscaran. Así se hizo de una fuerza de 450 hombres, la mayoría norteamericanos aventureros, con la cual invadió Texas y pudo derrotar a los realistas Manuel María de Salcedo y Simón de Herrera, gobernador de Provincias Internas. Ocupó Nacogdoches y la bahía del Espíritu Santo y pactó la rendición de Herrera que se había refugiado en San Antonio de Béjar. A pesar de la promesa de respetar las vidas de los vencidos, la turba enfurecida contra los realistas degolló a Herrera, a su hermano y a Manuel Salcedo (implicado en la aprehensión y muerte de Hidalgo), entre los principales jefes militares. Es en este contexto en que hoy se emite la declaración de independencia de Texas.

Meses después, el 19 de junio, Gutiérrez de Lara vencerá en El Alazán al realista Elizondo, quien había traicionado a Hidalgo. Sin embargo, el 4 de agosto siguiente, José Álvarez de Toledo, jefe de los mercenarios, con el apoyo de Shaler, arrebatará el mando a Gutiérrez de Lara. Aunque en poco tiempo, en abril de 1814, los rebeldes y mercenarios serán vencidos en el río Medina por las tropas realistas encabezadas por Joaquín Arredondo, quien ejecutará a todos, incluidos los norteamericanos. Texas regresará así a manos españolas y se pondrá el precio de $500 pesos a la cabeza de Gutiérrez de Lara y de mil si se le entrega vivo; lo mismo se aplicará a otros jefes derrotados.

Tras el fracaso de independizar Texas y convencido de que su causa ha caído en manos de los enemigos de la libertad, Gutiérrez de Lara regresará a Natchitoches.

En 1814 marchará a Nueva Orleáns con el propósito de organizar un nuevo movimiento de liberación, inclusive pedirá ayuda inútilmente a Petion, el dictador haitiano. En 1815, participará en la batalla de Nueva Orleáns, al lado de los norteamericanos que saldrán triunfantes sobre los invasores ingleses.

En 1817 Gutiérrez de Lara apoyará la expedición libertaria de Francisco Xavier Mina, que también sufrirá la derrota y culminará con el fusilamiento del propio Mina. No se dará por vencido y en mayo de 1819 acompañará al filibustero norteamericano James Long, quien tomará Nacogdoches y se proclamará primer presidente de la República de Texas durante un mes, antes de ser derrotado por las fuerzas realistas. Long hará otros dos esfuerzos por independizar Texas pero finalmente todo terminará con su aprehensión y su fusilamiento en México.
 
Lograda la independencia de México, en 1822 Gutiérrez de Lara representará al Nuevo Santander y pugnará porque las leyes de colonización de lo que han sido las Provincias Internas establezcan que los inmigrantes extranjeros para ser admitidos y dotados de tierras cambien de idioma si no hablan español y que si tienen esclavos los conviertan en sirvientes libres.

En 1824, Gutiérrez de Lara regresará a Revilla y el 16 de julio, será gobernador del nuevo Estado de Tamaulipas. Le corresponderá establecer la primera Constitución y el primer Congreso tamaulipecos. En junio de 1825 asumirá el mando de la división de oriente de las Provincias Internas, que controlará Tamaulipas, Texas, Coahuila y Nuevo León, y cuya labor principal será la de contener a las tribus indias.

Al dejar el mando, Gutiérrez de Lara irá a Monterrey en busca de la salud perdida. Y ahí será acusado de diversos cargos por el diputado Eustaquio Fernández, a los que responderá ampliamente en mayo de 1827 con una Breve Apología, en la dará cuenta de su heroica trayectoria desde 1811. Sin embargo, tendrá que acudir a Ciudad Victoria a responder de esos cargos cuyo único propósito será su desprestigio personal por parte de sus enemigos. Después regresará a Revilla, sin que se le vuelva a llamar a cuentas.

En 1829, con motivo de la invasión de Barradas, Gutiérrez de Lara se ofrecerá como voluntario, pero su solicitud será desechada por su precaria salud. Viejo y enfermo verá con tristeza la guerra contra los rebeldes texanos en 1836. En 1839 se opondrá a la constitución de la República de Río Grande que pretenderá establecer Antonio Canales Rosillo. A partir de 1840 radicará en Linares, Nuevo León y durante un viaje a Santiago morirá a las dos de la tarde del día 13 de mayo de 1841.

Doralicia Carmona. MEMORIA POLÍTICA DE MÉXICO.