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Autora: Doralicia Carmona Dávila.

 

© Derechos Reservados
ISBN 970-95193

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Indígenas mayas y zoques sorprenden a la vanguardia de Hernán Cortés en Centla y lo obligan a retirarse

25 de Marzo de 1519

Hernán Cortés había zarpado de Cuba el 18 de febrero de 1519 con once naves que se reunieron en Cozumel y de ahí partieron hacia Yucatán. El 13 de marzo, se entrevistó con Jerónimo de Aguilar –que con Gonzalo Guerrero había sobrevivido a un naufragio- y desde entonces ambos vivían con los mayas. Cortés se sirvió de ellos como intérpretes. El 22 de marzo, después de haber pasado por Champotón y la laguna de Términos, la expedición llegó al río Tabzcoob ó Grijalva; desembarcaron en la Punta de Palmares, cerca de un poblado fortalecido y muchos guerreros. Al día siguiente, 23 de marzo, algunos guerreros intimidaron a Cortés a que se fuera; entonces el escribano Diego de Godoy les leyó el requerimiento para que se sometieran al rey de España. A las diez de la mañana, Cortés puso a los bergantines frente al poblado. Alonso de Ávila con doscientos hombres y diez ballesteros fue a explorar y al encontrar a los indios les repitió el requerimiento; en respuesta, comenzaron a sonar sus tambores y caracoles y acudieron al llamado muchas canoas llenas de guerreros. La artillería abrió fuego y acabó con las embarcaciones. La resistencia indígena fue valerosa, la lucha siguió hasta las calles del poblado mismo. Cortés tomó el pueblo luego que Alonso de Ávila los atacó por la retaguardia y los indígenas fueron vencidos. La enorme diferencia tecnológica militar sintetizada en el uso del acero, de la pólvora y del caballo, será uno de los factores fundamentales que explicarán la conquista española de los pueblos indígenas americanos.

Al día siguiente 25 de marzo, Cortés manda a algunos de sus hombres a conseguir vituallas, quienes tienen varias escaramuzas; mientras, el ejército se prepara para atacar: desembarcan artillería al mando de Mesa, se forman tres capitanías de a cien peones cada una, a las órdenes de Ordáz. A la retaguardia, el alférez Antonio de Villaroel, dirige otra capitanía de cien hombres; a la vanguardia va la caballería al mando de Cortés y compuesta por: Cristóbal de Olid, Pedro de Alvarado, Portocarrero, Juan Escalante, Francisco de Montejo, Alonso de Ávila, Juan Velázquez de León, Francisco de Moría, Lares, Morón. Pedro González de Trujillo y Gonzalo Domínguez. La artillería y la caballería es lo que da superioridad a los españoles: los indígenas se aterrorizaban con su estampido y el fuego de los arcabuces.

Cortés y su ejército se dirigen a un poblado cercano llamado Zintla –Centla- y antes de llegar inicia el combate, pues indígenas mayas y zoques sorprenden a la vanguardia, que sale del apuro en que se ve por el auxilio de la retaguardia y así logran rechazar a los atacantes. Hay sesenta españoles heridos y los estragos a los indígenas son mayúsculos, pese a eso, vuelven a la carga. Los hombres de a pie se ven en la necesidad de pelear espalda con espalda hasta que llega Cortés con la caballería; finalmente los indígenas se retiran con grandes pérdidas. Algunas fuentes refieren que los atacantes indígenas suman cuarenta y ocho mil; otras, en cambio, refieren que sólo son cuatro ó cinco mil.

Durante los días siguientes a esta terrible batalla, la gente de Tabasco (su cacique se llamaba Tabzcoob), enviará embajadas de indígenas con regalos de aves, mantas y oro, así como veinte esclavas hasta que se concertará la paz. La gente volverá al poblado luego de aceptar el Requimiento y el nombre de Centla será cambiado por el de Santa María de la Victoria. El fraile mercedario Bartolomé de Olmedo valiéndose de Aguilar predicará a los indios; construirán una cruz en una gran ceiba y en un altar se pondrá la imagen de la Virgen con el niño. El siguiente 17 de abril, realizará una ceremonia por ser domingo de Ramos en la que estarán presentes además de los castellanos, los indios caciques, sus familias y vasallos. El 18 de abril de 1519, los españoles levarán anclas y partirán para proseguir su expedición de conquista.

Doralicia Carmona: MEMORIA POLÍTICA DE MÉXICO.