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Edicion 2017

Edición Web Limitada

Autora: Doralicia Carmona Dávila

© Derechos Reservados
ISBN 970-95193

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El expresidente Salinas de Gortari se declara en huelga de hambre en protesta por la detención de su hermano Raúl.

 

1º de marzo de 1995

En la modesta casa de Rosa Ofelia Coronado, ubicada en Baco 8732, de la colonia Fomerrey 111, en el sector San Bernabé, Monterrey; Nuevo León, el expresidente inicia una huelga de hambre en protesta porque se le acusa de interferir en las investigaciones del asesinato de Colosio, por el arresto de su hermano Raúl y por las críticas mediáticas que le atribuyen la crisis económica llamada efecto tequila, que supuestamente provienen de su sucesor Ernesto Zedillo.

El pasado 28 de febrero, Raúl de Salinas, fue aprehendido acusado de ser uno de los autores intelectuales del asesinato del diputado federal y secretario general del PRI, Francisco Ruiz Massieu, cometido el 28 de septiembre anterior, así como de los delitos de tráfico de influencias, evasión fiscal y corrupción económica. La detención se dio mientras el expresidente estaba reunido con Esteban Moctezuma, secretario de Gobernación. En la prensa se especula que el móvil del crimen fue impedir que la víctima cumpliera su amenaza de descubrir sus corruptelas y sus relaciones con el narcotráfico. Además, el subprocurador especial Pablo Chapa Bezanilla implicó directamente al ex presidente en la conspiración política, lo cual tachó de absurda el expresidente y defendió la inocencia de su hermano.

Después de 36 horas de ayuno y tras recibir al secretario de la Reforma Agraria, Arturo Warman, que le transmite la preocupación del presidente Zedillo por su salud, levantará su huelga porque interpretará que los comentarios «elogiosos» de Zedillo son el reconocimiento de su inocencia. Asimismo manifestará su apoyo al titular del Ejecutivo. Al parecer, tendrá una entrevista a solas con el presidente Zedillo en la casa de Arsenio Farell.
 
El 4 de marzo siguiente, la Procuraduría General de la República reconocerá que Salinas no ha obstruido las investigaciones judiciales del caso Colosio.

Salinas retirará su candidatura a director general de la Organización Mundial de Comercio (OMC), la cual cuenta con el apoyo de Estados Unidos, lo que le aseguraba ese puesto. Viajará a Nueva York, el 11 de marzo, en compañía de Ana Paula Gerard Rivero, a bordo de un jet privado. Vivirá en Estados Unidos, Cuba y Canadá, para radicarse finalmente en Irlanda, país que carece de tratado de extradición con México, en donde prestará declaración en 1996 y en 1997 por el asesinato de Colosio. Regresará muy esporádicamente durante el sexenio de Zedillo.

En octubre del año 2000, Salinas presentará su libro "México, un paso difícil hacia la modernidad", en el cual rechaza su responsabilidad en la crisis económica de 1995 y en la histórica derrota del PRI a manos del PAN; asimismo, acusa a Zedillo de encabezar una campaña de destrucción personal orquestada por "narcotraficantes" y "políticos corruptos" del partido, los cuales no le perdonaron las reformas que impulsó.

Después de investigaciones y pruebas poco sustentadas y discutibles, Raúl Salinas será condenado a 50 años de prisión. En el 2005, tras 10 años, tres meses y 13 días en la cárcel, Raúl Salinas de Gortari será exonerado del homicidio de Ruiz Massieu y puesto en libertad quedando pendientes delitos menores. El diputado federal Manuel Muñoz Rocha, implicado en el asesinato junto con los hermanos Rodríguez González y el autor material del crimen Daniel Aguilar Treviño, jamás aparecerá.

 

Doralicia Carmona. MEMORIA POLÍTICA DE MÉXICO.