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Edicion 2017

 

Autora: Doralicia Carmona Dávila

 

© Derechos Reservados
ISBN 970-95193

 

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González Bocanegra Francisco

1824-1861

Nacido el 8 de enero de 1824 en San Luís Potosí. En 1827 salió del país con su padre, el ex oficial español Francisco González Yánez, para residir en Cádiz debido a la expulsión de los españoles. Cuando en 1836 España reconoció la Independencia de México, volvió a San Luís Potosí donde terminó sus estudios y se dedicó al comercio. A la muerte de su padre, se trasladó con su madre a la ciudad de México, en donde fue administrador general de caminos, censor de teatros y director del "Diario Oficial", bajo una de las administraciones conservadoras de Santa Anna. En la capital tuvo contacto con el ambiente artístico e intelectual, y concurrió a las tertulias de la Academia de Letrán y del Liceo Hidalgo.

Desde los primeros años de la independencia existieron composiciones musicales que aspiraron a convertirse en el himno nacional, como las de Juan Nepomuceno Torrescano y José María Garmendia, que exaltaban las virtudes de Iturbide y los méritos del Ejército Trigarante. En 1849, la Academia de Letrán convocó a un concurso para componer un himno nacional, pero los resultados no fueron los esperados y no hubo un ganador. También se dieron otros intentos, como el de Ignacio Pellegrini, quien presentó a Santa Anna una marcha patriótica.

El 12 de noviembre de 1853, Miguel Lerdo de Tejada, oficial mayor del Ministerio de Fomento y Colonización, Industria y Comercio, convocó a los poetas a escribir “un canto verdaderamente patriótico”, entre las composiciones presentadas, una Junta de Literatos nombrada al efecto, seleccionaría la que sería el Himno Nacional Mexicano. Guadalupe González del Pino y Villalpando, “Elisa”, novia y prima de González Bocanegra, lo presionó para que participara: con un pretexto lo hizo pasar a una pieza aislada de su casa ubicada en la calle de Santa Clara (hoy Tacuba) número 6; lo encerró, y no le abrió hasta que le pasara por debajo de la puerta la composición terminada. La junta dictaminadora, integrada por los señores Bernardo Couto, Manuel Carpio y José Joaquín Pesado, dio a conocer su fallo el 5 de febrero de 1854. De las 25 composiciones presentadas, ganó la de González Bocanegra.

Posteriormente, fue publicada otra convocatoria, esta vez para escribir la música, la cual ganó Jaime Nunó, cuya composición fue escogida por los músicos Antonio Gómez, Agustín Balderas y Tomás León, de entre las catorce partituras presentadas.

Sin la presencia de Santa Anna, el Himno Nacional fue interpretado por vez primera el 15 de septiembre de 1854 en el Teatro Santa Anna, que después se convertiría en Teatro Nacional, por Balbina Steffennone y Lorenzo Salvi, bajo la batuta de Jaime Nunó, autor de la música del himno. Antes, González Bocanegra pronunció el discurso oficial. Al día siguiente, se volvió a interpretar el himno con la presencia de su Alteza Serenísima.

En plena guerra de Reforma y en compañía de su musa “Elisa”, González Bocanegra murió de tifo en la ciudad de México el 11 de abril de 1861, a los 37 años de edad, cuando procuraba esconderse de los liberales en el sótano de la casa de su tío José María Bocanegra, dado su pasado conservador y por haber colaborado en el gobierno de Miramón. Fue inhumado en el Panteón de San Fernando.

Al triunfo de Juárez y dado su origen santanista, el himno comenzó a caer en el olvido, a pesar de que fue el único valor legado por los gobiernos de Santa Anna. No se soportaban las alusiones a Iturbide y a Santa Anna, de memoria funesta para los republicanos y liberales. Los juaristas promovieron como himno nacional la Marcha Zaragoza compuesta por Aniceto Ortega, aunque nunca le dieron carácter oficial.

Hasta 1880 el himno original empezó a tener más difusión. La presencia de Jaime Nunó en México en 1901 y 1904, quien dirigió a las bandas militares en su ejecución, dio nueva popularidad al Himno Nacional. En 1910, la Comisión Organizadora de las Fiestas Patrias intentó modificar los versos del Himno en lo relativo a Iturbide y Santa Anna. En 1932, los restos de González Bocanegra y los de Jaime Nunó fueron llevados a la Rotonda de los Hombres Ilustres. El 20 de octubre de 1942, el presidente Manuel Ávila Camacho decretó la versión oficial (sin las estrofas controvertidas), el uso obligatorio del Himno Nacional en todas las escuelas y prohibió que fuera tocado en sitios inapropiados o en actos no oficiales.


Doralicia Carmona: MEMORIA POLÍTICA DE MÉXICO.

Efeméride. Nacimiento 8 de enero de 1824. Muerte 11 de abril de 1861.